Recibir consejos
El que vive aislado busca su propio deseo, contra todo consejo se encoleriza. Proverbios 18.1 (LBLA)
El libro de Proverbios contiene sabidurĆa y buenos consejos para quienes desean encaminar sus vidas conforme a los preceptos del SeƱor. El texto de hoy nos entrega una de las muchas perlas que estĆ”n a disposición del pueblo de Dios.
La versión Dios habla hoy, traduce el mismo versĆculo: Ā«El egoĆsta solo busca su interĆ©s, y se opone a todo buen consejoĀ». El lenguaje es sencillo y directo, ofreciendo una descripción precisa del comportamiento que vemos a nuestro alrededor constantemente. Pero he aquĆ el peligro que corremos al leer el texto: podrĆamos estar tan concentrados en identificar a las personas que describe este versĆculo que descuidamos la oportunidad de realizar una reflexión personal al respecto, la cual podrĆa ser mucho mĆ”s provechosa para nosotros.
Resulta evidente que el que vive aislado solamente tiene interés en sus propias necesidades. Para cultivar un corazón compasivo y bondadoso es indispensable estar en contacto con otros. No obstante, el aislamiento es la tendencia natural de aquellos que han sido afectados por el pecado. Recuerde que lo primero que hicieron AdÔn y Eva, luego de pecar, fue esconderse el uno del otro y también de su Creador. Nosotros también, podemos estar rodeados de gente pero vivir aislados. Piense en el creyente que evita el contacto con el pecador, la congregación que evita el contacto con otras congregaciones, o las personas dentro de una misma congregación que solamente se juntan con los que son parecidos a ellos. El hecho es que el aislamiento ocurrirÔ sin esfuerzo alguno si no nos resistimos a la disposición natural de nuestro corazón.
El autor de Proverbios nos da una interesante pista acerca de cómo podemos evaluar si estamos evitando el contacto con los demĆ”s, o no. Nos dice que esta clase de persona Ā«se encolerizaĀ» contra todo consejo. La reacción no ha de sorprendernos, pues el que vive solo no disfruta de la sabidurĆa y amplitud de visión que solamente se pueden alcanzar en la interacción con los demĆ”s. Los consejos de otros inevitablemente entrarĆ”n en conflicto con sus propios intereses, por lo que siempre reaccionarĆ” en forma inapropiada. Por eso, es precisamente su reacción la que le puede dar la información mĆ”s certera acerca del estado de su propio corazón.
Para pensar:
ĀæCómo reacciona usted cuando otros le dan consejos? ĀæLos recibe con agrado? ĀæSe enreda en argumentos y explicaciones para justificar su comportamiento? Su reacción puede ser la mejor forma de evaluar si usted estĆ” viviendo aislado o estĆ” cultivando relaciones de peso con las personas que son parte de su vida. Cuando llevamos tiempo en el ministerio pastoral es fĆ”cil comenzar a creer que solamente nosotros sabemos cómo deben hacerse las cosas. El lĆder sabio, sin embargo, siempre estarĆ” abierto, no solamente a escuchar, sino tambiĆ©n a incorporar los consejos de otras personas en su cĆrculo de amigos.
Tomado con licencia de:
Shaw, C. (2005) Alza tus ojos. San JosƩ, Costa Rica, CentroamƩrica: Desarrollo Cristiano Internacional.0000
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