Día 3: El entretenimiento y nuestro tiempo
Devocionales
El tiempo es otro aspecto importante respecto a las opciones de entretenimiento que tenemos como cristianos. Un famoso teólogo contemporáneo, John Piper, tuiteó una vez que “Uno de los grandes usos de Twitter y Facebook será demostrar en el Último Día que la falta de oración no se debe a la falta de tiempo”. Como creyentes, debemos asegurarnos de no descuidar las disciplinas espirituales mientras dedicamos horas de nuestro tiempo a las redes sociales y otras formas de entretenimiento.
El tiempo es un tesoro en nuestra vida terrenal. Una vez que lo gastemos, nunca podremos recuperarlo. Jesús dijo que donde está nuestro tesoro, allí también estará nuestro corazón. A lo que dedicamos nuestro tiempo muestra lo que valoramos, lo que consideramos importante y priorizamos. Como cristianos, debemos usar nuestro tiempo correctamente. La Biblia no presenta nuestro caminar con Dios como algo en la periferia de nuestras vidas. Nuestro caminar con Jesucristo es nuestra vida. Desafortunadamente, a veces el tiempo que invertimos en diferentes formas de entretenimiento excede el tiempo que invertimos en disciplinas espirituales.
Esto fue cierto incluso para los discípulos mientras Cristo estuvo en esta Tierra. Una vez, Jesús estaba orando en el Huerto de Getsemaní; en lugar de orar con él, sus discípulos se durmieron. Cristo les dijo que el espíritu humano está dispuesto, pero que la carne es débil. En otras palabras, es más fácil pasar tiempo viendo una película que leyendo la Palabra de Dios. Se necesita menos esfuerzo para pasar el rato en las redes sociales o jugar videojuegos que para orar. Jesús les dijo a sus discípulos que avanzaran y participaran en disciplinas espirituales porque eso los mantendría alejados de la tentación y fortalecería su espíritu.
Como discípulos de Cristo, debemos priorizar el tiempo que dedicamos a la Palabra de Dios. Necesitamos meditar sobre las cosas que aprendemos en la Biblia. Debemos pasar tiempo orando. Necesitamos participar en disciplinas espirituales para comprender la verdad de Dios en un nivel más profundo. Mantener lo que es realmente más importante nos guiará en los asuntos que son de naturaleza cuestionable. Las cosas que nos entretienen pertenecen a este mundo, a este reino, a esta era. Tales placeres son todos temporales; están muriendo. Las disciplinas espirituales, por otro lado, son de naturaleza eterna. Esto significa que el tiempo que pasamos con Dios es una inversión eterna en nuestra propia alma.
Lectura Bíblica
"¡Enséñanos a contar bien nuestros días, para que en el corazón acumulemos sabiduría!" Salmos 90:12 RVC
"Pues donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón." San Mateo 6:21 RVC
"Luego volvió con sus discípulos, y como los encontró durmiendo, le dijo a Pedro: «¿Así que no han podido mantenerse despiertos conmigo ni una hora? Manténganse despiertos, y oren, para que no caigan en tentación. A decir verdad, el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.»" San Mateo 26:40-41 RVC
"Mientras sea de día, nos es necesario hacer las obras del que me envió; viene la noche, cuando nadie puede trabajar." San Juan 9:4 RVC
"Y no adopten las costumbres de este mundo, sino transfórmense por medio de la renovación de su mente, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto." Romanos 12:2 RVC
"El mundo y sus deseos pasan; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre." 1 Juan 2:17 RVC
"Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios" 1 Juan 3:21 RVC
Buenos días hermanos!
El tiempo es uno de nuestros recursos más valiosos, porque no es renovable. El día, la semana, el mes y el año que pasó, ya no volverán. Nuestra vida se mide en tiempo. Por eso necesitamos sabiduría de Dios para saber cómo utilizarlo.
GASTAR el tiempo no es ningún desafío. El mundo en que vivimos cada vez nos ofrece más opciones para “pasar el tiempo” entretenidos: películas, videojuegos, redes sociales, etc.
Lo que realmente se ha vuelto un desafío es INVERTIR el tiempo. Para eso, como dice el devocional de hoy, debemos usarlo bien, invirtiéndolo en las cosas eternas, que trascienden.
Y aunque a nuestra carne le cueste más estar orando que mirar una película, debemos tomar control del tiempo y decidir cómo usarlo con sabiduría.
Mirar una película con mi familia de vez en cuando no está mal. Pero orar juntos y pasar tiempo con el Señor es muchísimo mejor y traerá frutos ahora y por la eternidad.
Así que seamos sabios, y sigamos el consejo apostólico: “Aprovechen bien el tiempo, porque los días son malos”. Efesios 5:16 (RVC)
Que Dios te bendiga en este día, y puedas invertir bien tu tiempo, con sabiduría. Amén!