Como son las Familias disfuncionalmente funcionales
ConocĆ a mi esposa Yessy hace 14 aƱos, 28 dĆas y 4 horas. Tres aƱos y medio despuĆ©s de conocernos y ser amigos, nos casamos, pero tuvimos una conversación seria en el camino del noviazgo al pensar en casarnos. Armamos nuestros Ć”rboles genealógicos y nos dimos cuenta de que debĆamos hacer algo distinto para no repetir muchas historias de terror. Empezamos por Ā«cortarĀ» el pasado. Decidimos y oramos a Dios pidiendo que los eventos del pasado no definan nuestra realidad y futuro; algunos llaman a eso Ā«cortar cadenasĀ». Oramos a Dios por sabidurĆa y dirección para hacer las cosas de la forma correcta; no siempre nos ha salido bien, pero vamos intentĆ”ndolo en cada etapa de nuestra vida. La Biblia estĆ” llena de familias disfuncionales.
AdĆ”n culpa a Eva del pecado cometido; tienen dos hijos, y uno mata al otro. ĀæQuĆ© mĆ”s disfuncional que eso? Abraham miente diciendo que su esposa Sara era su hermana; tiempo despuĆ©s, se acostarĆa con otra mujer para tener un hijo āidea que sale de su esposa Sara. Isaac, su hijo, hizo exactamente lo mismo que su papĆ” mĆ”s adelante en su vida: con sus dos hijos, tuvo preferencias para con uno de ellos, al punto que eso los divide, y EsaĆŗ termina buscando a Jacob para matarlo. Rebeca, esposa de Jacob, le miente de manera descarada, divide a su familia y el asunto es un caos āella muere antes de poder ver y abrazar a uno de sus hijos. Ni mencionar la vida de David, envuelta en escĆ”ndalos de corrupción, adulterio y asesinato: uno de sus hijos violarĆa a una de sus hermanas, y al final el reino termina dividido.
En el Nuevo Testamento, JesĆŗs comenta una parĆ”bola que deja ver una familia disfuncional: el hijo pródigo. Un padre de dos jóvenes, donde uno que quiere que el padre se muera āde otra manera, no habrĆa herencia. Un padre que accede a tal petición, posiblemente con una capacidad de decisión por limitada, y un hermano que no aparece sino para reprochar que su hermano menor regresó (quizĆ”s con justa razón). Por cierto, no aparece la madre en la historia: algunos creen que habrĆa fallecido. Todos nacimos en una familia que no pedimos. En todas hay un loco, un amargado, uno que no soporta a todos los demĆ”s, el que nunca va a las actividades familiares, el que tiene delirio de persecución, y entonces no visita a nadie porque cree que todo el mundo habla a sus espaldas.
Luego estĆ” el que es amigo de todos, el tĆo agradable y el primo que todos aman. TambiĆ©n estĆ” el abuelo que jode hasta por los codos. ĀæCuĆ”l de ellos eres tĆŗ? AsĆ son las familias. No escogimos la nuestra, y aun a pesar de eso, tiene cosas bonitas āaunque sean pocas. Cuando hablamos de familia, es posible que Ā«el cĆ©sped estĆ© mĆ”s verde en casa del vecinoĀ», pero ni modo: esa es tu familia. Todas tienen situaciones que resolver. No la escogimos; en el camino nos encontramos con que somos parte de un conglomerado lleno de problemas, situaciones conflictivas y quizĆ”s eventos de los que no quisimos ser parte, aunque por otro lado, es posible que vivamos algunas situaciones que nos llenan de alegrĆa y felicidad.
Hay posibilidades de que todos, en algĆŗn momento, hayamos querido ser de Ā«la familia de PepĆ©, porque esa familia sĆ es bonita, los papĆ”s se aman y todo es paz en su casaĀ» (y es posible que haya familias asĆ, Ā”gracias a Dios por aquellos que tienen esa oportunidad!). Sin embargo, quisiera que pienses en tu familia como alguna de las descritas en la Biblia, con tantas disfuncionalidades, y que aun asĆ pudieron ser un instrumento en las manos de Dios, a pesar de, y quedaron plasmadas en la historia, y muchas de ellas en la lĆnea genealógica del MesĆas. Es que asĆ son las familias que buscan a Dios: a pesar de las deficiencias, son usadas por Dios en sus vecindarios, sus hogares se convierten en luz para alguien mĆ”s, son modelos para alguien en la comunidad cristiana.
Hijos
Recuerda que posiblemente tus padres no fueron a la universidad de cómo ser padre/madre perfectos. Es posible que se equivoquen y mucho. ComprĆ©ndelos, Ć”malos, respĆ©talos, hónralos. Esa es tu tarea como hijo. QuizĆ” digas: Ā«Es que no conoces a mis padres, Ć©stos son capaces de quitarle la paz a Mahatma Gandhi.Ā» Y es posible que sea cierto. Sin embargo, el mandamiento de Dios aun ahĆ sigue siendo verdad. Tu responsabilidad es la obediencia y el amor. ĀæYa les dijiste que los amas? ĀæLes diste gracias por que hoy hubo comida en la mesa? ĀæCuĆ”ndo fue la Ćŗltima vez que les diste un abrazo? ĀæĆltimamente les has reconocido su esfuerzo por educarte y enseƱarte las escrituras a pesar de que sabĆan muy poco? ConcĆ©ntrate en hacer tu tarea, es posible que Dios te permita mejorar el ambiente en casa por tu propia acción.
