EL SÍNDROME DE PETER PAN: JÓVENES ATRAPADOS EN NUNCA JAMÁS

El síndrome de Peter Pan hace referencia a aquellos jóvenes adultos o simplemente adultos que continúan comportándose como niños o adolescentes sin ser capaces de tomar la responsabilidad de sus actos y la vida adulta; son personas que se niegan a crecer, con una marcada inmadurez emocional matizada por una fuerte inseguridad y un gran temor a no ser queridos y aceptados por los demás. Cada día las cosas se consiguen con menor esfuerzo y sin necesidad de compromiso, y en la que consumimos para rellenar los huecos afectivos. Todo ello nos reporta un placer inmediato, pero efímero.

CONSECUENCIAS DEL SÍNDROME DE PETER PAN

SÍNDROME DE PETER PAN: ADULTOS ATRAPADOS EN LA NIÑEZ

Los Peter Pan son los jóvenes eternos que se desentienden de las exigencias del mundo real escondiéndose en un mundo de fantasía, en su país de Nunca Jamás. Atrapados en él, no pueden desarrollar los roles que han de asumir —como el de padre, pareja o profesional—, tal y como se espera en la adultez. Pueden reconocerse porque muchos de ellos puede que se resistan a independizarse de los padres, mantengan relaciones afectivas superficiales y sin compromiso o no acaben de encontrar su sitio en el mundo laboral. Como el conocido personaje de James Matthew Barrie, vuelan continuamente buscando aventuras pero se sienten incapaces de detener su vuelo y conseguir una estabilidad en la vida real.

Esta resistencia a crecer, más frecuente en varones que en mujeres, fue definida por el psicólogo americano Dan Kiley en 1983, y es un problema cada vez más frecuente, pues sociológicamente este trastorno cada vez se encuentra más cronificado como consecuencia de la sociedad capitalista y de la inmediatez, en la que las consecuencias del SPP dan lugar a importantes alteraciones emocionales, siendo frecuentes los altos niveles de ansiedad y tristeza, pudiendo derivar en cuadros de depresión. También se sienten poco realizados con su vida, ya que al no asumir la responsabilidad de sus actos tampoco siente sus logros como suyos (locus de control interno), lo que repercute directamente en la autoestima del individuo.

Además, generalmente las personas con SPP se sienten incomprendidas y les resulta difícil darse cuenta de su problema, e ignoran que lo padecen hasta que se da alguna situación crítica y se dan cuenta de que su forma de comportarse y enfrentar el mundo no es efectiva o es anómala respecto a la del resto de sus iguales.

ADULTOS QUE NO ASUMEN RESPONSABILIDADES

A nivel relacional, también surgen dificultades debido a la falta de compromiso y la gran exigencia con los demás. Generalmente, la persona Peter Pan parece segura de sí misma, incluso hasta parecer arrogante, pero como hemos comentado antes, detrás se esconde una baja autoestima. Goza de muchas cualidades personales…

…se desentienden de las exigencias del
mundo real escondiéndose en un mundo
de fantasía, en su país de Nunca Jamás
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como la creatividad y el ingenio y generalmente es un buen profesional; además, se esfuerza por despertar la admiración y el reconocimiento de la gente que lo rodea, pero aunque socialmente puedan ser líderes apreciados por su capacidad de divertirse y amenizar el ambiente, en la intimidad despliegan su parte exigente, intolerante y desconfiada. Así que podría resumirse con la frase: «un líder fuera y un tirano en casa».

SEÑALES DEL SÍNDROME DE PETER PAN

Para poder acabar de reconocer a los Peter Pan, presentaré las señales más características:

  • Aunque los adultos han llegado a la treintena o incluso rondan la cuarentena de años, continúan comportándose como niños pequeños.
  • Sienten una gran necesidad de atención por parte de quienes le rodean.
  • Su actitud se centra en recibir, pedir y criticar y no se molestan en dar o hacer por los demás. Quieren que les den lo que piden o si no se enfadan, porque no toleran la frustración.
  • Viven centrados en sí mismos y en sus problemas, sin preocuparse demasiado por lo que le sucede a quienes les rodean.
  • Sienten insatisfacción constante con lo que tienen, pero actúan para solucionar su situación; desean tenerlo todo pero sin que les suponga ningún esfuerzo para conseguirlo.
  • Consideran el compromiso como un obstáculo a la libertad.
  • No se responsabilizan de sus actos sino que pretenden que los otros los hagan por ellos. Además, culpan a los demás por lo que no les va bien.
  • Se esconden detrás de excusas o mentiras para disimular su incapacidad para crecer.
  • Se sienten muy atraídos por la juventud, etapa vital idealizada para el sujeto con SPP.
  • Miedo a la soledad.
  • Mucha inseguridad y baja autoestima.

