Restaurar y reestructurar

Efesios 4:20,22
āPero ustedes no conocieron a Cristo para vivir asĆ […] Por eso, deben ustedes renunciar a su antigua manera de vivir y despojarse de lo que antes eranā¦ā
La restauración es una obra maravillosa de Dios, pero no es suficiente por sà sola. Algo que fue restaurado puede volver a romperse si no se sostiene con una estructura nueva.
Por eso, la restauración que no va acompañada de reestructuración nos devuelve al mismo lugar de antes. No porque Dios falle, sino porque no completamos el proceso.
La restauración proviene de la gracia y la misericordia de Dios. La reestructuración proviene de la madurez, la disciplina y la determinación de nuestra parte. Dios restaura. Nosotros reestructuramos.
Y una de las claves para comenzar ese proceso es volver en sĆ: despertar, reconocer, asumir y actuar.
CompletÔ el proceso: no te conformes con haber sido restaurado; trabajÔ con determinación para reorganizar, reformar y modificar lo que sea necesario en tu vida.
Claves para llevarlo a la prƔctica
1. Cambiar la semilla
Si no cambiƔs la semilla, vas a cosechar el mismo fruto. La ley de siembra y cosecha no falla: puede jugar a tu favor o en tu contra.
Dios puede obrar en vos, pero si seguĆs sembrando hĆ”bitos antiguos, patrones viejos y decisiones incorrectas⦠el ciclo nunca se rompe.
Si reestructurÔs tus Ôreas débiles, la restauración se vuelve definitiva.
2. Hacer de la reestructuración una prioridad
DespuƩs de haber sido restaurado, tu tarea mƔs urgente es reestructurar. No dilatƩs el proceso. No lo pospongas.
Tu restauración final depende de que vos construyas una estructura nueva para sostener lo que Dios hizo.
3. Trabajar en equipo con Dios
DesarrollÔ una relación donde Dios hace su parte y vos la tuya.
Su parte siempre la cumple. La pregunta es: ¿estÔs cumpliendo la que te toca a vos?
ArmÔ un plan concreto, presentalo al Señor, y avanzÔ con determinación. Dios no bendice la improvisación, bendice los procesos.
Conclusión: los procesos bendicen
Los procesos son los que desarrollan tu fe, tu carÔcter y una vida nueva. La restauración debe ir acompañada de reestructuración. Cuando ambas trabajan juntas, la bendición se vuelve completa y permanente en tu vida.
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