
āAconteció como ocho dĆas despuĆ©s de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente. Y he aquĆ dos varones que hablaban con Ć©l, los cuales eran MoisĆ©s y ElĆas; quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba JesĆŗs a cumplir en JerusalĆ©n. Y Pedro y los que estaban con Ć©l estaban rendidos de sueƱo; mas permaneciendo despiertos, vieron la gloria de JesĆŗs, y a los dos varones que estaban con Ć©l. Y sucedió que apartĆ”ndose ellos de Ć©l, Pedro dijo a JesĆŗs: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquĆ; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para MoisĆ©s, y una para ElĆas; no sabiendo lo que decĆa. Mientras Ć©l decĆa esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. Y vino una voz desde la nube, que decĆa: Este es mi Hijo amado; a Ć©l oĆd. Y cuando cesó la voz, JesĆŗs fue hallado solo; y ellos callaron, y por aquellos dĆas no dijeron nada a nadie de lo que habĆan visto.ā (Lucas⬠ā9ā¬:ā28ā¬-ā36)
Tres motivos por el cual queremos construir nuestra enramada:
1. Cansancio
2. Frustración
3. EgoĆsmo
āY prendiĆ©ndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguĆa de lejos. Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó tambiĆ©n entre ellos. Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en Ć©l, y dijo: TambiĆ©n este estaba con Ć©l. Pero Ć©l lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco. Un poco despuĆ©s, viĆ©ndole otro, dijo: TĆŗ tambiĆ©n eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy. Como una hora despuĆ©s, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente tambiĆ©n este estaba con Ć©l, porque es galileo. Y Pedro dijo: Hombre, no sĆ© lo que dices. Y en seguida, mientras Ć©l todavĆa hablaba, el gallo cantó. Entonces, vuelto el SeƱor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del SeƱor, que le habĆa dicho: Antes que el gallo cante, me negarĆ”s tres veces. Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.ā (Lucas⬠ā22ā¬:ā54ā¬-ā62)
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āSimón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros tambiĆ©n contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada. Cuando ya iba amaneciendo, se presentó JesĆŗs en la playa; mas los discĆpulos no sabĆan que era JesĆŗs.ā (Juan⬠ā21ā¬:ā3ā¬-ā4ā¬)
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āCuando hubieron comido, JesĆŗs dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de JonĆ”s, Āæme amas mĆ”s que estos? Le respondió: SĆ, SeƱor; tĆŗ sabes que te amo. Ćl le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de JonĆ”s, Āæme amas? Pedro le respondió: SĆ, SeƱor; tĆŗ sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de JonĆ”s, Āæme amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ĀæMe amas? y le respondió: SeƱor, tĆŗ lo sabes todo; tĆŗ sabes que te amo. JesĆŗs le dijo: Apacienta mis ovejas.ā āā(Juan⬠ā21ā¬:ā15ā¬-ā17ā¬)
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