CAUSAS DEL SÍNDROME DE PETER PAN

El síndrome de Peter Pan, como la mayoría de fenómenos psicológicos, seguramente sea debido al efecto de múltiples factores, tales como rasgos de personalidad dependientes o evitativos y estilo de afrontamiento de los problemas o patrones educativos. Pero parece que el que más peso tiene en este desajuste es la historia vital de la propia infancia, una infancia muy feliz y despreocupada que puede ser idealizada por la persona con SPP, o por el contrario, muy infeliz y sin afecto.

«MADURAR»: REDEFINIENDO EL CONCEPTO

Crecer como persona es parte del desarrollo natural de los seres humanos, pero no por ello significa que sea sencillo. Ser adulto requiere decidir el crecer y adoptar valores y objetivos en la vida; también requiere renunciar a algunas cosas para conseguir el objetivo, responsabilizarse de los propios errores y tolerar la frustración día a día.

Madurar no significa perder el niño que llevamos dentro; no dejarlo salir ocasionalmente convierte a las personas en demasiado rígidas, pero no hay que dejar que el niño domine y obstaculice la vida del adulto, como en el caso de los Peter Pan. Es imprescindible una relación de comprensión y cariño entre el adulto y el niño interior, pues madurar exitosamente consiste en lograr mantener un equilibrio entre ambas partes de la persona.

EL SÍNDROME DE PETER PAN Y SU IMPACTO ESPIRITUAL

¿Qué pasa cuando un adulto se niega a crecer? El Síndrome de Peter Pan describe a quienes, aunque han alcanzado la edad adulta, siguen viviendo sin asumir responsabilidades, evitando compromisos y buscando placer inmediato sin esfuerzo. Esta inmadurez no solo afecta su vida emocional y social, sino también su vida espiritual.

📖 Aplicación Bíblica:

Dios nos llama a madurar, tanto en lo personal como en la fe. La Biblia nos exhorta a dejar atrás la inmadurez y crecer en Cristo:

📝 1 Corintios 13:11 – “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de.”

🔎 Ejemplos de inmadurez espiritual:
⚠️ Fe sin compromiso: Como los que siguen a Jesús solo cuando les conviene, pero se apartan cuando hay pruebas (Lucas 8:13).
⚠️ Dependencia de otros: Cristianos que nunca desarrolla una relación personal con Dios y depende solo de la fe de otros (Hebreos 5:12-14).
⚠️ Miedo a la responsabilidad: Como el siervo que enterró su talento en lugar de hacerlo fructificar (Mateo 25:24-26).

✅ Llamado a crecer:

Dios quiere que dejemos atrás la inmadurez y asumamos nuestra fe con responsabilidad. Crecer significa:
🔥Permanecer firmes en la verdad (Efesios 4:14-15).
🔥 Asumir nuestra responsabilidad en la iglesia y en la sociedad (1 Corintios 3:1-2).
🔥Dejar la complacencia y seguir a Cristo con compromiso (Lucas 9:62).

🙌 Madurar en la fe no significa perder la alegría y el asombro de un niño, sino combinarlo con la sabiduría y responsabilidad de un adulto.

💬 ¿Cómo has experimentado el crecimiento en tu vida espiritual? Comparte tu reflexión.


Bibliografía

Adaptado y tomado con licencia de la revista LÍDER 625, edición 08, PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO: ¿Cómo manejar la indisciplina? Pág. 40-41.

https://psicologiaymente.net

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Tenemos vidas complicadas. Cada vez es más desafiante acomodar nuestros tiempos en una agenda repleta de compromisos. Cada vez nos cuesta más cumplir con las responsabilidades, agradar a todos. Cada vez es más difícil llegar a horario y parecería que las horas pasan más rápido.

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