Día 323: “¡Libres de Avaricia”

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” ( Hebreos 13:5-6). La avaricia es el afán o el deseo de poseer muchas riquezas por el solo placer de tenerlas, sin querer compartirlas con nadie. Muchos lamentablemente les dan mayor prioridad a las cosas que a las personas. Si un familiar fallece, por ejemplo, están dispuestos a pelearse hasta con un ser querido con tal de poseer una parte de la herencia, aunque no la necesiten. Otros prefieren priorizar las horas de trabajo antes que compartir tiempo con su familia. La Palabra habla acerca de que nuestras costumbres deben ser sin avaricia, es decir, que nada en nuestra vida tenga rasgos de codicia. Prefiere siempre guardar relaciones antes que pelearte por las cosas materiales. Ten amistades, no por lo que puedan llegar a darte, sino por amor. No tengas relaciones interesadas de ningún tipo. Aleja tu corazón de toda costumbre que te lleve a ser una persona avara. No está mal querer avanzar, pero acuérdate de estar contento con lo que tienes; no reniegues, sé agradecido. Un simple ejercicio te va a ayudar a chequear tu corazón: Aprende a dar, a despojarte de lo material; sé generoso, no con lo que ya no sirve, sino con lo que te cueste dar. Y cuando des hazlo como para Dios. Él, que ve en lo secreto, te va a recompensar en público.

  • Ezequiel 43:1-27 | (Leer)
  • Ezequiel 44:1-31 | (Leer)
  • Hebreos 13:25 | (Leer)

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