Padres
Recuerden que sus hijos son el reflejo de ustedes mismos. Ellos harƔn y dirƔn conforme ven en casa.
La Ʃpoca de la infancia nos deja eso muy claro; al llegar a la juventud, tomarƔn sus decisiones
pero basadas en lo que aprendieron āo noā en tu hogar. Hoy, muchas personas han crecido diciendo: Ā«Cuando sea grande, no quiero ser como mi papĆ”/mamÔ». Esas son las palabras mĆ”s dolorosas que puede una persona expresar. Siempre es bueno preguntarse: ĀæEstoy formando a mis hijos a la luz de la Escritura, o basado en el miedo? ĀæEstoy inculcando en ellos la obediencia a Dios, o mi machismo no me deja formarlos en amor? ĀæQuĆ© dirĆan tus hijos de tu persona si alguien mĆ”s los entrevista? ĀæHas formado en ellos el carĆ”cter de JesĆŗs? No si has sido un padre perfecto āeso no existe, y serĆa bueno quitarse ese peso de encimaā, sino uno que quiere hacer las cosas bien, que se esfuerza por aprender y mejorar.

Mis hijos en este momento estĆ”n pequeƱos, viviendo con un nivel de inocencia alto. Acostumbro contarles Ā«Las historias del chiquitoĀ», un niƱo que vive aventuras, alegrĆas, felicidades, travesuras, dolores y sufrimientos. Pero ellos no saben aĆŗn que ese niƱo es papĆ” hace muchos aƱos; son las historias y vivencias mĆas, de mi infancia, estoy contando ahorita con la inocencia que me permiten sus edades, pero siendo transparente de cuando Ā«el chiquitoĀ» se equivocó: cuando agarró lo que no era suyo, cuando lo castigaron por decir algo incorrecto. En algĆŗn momento les dirĆ© que ese chiquito fui yo, y estoy seguro de que eso va a impactar sus vidas. Es necesario mostrarnos a nuestras familias asĆ como somos, procurando siempre la mejora y la excelencia.
LĆderes y mentores
Ocupamos mĆ”s lĆderes y mentores (sean pastores, maestros, profesores, dirigentes comunales, etc.) que se conviertan en modelos y guĆas de una generación que estĆ” creciendo sin padres. Hoy son cada vez mĆ”s los niƱos, adolescentes y jóvenes que llegan a sus casas y sus padres no estĆ”n porque trabajan fuera de casa. El papel del padre/madre es Ćŗnico y nadie mĆ”s puede reemplazarlo; sin embargo, hay algunas tareas que otras personas podrĆan adoptar y ser de influencia para esos muchachos.
No subestimes el impacto que puede tener una palabra de Ć”nimo cuando veas a un muchacho de estos en tus reuniones; un abrazo respetuoso a un joven de estos perdurarĆ” por aƱos; una nota de cariƱo (sea fĆsica o virtual), una llamada para saludar, una visita inesperada, una invitación a tomar algo juntos, son algunas acciones que podemos hacer e impactar con ello sus vidas. ConviĆ©rtete no en el padre sino en un apoyo para algĆŗn muchacho, uno que quizĆ”s estĆ© mĆ”s necesitado de lo que puedas pensar.
La disfuncionalidad ocurre en la humanidad desde AdĆ”n y Eva. Ni modo, asĆ es, y se terminarĆ” hasta que todo vuelva a ser redimido por JesĆŗs en la eternidad, asĆ que no nos carguemos con que debemos ser perfectos, especialmente si somos lĆderes de alguna iglesia o comunidad cristiana.
Es necesario mostrarse como somos, con nuestras dificultades y alegrĆas. Dejemos de un lado el Ā«quĆ© dirĆ”nĀ». Somos y seremos disfuncionales hasta que nos muramos, y debemos aprender a vivir con ello. Evidentemente el crecimiento, la mejora y la excelencia pueden acompaƱarnos en adelante, y con ello convertirnos en cristianos que viven a la luz de la Escritura. No pretendas ser perfecto porque nunca te va a alcanzar, mejor intenta por sobre todo ser obediente a tu Maestro.
Tomado con licencia de la revista LIDER 625, edición 30, “EnseƱar LA BIBLIA en el SIGLO XXI“
CrƩditos ph: Imagen de Freepik
Gracias SeƱor por darnos el privilegio de servirte, a pesar de nuestras limitaciones, y que venimos de familias disfuncionales y tampoco tenemos familias perfectas. Que tu gracia siga trabajando en nuestras vidas, haciĆ©ndonos cada dĆa mĆ”s parecidos a Jesucristo, mientras ayudamos a otros a hacer lo mismo. AmĆ©n!