Tres actitudes frente al servicio
āPasando JesĆŗs de allĆ, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos pĆŗblicos, y le dijo: SĆgueme. Y se levantó y le siguióā. Mateo 9.9
Frente al servicio en la obra del SeƱor podemos responder de tres maneras distintas:
1. Estando sentados: esta es una actitud de muchos creyentes que se convirtieron simplemente en espectadores. La vida como hijos de Dios, para ellos, pasa por recibir y nunca por dar. Aun muchos que en otro tiempo fueron activos hoy no sirven en nada. Antes se reconocĆa a esta gente por lo que hacĆa en la iglesia, hoy se los reconoce por el lugar donde se sientan en el culto.
2. Los que se levantan: estos son los que participan en ciertas ocasiones, como eventos especiales, o a pedido, en forma puntual. El servicio en su vida no es una constante sino algo ocasional y con eso creen que ya cumplieron. Por supuesto esta actitud es mejor que estar sentados, pero no es la actitud correcta para un hijo de Dios, ya que se pierden la bendición de servir en todo tiempo.
3. Los que siguen: estos son los que desarrollan un ministerio de forma continua, y aun cambiando de tarea, siempre sirven en algo de forma permanente. TambiƩn disfrutan de las tareas especiales sumƔndolas a su servicio regular, y esto hace que se sientan recreados tanto en una cosa como en la otra. Los que siguen estƔn dispuestos a cubrir tareas no gratas que implican un sacrificio mayor, y dejan de lado sus propios gustos a la hora de servir en pro de una necesidad colectiva.
Que en esta Navidad podamos servir a Dios como Ćl se merece, imitando el ejemplo de JesĆŗs que vino a servir y no a ser servido.
Que tambiƩn el acercarte a Dios sea una constante en tu vida y no solamente en una fecha en particular.
Yo bendigo tu vida para que puedas seguir a Cristo en todo tiempo y para que puedas servirle siempre con todas tus fuerzas.
Tomado de “Principios para el Ćxito” – Pr. Daniel GonzĆ”lez
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