Día 113: “Una Conciencia Limpia”

“Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres” (Hechos 24:16).

La conciencia es el conocimiento que tiene una persona de sus propios actos. Por esta razón es que se dice, por ejemplo, que una persona tiene la conciencia limpia cuando, según ella, no hizo nada incorrecto. Sin embargo, existen personas que dan la sensación de tener una conciencia totalmente entenebrecida, porque hacen el mal y pareciera que no les pesa ni se arrepienten.

Ahora bien, la Palabra de Dios dice que no hay ni uno solo perfecto; es decir que todos ofendemos de alguna manera, quizás sin darnos cuenta, aun aquellos que amamos a Jesús. Pero, cuando entregamos nuestra vida a Cristo, todo nuestro ser es transformado; y, en la medida que pasa el tiempo, el Espíritu Santo trabaja más y más en nosotros, haciéndonos cada vez más parecidos a Él. La conciencia puesta por Dios, es la que nos da testimonio de que estamos haciendo las cosas bien o mal delante de Él y de los hombres.

Para reflexionar: ¿Qué nos dicta nuestra conciencia en este tiempo? ¿Habrá actitudes hacia Dios o los hombres que debamos transformar? ¿Habremos ofendido de alguna forma a Dios?

Toma decisiones firmes en este día, arrepiéntete, pide perdón y procura cada día tener tu conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.

  • Jueces 11:1-40 | (Leer)
  • Jueces 12:1-15 | (Leer)
  • Hechos 24:1-27 | (Leer)

Artículos Relacionados

Simplifica

Tenemos vidas complicadas. Cada vez es más desafiante acomodar nuestros tiempos en una agenda repleta de compromisos. Cada vez nos cuesta más cumplir con las responsabilidades, agradar a todos. Cada vez es más difícil llegar a horario y parecería que las horas pasan más rápido.

Lo que más me sorprende es que en medio de esta pandemia, parecería que estamos más ocupados que antes.

LA PALABRA COMO SEMILLA: ¿Cómo Puede Transformar Tu Vida?

La poderosa parábola del sembrador y los diferentes destinos de las semillas traen una gran enseñanza para nuestras vidas. Aprende cómo la Palabra de Dios puede germinar y dar frutos abundantes dependiendo del terreno de tu corazón.
¿Sabías que cada tipo de suelo representa una actitud diferente hacia la Palabra? ¡No te quedes sin entender! Jesús te invita a preguntar y buscar respuestas. Lee el relato completo y profundiza en esta enseñanza transformadora aquí.

Comentarios