Muchos valoran lo nuevo, lo visible y lo inmediato, pero el Reino de Dios se edifica de otra manera: con raĆces, constancia y comunión. Una fe madura no se sostiene por emociones pasajeras, sino por una relación viva con JesĆŗs. Cuando permanecemos en Ćl, nuestra vida encuentra dirección, estabilidad y propósito. Esta lección nos desafĆa a dejar la superficialidad y abrazar un caminar profundo que produzca un testimonio verdadero y duradero.
You must log in and have started this curso to submit a review.
Comentarios