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Comentarios

  1. Capítulo 4 Juan hace una descripción maravillosa del cielo y la adoración celestial. 


    Las coronas mencionadas (4:10) son las coronas de “victoria”, no las de la realeza. 

    (Coronas de los logros que un atleta ganador recibía en los antiguos Juegos Olímpicos).


     Los veinticuatro ancianos —representando a todos los redimidos de Dios— arrojan cada logro que tienen delante de Dios.


    “Hay una corona para mí (Santiago 1:12) entonces, me ceñiré mis lomos y aligeraré mi paso, ya que la corona está bien asegurada para los que corren con paciencia”. (Spurgeon)


    Doxología:

    “Digno eres, Señor, de recibir la gloria, la honra y el poder; *porque tú creaste todas las cosas*, y por tu voluntad existen y fueron creadas”.

    Ap. 4:11


    Este pasaje nos recuerda que cada uno de nosotros existe para dar gloria y alabanzas a Dios. Hasta que no hagamos eso, no hemos

     cumplido el propósito por el cual fuimos creados.