Día 4: “El Ayuno”

"Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre" Mateo 4:1-2

Jesús, luego del bautismo en el río Jordán, dio comienzo a Su ministerio en la tierra, y hay algo muy significativo que tuvo que enfrentar: La Biblia nos dice que, guiado por el Espíritu Santo, fue llevado al desierto, donde ayunó. Es en medio de esta situación que el diablo apareció para tentarlo y, de esta manera, descalificarlo para la tarea tan importante que tenía que desarrollar.

Vemos en la vida de Jesús la necesidad de ayunar. El ayuno es un arma poderosa que Dios nos entregó y un elemento de consagración para deshacer las obras de la carne y generar sensibilidad espiritual para oír a Dios. Todo creyente debe apartar un día a la semana para ayunar y buscar a Dios de manera especial.

Existen distintos tipos de ayuno: el total, el parcial, o al estilo del profeta Daniel. Con agua, sin agua o bien con una infusión amarga, sin azúcar ni edulcorante. De acuerdo a tus posibilidades elegí el más apropiado a tu edad y tu estado de salud. Desde la mañana hasta la tarde o bien hasta la noche apartá un día, consagralo al Señor al comenzar y al finalizar volvé a arrodillarte y entregáselo al Señor. El resultado será evidente y generará un hábito de vida saludable no solo para tu cuerpo, sino aun para tu alma y tu espíritu, que te permitirá superar toda tentación sobre tu vida.

Desafío de hoy: te desafío, si aún no lo estás haciendo o dejaste de hacerlo, a que determines un día a la semana. Colocalo en tu agenda personal, busca el que te quede más cómodo y comienza a usar esta arma poderosa contra las acechanzas de Satanás.

Lectura Bíblica

  • Génesis 7:1-24 | (Leer)
  • Génesis 8:1-22 | (Leer)
  • Mateo 4:1-25 | (Leer)

Artículos Relacionados

Simplifica

Tenemos vidas complicadas. Cada vez es más desafiante acomodar nuestros tiempos en una agenda repleta de compromisos. Cada vez nos cuesta más cumplir con las responsabilidades, agradar a todos. Cada vez es más difícil llegar a horario y parecería que las horas pasan más rápido.

Lo que más me sorprende es que en medio de esta pandemia, parecería que estamos más ocupados que antes.

LA PALABRA COMO SEMILLA: ¿Cómo Puede Transformar Tu Vida?

La poderosa parábola del sembrador y los diferentes destinos de las semillas traen una gran enseñanza para nuestras vidas. Aprende cómo la Palabra de Dios puede germinar y dar frutos abundantes dependiendo del terreno de tu corazón.
¿Sabías que cada tipo de suelo representa una actitud diferente hacia la Palabra? ¡No te quedes sin entender! Jesús te invita a preguntar y buscar respuestas. Lee el relato completo y profundiza en esta enseñanza transformadora aquí.

Comentarios