Día 38: “¡Clama mucho más!”
“Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama” Marcos 10:47-49.
La historia cuenta acerca de este hombre ciego y mendigo. Si hoy en día creemos que a los discapacitados se los discrimina, no podrás imaginar lo que sucedía en épocas antiguas. Pero este hombre Bartimeo no se resignó. No podía ver, pero podía oír, y ni bien escuchó que venía Jesús comenzó a gritar.
Siempre que en la vida tengamos escasez de algo, habrá otra cosa que podamos hacer. La resignación nunca será el camino a seguir. Si estamos esperando un milagro de parte de Dios para nuestras vidas y vienen a nuestro interior esas voces que, como al ciego, intentan callarnos y nos dicen: “es imposible”, “no insistas más”, “ya es tarde, no hay más posibilidades”, “no vale la pena continuar”… Ese será el momento donde nuestro clamor tendrá que ser más fuerte. Porque ante nuestra necesidad, Jesús detiene su marcha para oírnos.
Queremos animarte: ¡persiste en tu clamor! Él no pasará de largo.
Desafío de hoy: toma un momento para reconocer tus incapacidades, tal vez sean intelectuales, físicas, emocionales o de otra naturaleza. Ahora pensá en tus capacidades, seguramente serán muchas más y de ser posible anótalas. Da gracias a Dios por ellas, pero no te resignes; anda por todo lo milagroso que el Señor puede hacer en tu vida.
- Éxodo 25:1-40 | (Leer)
- Éxodo 26:1-37 | (Leer)
- Marcos 10:1-52 | (Leer)
Comentarios