Un hombre que no se rindió ante los gobernantes del mundo
1. Dios es el único gobernante legítimo del cielo y la tierra.

Esta afirmación implica que todo poder humano está sujeto al poder divino, y que toda autoridad humana debe rendir cuentas a la autoridad divina. También implica que toda adoración humana debe dirigirse solo a Dios, y que ningún ídolo, sea humano o material, puede ocupar el lugar de Dios.
Daniel tenía claro que postrarse ante un hombre o una estatua implicaría blasfemar contra Dios y convertirse en objeto de idolatría ante su Creador. Hay que destacar que no se trataba de sujetarse a la ley del gobierno en tránsito, sino que se pretendía una veneración irracional a un hombre haciéndose pasar como un dios. Debemos tener cuidado en no rendirnos ante ciertos “dioses” que el mismo hombre crea para confundir y para distraer de la verdadera adoración a Dios. Nuestra mirada debe estar en los cielos, desde donde reina el Señor Todopoderoso, no debe estar en un gobierno y menos en un hombre cualquiera. Debemos renunciar a estos “dioses” o “altares” falsos para que nuestra adoración esté sujeta solo a Dios.
- Romanos 13:1-2: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.” Este versículo nos enseña que toda autoridad humana proviene de Dios, y que debemos obedecerla en la medida en que se ajuste a la voluntad de Dios. Sin embargo, también implica que si una autoridad humana se opone a Dios o exige lo que solo le pertenece a Él, debemos resistirla y obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos 5:29).
- Apocalipsis 19:15-16: “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.” Este versículo nos muestra la soberanía y el dominio de Cristo sobre todas las naciones y reyes de la tierra. Él es el único que tiene el derecho de juzgar y gobernar con justicia y poder. Él es el único digno de recibir toda gloria, honor y alabanza.
- Salmos 2:10-12: “Ahora pues, oh reyes, sed prudentes; aceptad amonestación, oh jueces de la tierra. Servid al SEÑOR con temor, y alegraos con temblor. Honrad al Hijo para que no se enoje, y parezcáis {en} el camino, pues puede inflamarse de repente su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que en El se refugian!” Este versículo nos advierte sobre el peligro de rebelarse contra Dios o despreciar a su Hijo. Nos exhorta a servir y honrar al Señor con reverencia y alegría. Nos promete bendición y protección a los que se refugian en él.
2. Dios protege y salva a sus fieles siervos.

El capítulo 6 del libro de Daniel (Daniel 6:1-28), describe una de las escenas más impresionantes de la Biblia “Daniel en el foso de los leones” y es uno de los ejemplos más notables de la protección y salvación de Dios para sus fieles siervos. Dios cuidó la vida de daniel de las bocas hambrientas de los leones y le demostró a todo el gobierno que Él era soberano sobre el imperio idólatra de Darío. Como hijos de Dios debemos confiar en Él y no temer a los hombres, aunque estos los persigan, amenacen, opriman o reprendan.
- Salmos 34:7: “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.” Este pasaje nos asegura que Dios envía a sus ángeles para proteger a los que le temen, como lo hizo con Daniel en el foso de los leones. Los ángeles son mensajeros y ministros de Dios, que actúan según su voluntad y poder.
- Salmos 91:14-15: “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.” Dios recompensa el amor de sus siervos con su liberación, ayuda y sostén. Dios escucha la oración de los que le invocan, y está con ellos en la aflicción. Dios les da la victoria y el honor sobre sus enemigos.
- Romanos 8:31-32: “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Dios está de nuestra parte. Dios nos ha demostrado su amor supremo al dar a su Hijo Jesucristo por nuestra salvación. Si Dios hizo esto por nosotros, ¿cómo no nos dará también su protección y su provisión?
3. Dios hace que su nombre sea conocido y glorificado entre las naciones.

Esta misión se cumple a través de sus siervos fieles, como Daniel, que dan testimonio de su poder y su gracia ante los reyes y los pueblos de la tierra. Esta misión también anticipa la llegada de su reino, que abarcará a todas las naciones y lenguas bajo el señorío de Cristo.
Ninguna fuerza podrá apagar la luz del evangelio en el mundo, ni nadie nos podrá separar de su amor (Romanos 8:35-39). Por más que fuerzas políticas traten de seducirnos o someternos, el evangelio seguirá extendiéndose entre las naciones. No hay un estado o persona que pueda proveer salvación, no está al alcance de ningún hombre o poder terrenal, sino que le pertenece solo al Señor. Nuestra tarea es permanecer confiado, dejando a un lado “ídolos falsos” que se establecen para confundirnos y distraer la verdadera mirada que debe ser en hacia Cristo Jesús.
- Salmos 96:1-9: “Cantad al SEÑOR un cántico nuevo; cantad al SEÑOR, toda la tierra. Cantad al SEÑOR, bendecid su nombre; proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvación. Contad su gloria entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos. Porque grande es el SEÑOR, y muy digno de ser alabado; temible es El sobre todos los dioses. Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos, mas el SEÑOR hizo los cielos. Gloria y majestad están delante de El; poder y hermosura en su santuario. Tributad al SEÑOR, oh familias de los pueblos, tributad al SEÑOR gloria y poder. Tributad al SEÑOR la gloria debida a su nombre; traed ofrenda y entrad en sus atrios. Adorad al SEÑOR en vestiduras santas; temblad ante su presencia, toda la tierra.” Este salmo nos invita a alabar y proclamar al Señor como el único Dios verdadero, creador y rey de todo lo que existe. Nos llama a anunciar sus obras y su salvación a todas las naciones, y a rendirle la adoración que merece.
Algunas recomendaciones si eres el primer lector
- Te invito a experimentar un diálogo con Dios, hablale como un hijo(a), no desistas tu oración e incluye “que sea tu voluntad” dentro de tus palabras. Él estará feliz de escucharte.
- Empieza a leer ¡la Bíblia! Es una oportunidad para conocer y escuchar la voz de Dios. Puedes empezar por los evangelios que están en el Nuevo Testamento (Mateo, Marcos, Lucas y Juan)
- Busca un lugar donde aprender más de Dios, busca una iglesia donde asistir. Si no tienes un lugar, te invitamos a Chubut 605, B/Providencia, Córdoba-Arg. O bien, si lees desde otra ciudad o país te invitamos a ver en vivo nuestras reuniones. ¡Tenemos muchos recursos para ti, ingresa a nuestra Comunidad!
— Si no tienes Bíblia, puedes leerla en línea. Te recomendamos la Youversion.
— Síguenos en nuestro canal de YouTube.
— Participa de nuestra Comunidad Digital.
— Comparte a través de tus Redes Sociales.
Comentarios