Precisión en la preparación

1 Reyes 6:7 lo muestra de forma impactante:
- TLA: “Las piedras que se usaron para construir el templo fueron preparadas de antemano. De manera que no se escuchó en el edificio el ruido de martillos, hachas u otras herramientas”.
- JBS: “Y la Casa cuando se edificó, la fabricaron de piedras perfectas que traían ya acabadas de labrar; de tal manera que cuando la edificaban, ni martillos ni hachas se oyeron en la Casa, ni ningún otro instrumento de hierro.”
- LBLA: “La casa, mientras se edificaba, se construía de piedras preparadas en la cantera; y no se oyó ni martillo ni hacha ni ningún instrumento de hierro en la casa mientras la construían.”
No alcanza con prepararse: hay que prepararse con precisión. Mientras el templo se construía, no se escuchó ni un martillo. ¿Por qué? Porque todo se había preparado antes, con exactitud.
Crecer a los golpes no es un mérito espiritual
Hay personas que confunden madurez con sobrevivir a golpes. Pero caminar por la vida dando tumbos no honra al Dios que te eligió.
La clave no es golpear a lo loco. La clave es golpear en el momento oportuno.
No te prepares para “lo que quizás pase”. Preparáte para los eventos que van a venir en tu vida. Ahí está la precisión.
Si te preparás para lo que puede suceder, actuás de manera genérica. Si te preparás para lo que te va a acontecer, actuás con enfoque.
Dios te revela Sus planes, pero vos necesitás elaborar los planos. Y los planos necesitan plazos.
Es una secuencia espiritual y práctica: Planes → Planos → Plazos.
La cantera: tu lugar de formación
La cantera es el lugar donde se labran las piedras antes de colocarlas. No es un lugar de espera, es un lugar de preparación.
Por cada minuto invertido en la cantera:
- ahorrás horas de correcciones en el futuro,
- evitás golpes,
- reducís incertidumbre,
- minimizás riesgos,
- desarrollás seguridad,
- evitás contratiempos,
- elevás tu excelencia,
- simplificás la vida,
- y bendecís a quienes te rodean.
Muchos se jactan de “haber sido formados a los golpes”. Pero la verdadera madurez es jactarse de haber dado los golpes correctos antes de tiempo, en la cantera, no en la obra.
Tres canteras esenciales de la vida
1. El noviazgo: la cantera del matrimonio
El noviazgo no es para “esperar casarse”. Es para prepararse.
Ahí se labran las piedras que después formarán el matrimonio. Si no hacés el trabajo en la cantera, las paredes del matrimonio crujen después.
2. El hogar: la cantera de los hijos
Dios tiene planes para cada hijo, pero los padres deben preparar las piedras para que encajen. Modelar carácter, hábitos, límites y principios es trabajo de cantera.
Y sí: para superar limitaciones, primero hay que poner límites.
3. El presente: la cantera del futuro
Hoy estás en la cantera. Hoy se labran las piedras para tus próximas etapas. Lo que preparás hoy determina la facilidad —o el dolor— del mañana. Si trabajás ahora, el futuro no te golpeará: te encontrará listo.
Las piedras no encajan por suerte
Encajan porque fueron preparadas con precisión. Cuando abrazás los principios de la Palabra y los aplicás con constancia, desarrollás una preparación fina, madura y sabia.
Y con esa precisión, no solo edificás tu vida: también edificás la de las próximas generaciones.
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