Lectura Bíblica: Día 39
Lecturas para hoy:
- 2 Corintios 1:1-24
- 2 Corintios 2:1-17
- 2 Corintios 3:1-18
- 2 Corintios 4:1-18
- 2 Corintios 5:1-21
- 2 Corintios 6:1-18
- 2 Corintios 7:1-16
Notas:
- Presionar sobre las citas Bíblicas para que se abra la ventana con el texto.
- Para dejar tus comentarios puedes escribir aquí abajo, si estás usando nuestra Plataforma Web, o arriba a la derecha desde la Aplicación Móvil.
¡Muchas gracias por participar de este Plan de Lectura Bíblica!
Capitulo 3:
La nueva forma de relacionarnos con Dios.
” Porque uds. son como una carta que habla a favor nuestro. Cristo mismo la escribió en nuestro corazón…
No la escribió en piedra, ni con tinta, sino que la escribió con el Espíritu del Dios vivo.”
Pablo confronta la Ley con el Evangelio:
LA LEY:
-Escrita en piedra.
– Para muerte.
– Velada
-Para condenación.
– Pasa. No dura para siempre
EL EVANGELIO:
-Escrito en los corazones.
– Para vida.
– Sin velo. Revelada.
-Para justificación.
– Permanece para siempre.
Mirando a Cristo somos transformados a Su semejanza.
Gracias mi Dios Jehová todopoderoso que me acimpañas en todo momento, por El Espíritu Santo que nos diste al creer en tu Hijo amado Jesucristo. ❤
Qué carta de recomendación podía darles Pablo a los corintios que no fueran ellos mismos ganados por su predicación pionera en ese lugar. Cuánto amor por la maravilla de la iglesia. Él comprendió este gran regalo que dejó el Señor. Y lo cuidaba con gran ceño. Que podamos imitar este amor por nuestros hermanos.
2 Cor. 5:7 Vivimos por fe, no por vista ?
*La gloria transformadora del Nuevo Pacto*
2 Co.3:18
Pablo nos invita a una intimidad especial y gloriosa con Dios.
Podemos ver la gloria del Señor, pero de una manera imperfecta (será perfecta cuando estemos con Él). Y reflejar a otros Su gloria, somos fragancia de Cristo (2:15).
Somos cambiadas a la misma imagen del Señor.
Dios cambia nuestras vidas y lo hace de adentro hacia afuera.
El trabajo de transformación (del griego metamorfosis, visto en Ro.12:2) es un proceso continuo; según el tiempo dedicado a contemplar Su gloria, leyendo la Palabra y comunicándonos con Él.
Esto sucede por el Espíritu Santo, no por la voluntad o el esfuerzo del hombre. Nosotros no alcanzamos o ganamos la transformación espiritual. Simplemente, nos ponemos en el lugar en donde el Espíritu del Señor nos pueda transformar.
Por eso no nos desanimamos. Pues aunque por fuera nos vamos deteriorando, *por dentro nos renovamos día a día*.
2 Co. 4:16