3 cosas que podemos vivir en la Comunidad: con una mirada hacia AFUERA

1. Una actitud de solidaridad con los demƔs

ā€œAsĆ­ alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que estĆ” en los cielos.ā€Ā Mateo 5.16

La solidaridad es la capacidad de sentir y actuar como parte de un todo, de ponerse en el lugar del otro y de ayudar sin esperar nada a cambio. En la Comunidad, podemos vivir la solidaridad cuando nos involucramos en las necesidades y los problemas de los demÔs, cuando ofrecemos nuestro tiempo, nuestros recursos o nuestro conocimiento para mejorar la situación de alguien o de un grupo. La solidaridad nos hace mÔs humanos, sencillos y humildes.

ph:pexels

La Biblia nos enseƱa que debemos ser solidarios con nuestros hermanos, especialmente con los mĆ”s necesitados. JesĆŗs dijo: ā€œEn verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos mĆ­os mĆ”s pequeƱos, a mĆ­ me lo hicisteisā€ (Mateo 25:40). TambiĆ©n nos dice: ā€œEl que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra Ć©l su corazón, ĀæCómo mora el amor de Dios en Ć©l?ā€ (1 Juan 3:17).

La solidaridad es una forma de reflejar el amor de Dios y de darle gloria. Podemos compartir en comunidad y alcanzar a otros siendo mƔs solidarios como:

  • Apoyar a las personas que estĆ”n pasando por alguna necesidad.
  • Compartir nuestros recursos y talentos con otros. TambiĆ©n podrĆ­amos acompaƱarlos en el proceso.
  • Participar activamente en nuestra comunidad y en nuestra iglesia, ofreciendo nuestro tiempo, nuestra oración y nuestro servicio.

2. Invierte en personas que aĆŗn no conocen a JesĆŗs

"El fruto del justo es Ɣrbol de vida, y el que gana almas es sabio." Proverbios 11:30
ph:pexels

La mejor inversión que podemos hacer es la de compartir el evangelio con los que no lo conocen, y así ganar almas para el reino de Dios. No hay nada mÔs valioso que una persona que pasa de la muerte a la vida, y que recibe el perdón y la salvación por medio de Jesucristo. Por eso, debemos aprovechar cada oportunidad que tengamos para hablar de nuestra fe, dar testimonio de lo que Dios ha hecho en nosotros, y mostrar el amor de Dios a los demÔs. No se trata de forzar o manipular a nadie, sino de sembrar la semilla de la Palabra de Dios y dejar que el Espíritu Santo obre en los corazones.

Hay muchas formas de invertir en los demƔs, podrƭamos empezar por:

  • Abrir mi entorno, casa, oficina y otros espacios para discipular a otros. 2 Tim. 2.2
  • Orar por la comunidad donde nos encontremos y buscar el bien para ellas. JeremĆ­as 29.7
  • Invitar a amigos y conocidos donde puedan escuchar la verdad espiritual. Se trata de acercarte e involucrarte en la vida de las personas para que sepan que la invitación estĆ” motivada por una preocupación genuina por ellas y que no son sólo un proyecto o una tarea que cumplir.

3. Desarrollar un enfoque en servir y no en ser servido

"MƔs bien sƭrvanse unos a otros con amor." GƔlatas 5:13
ph:pexels

El primer y mÔs importante servicio que podemos hacer es el de servir al Señor con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerza. Esto significa que le amamos, le obedecemos, le adoramos y le honramos con nuestra vida. El segundo servicio que podemos hacer es el de servir a los demÔs con amor.

Esto significa que nos preocupamos por las necesidades, los intereses y el bienestar de los demÔs, y que buscamos ayudarlos, apoyarlos y bendecirlos. No servimos a los demÔs por conveniencia, por apariencia o por orgullo, sino por humildad y por compasión. Servimos a los demÔs con generosidad, con bondad, con paciencia y con respeto. Servimos a los demÔs sin esperar nada a cambio, sino como una forma de expresar el amor de Dios.

El tercer servicio que podemos hacer es el de servir a los que no conocen a Jesús. Esto significa que somos testigos de su gracia, de su verdad y de su salvación, y que buscamos compartirles el evangelio y hacerles discípulos. No servimos a los que no conocen a Jesús por superioridad, por crítica o por imposición, sino por obediencia y por misericordia. Servimos a los que no conocen a Jesús con valentía, con sabiduría, con oración y con respeto. Servimos a los que no conocen a Jesús sin avergonzarnos del evangelio, sino como una forma de seguir a Jesús y honrar al Padre.

Quien quiera servirme debe seguirme; y donde yo estƩ, allƭ tambiƩn estarƔ mi siervo. A quien me sirva, mi Padre lo honrarƔ. Juan 12:26

Podemos demostrar y vivir una vida en servicio, algunas cosas que podrĆ­amos practicar serĆ­a:

  • Pensar en nuestros amigos o conocidos, ĀæCuĆ”les son sus necesidades? ĀæCómo podrĆ­a yo ayudar o aportar para ellos? Āæde quĆ© manera puedo yo invertir en sus vidas para simpatizar y ser de testimonio para hablar de JesĆŗs? vivamos de manera adecuada para cuando sea el momento, lo podamos invitar a la iglesia.

Algunas recomendaciones si eres el primer lector

  • Te invito a experimentar un diĆ”logo con Dios, hablale como un hijo(a), no desistas tu oración e incluye “que sea tu voluntad” dentro de tus palabras. Ɖl estarĆ” feliz de escucharte. 
  • Empieza a leer Ā”la BĆ­blia! Es una oportunidad para conocer y escuchar la voz de Dios. Puedes empezar por los evangelios que estĆ”n en el Nuevo Testamento (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) 
  • Busca un lugar donde aprender mĆ”s de Dios, busca una iglesia donde asistir. Si no tienes un lugar, te invitamos a Chubut 605, B/Providencia, Córdoba-Arg. O bien, si lees desde otra ciudad o paĆ­s te invitamos a ver en vivo nuestras reuniones. Ā”Tenemos muchos recursos para ti, ingresa a nuestra Comunidad!  

— Si no tienes BĆ­blia, puedes leerla en lĆ­nea. Te recomendamos la Youversion.

— SĆ­guenos en nuestro canal de YouTube.

— Participa de nuestra Comunidad Digital.

— Comparte a travĆ©s de tus Redes Sociales.


			

ArtĆ­culos Relacionados

Simplifica

Tenemos vidas complicadas. Cada vez es mƔs desafiante acomodar nuestros tiempos en una agenda repleta de compromisos. Cada vez nos cuesta mƔs cumplir con las responsabilidades, agradar a todos. Cada vez es mƔs difƭcil llegar a horario y parecerƭa que las horas pasan mƔs rƔpido.

Lo que mƔs me sorprende es que en medio de esta pandemia, parecerƭa que estamos mƔs ocupados que antes.

Comentarios