Romanos 6
Avanzamos ahora a la tercera sección de Romanos: Ā«SantificaciónĀ» (caps. 6ā8). Estos tres capĆtulos pertenecen el uno al otro, y no se deben estudiar independientemente, de modo que serĆ” sabio que lea los tres capĆtulos con cuidado. Note que el capĆtulo 6 se refiere a que el creyente estĆ” muerto al pecado; el capĆtulo 7 explica que el creyente estĆ” muerto a la ley; y el 8 analiza que el creyente estĆ” vivo en la victoria que el EspĆritu da. Estos tres capĆtulos son una explicación de la pequeƱa frasecita en 5.17 Ā«reinarĆ”n en vidaĀ». El capĆtulo 6 nos dice cómo el pecado ya no reina sobre nosotros (6.12); el capĆtulo 7 explica cómo la ley ya no reina mĆ”s sobre nosotros (7.1); y el capĆtulo 8 explica cómo la morada del EspĆritu nos da vida y libertad (8.2ā4).
El creyente enfrenta dos problemas:
- ¿cómo puedo obtener la victoria sobre la vieja naturaleza (la carne, el cuerpo de pecado)?
- ¿cómo puedo vivir de manera que agrade a Dios?
El capĆtulo 6 responde la primera pregunta: obtenemos la victoria sobre la vieja naturaleza al darnos cuenta de que hemos sido crucificados con Cristo. Pero la segunda pregunta es mĆ”s compleja; porque, Āæcómo puedo agradar a Dios cuando todo lo que haga, incluso las Ā«buenas cosasĀ», estĆ”n manchadas por la vieja naturaleza? El pecado no es simplemente una acción externa; tambiĆ©n involucra actitudes y disposiciones internas. El capĆtulo 7 contesta a este problema (junto con el capĆtulo 8) al mostrar que el cristiano estĆ” muerto a la ley y que el EspĆritu cumple la justicia de la ley en nosotros (8.4).
El secreto de la victoria sobre la carne se halla en nuestra obediencia a estas tres instrucciones: saber, considerar y presentar.
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