Cuidar la imagen

ā€œY JehovĆ” respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque JehovĆ” no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que estĆ” delante de sus ojos, pero JehovĆ” mira el corazón.ā€ 1Āŗ Samuel 16.7

Cuando te presentÔs a un trabajo el que te entrevista no es JehovÔ, sino un hombre, por lo tanto no va a mirar tu corazón, sino lo que estÔ delante de sus ojos.

Si lo que estÔ viendo con sus ojos no le gusta, el trabajo serÔ de otro y no tendrÔs oportunidad de mostrarle tu buen corazón.

Cuando un cliente entra a tu negocio, no mira tu corazón, mira lo que estÔ delante de sus ojos.

Y si el comercio no estÔ en condiciones irÔ a comprar a otro lado, y no podrÔ conocer tu corazón.

Cuando alguien nuevo llega a la iglesia mira lo que estĆ” delante de sus ojos.

Y si las instalaciones no estÔn en condiciones quizÔs no se quede y no tendrÔ la oportunidad de conocer el corazón de la congregación.

Pasos prƔcticos:

  1. Tu ropa: adecuada, en condiciones, y que te favorezca.
  2. Tu cuerpo: saludable y bien aseado.
  3. Comercio: El envoltorio o el packaging que favorezca a tu producto.
  4. Iglesia: dependencias ordenadas y limpias, en especial los baƱos.

Necesitamos entender que el hombre mira lo que estÔ delante de sus ojos y comprender que nuestra apariencia es una carta de presentación, sabiendo que la primera impresión muchas veces suele ser la única.

Yo bendigo tu vida para que puedas tener buen corazón y buena presencia, sabiendo que una cosa no quita la otra, sino que ambas nos bendicen y bendicen a los que nos rodean.


Tomado de “Principios para el Ɖxito” – Pr. Daniel GonzĆ”lez

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