“12 Días para Navidad”: Día 12

 El día en que Jesús fue crucificado fue uno de los días más tristes en la historia del mundo. Cuando murió un terremoto sacudió el suelo como si la tierra misma supiera que Jesús era una buena persona que no merecía una muerte como aquella. Además del terremoto, la cortina del templo que separaba a las personas de la presencia de Dios se rasgó completamente por la mitad, de arriba a abajo. Incluso los soldados romanos que habían sido tan malos con Jesús, creyeron que Él era el Hijo de Dios cuando vieron lo que sucedió. Sin embargo el mundo no estuvo triste por mucho tiempo porque cuando los discípulos de Jesús fueron a buscar Su cuerpo, ¡no estaba allí!, ¡Jesús había resucitado! Al igual que la noche en la que Jesús nació, los ángeles vinieron a anunciar las buenas nuevas y gritaron de alegría: “¡Jesús no está aquí! ¡Él ha resucitado! ¡Él está vivo!”. Los ángeles recordaron a las personas que fueron a buscar el cuerpo que Jesús había dicho que resucitaría al tercer día ¡y así fue! Tal como prometió, tal como lo había planificado desde el principio. En ese momento Jesús venció a la muerte. Él conquistó a Satanás, el enemigo de Dios y abrió camino para que vivamos eternamente (eso significa para SIEMPRE) con Dios y con Él, pero el plan de Dios ¡aún no estaba terminado! Después de que Jesús resucitó de entre los muertos, se quedó en la tierra enseñando a sus discípulos durante 40 días y luego regresó al cielo para estar con Dios. Cuando se fue, les prometió a los discípulos que les enviaría un ayudante especial, el Espíritu Santo, quien vive en nosotros, nos enseña, nos consuela y es la presencia de Dios con nosotros. Si creemos en Jesús y le pedimos que perdone nuestros pecados y prometemos seguirlo todos los días de nuestra vida, el Espíritu Santo vendrá a ser nuestro ayudador. No tenemos que hacer la vida solos, a través del Espíritu Santo comenzamos una amistad especial con Jesús que puede iniciar hoy mismo.  Esto es una gran noticia, pues no tenemos que esperar hasta llegar al cielo para conocer a Dios y a Jesús. ¡Dios nos ama tanto, tanto y tanto que quiere ser tu amigo lo antes posible y para siempre! De eso se trata realmente la Navidad, celebramos el día en que Jesús nació en el pesebre porque significa que Dios envió a Su Hijo a la tierra para estar con nosotros, para morir en la cruz y perdonar nuestros pecados, y además para invitarnos a tener una relación con Él que nos lleve a la vida eterna.  Celebramos la Navidad porque ese día, en un pequeño pesebre de Belén, Dios nos dio el regalo más importante de todos, una nueva forma para estar otra vez con Él, como debía ser, desde el principio.

CONVERSEMOS

1 – ¿Por qué son buenas noticias el saber que Dios nos envió al Espíritu Santo?.

2 -¿Cómo te hace sentir el saber que Dios hizo todo este plan de rescate y salvación para ti?

OREMOS

Querido Dios, te adoramos. Tú abriste el camino para que estuviéramos contigo. Te amamos tanto y te agradecemos que hayas enviado a Jesús a nacer en aquel pesebre hace muchos años atrás. Amén.

  • Lucas 24:1-12 | (Leer)
  • Juan 3:16 | (Leer)

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