3 razones por las que le pasan cosas malas a la gente buena
Dios permite el sufrimiento para probar nuestra fe y hacernos mĆ”s fuertes y dependientes de Ćl

El sufrimiento es una realidad que todos enfrentamos en algún momento de nuestras vidas. No siempre entendemos por qué Dios permite el dolor y la aflicción, pero podemos confiar en que él tiene un plan y un propósito para nosotros.
Asà como lo hizo con Job, Dios puede usar el sufrimiento para probar nuestra fe, para hacernos mÔs fuertes y dependientes de él, y para bendecirnos al final. La Biblia nos dice:
āY, despuĆ©s de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurarĆ” y los harĆ” fuertes, firmes y estables.ā (1 Pedro 5:10)
āDe hecho, considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrĆ” de revelarse en nosotros.ā (Romanos 8:18)
āPues los sufrimientos ligeros y efĆmeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchĆsimo mĆ”s que todo sufrimiento.ā (2 Corintios 4:17)
Por eso, no debemos desanimarnos ni perder la esperanza. Dios estĆ” con nosotros en medio del sufrimiento y nos consuela con su amor y su presencia. Ćl nos promete que un dĆa enjugarĆ” toda lĆ”grima de nuestros ojos y no habrĆ” mĆ”s muerte, ni llanto, ni dolor (Apocalipsis 21:4). Mientras tanto, podemos acercarnos a Ć©l con confianza y expresarle nuestros sentimientos. Ćl nos escucha y nos responde.
āAlabado sea el Dios y Padre de nuestro SeƱor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, tambiĆ©n nosotros podamos consolar a todos los que sufren.ā (2 Corintios 1:3-4)
āNo se inquieten por nada; mĆ”s bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidarĆ” sus corazones y sus pensamientos en Cristo JesĆŗs.ā (Filipenses 4:6-7)
Que el SeƱor te fortalezca en tu caminar con Ćl.
Dios tiene un plan mayor para nosotros que no podemos ver.

Dios es soberano y tiene el control de todo lo que sucede en el mundo. A veces permite que sus hijos pasen por situaciones difĆciles y dolorosas, pero no es porque sea cruel o indiferente, sino porque tiene un plan mayor que nosotros no podemos ver. Dios puede usar el mal para traer un bien mayor, para su gloria y para nuestro beneficio. AsĆ lo hizo con JosĆ©, el hijo de Jacob, que fue vendido como esclavo por sus hermanos, pero que luego llegó a ser el gobernador de Egipto y salvó a su familia y a muchas naciones del hambre. La Biblia nos dice:
āVosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó para bien, para hacer lo que vemos hoy: para mantener en vida a mucho pueblo.ā (GĆ©nesis 50:20)
āPorque yo sĆ© los planes que tengo para vosotros ādeclara el SeƱorā planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.ā (JeremĆas 29:11)
āTambiĆ©n hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados segĆŗn el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad.ā (Efesios 1:11)
Por eso, no debemos desesperarnos ni dudar del amor de Dios cuando enfrentamos el sufrimiento. Dios tiene un propósito para nuestra vida y lo cumplirĆ” a su tiempo y a su manera. Ćl sabe lo que es mejor para nosotros y nos darĆ” la gracia y la fuerza que necesitamos para seguir adelante. Ćl nos promete que todas las cosas cooperan para el bien de los que le aman y le son llamados segĆŗn su propósito (Romanos 8:28). Mientras tanto, podemos confiar en Ć©l y buscar su voluntad. Ćl nos guiarĆ” y nos bendecirĆ”.
āEncomienda al SeƱor tu camino, confĆa en Ć©l, que Ć©l actuarĆ”.ā (Salmo 37:5)
āEl corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el SeƱor.ā (Proverbios 16:9)
āTe harĆ© entender, y te enseƱarĆ© el camino en que debes andar; sobre ti fijarĆ© mis ojos.ā (Salmo 32:8)
Que el Señor te ilumine y te ayude a descubrir y cumplir el propósito de Dios para tu vida.
Dios respeta nuestro libre albedrĆo, pero estos traen consecuencias.

Dios nos creó a su imagen y semejanza, y nos dio la capacidad de elegir entre el bien y el mal. Ćl no nos obliga a obedecerle ni a amarle, sino que respeta nuestro libre albedrĆo. Sin embargo, nuestras decisiones tienen consecuencias, y muchas veces sufrimos por causa del pecado, nuestro o de otros. Vivimos en un mundo caĆdo, donde hay maldad, injusticia y violencia. Muchas veces somos vĆctimas o causantes del sufrimiento de otros. Pero Dios no nos abandona, sino que nos ofrece su gracia y su consuelo. AdemĆ”s, nos promete una vida eterna donde no habrĆ” mĆ”s llanto ni dolor. La Biblia nos dice:
āPorque la paga del pecado es muerte, mientras que la dĆ”diva de Dios es vida eterna en Cristo JesĆŗs, nuestro SeƱor.ā (Romanos 6:23)
āNo os engaƱƩis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso tambiĆ©n segarĆ”.āĀ (GĆ”latas 6:7)
āPero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavĆa Ć©ramos pecadores, Cristo murió por nosotros.ā (Romanos 5:8)
āAlabado sea el Dios y Padre de nuestro SeƱor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, tambiĆ©n nosotros podamos consolar a todos los que sufren.āĀ (2 Corintios 1:3-4)
Por eso, no debemos culpar a Dios por el sufrimiento que hay en el mundo, sino reconocer nuestra responsabilidad y nuestra necesidad de su perdón y su salvación. Dios nos ama tanto que envió a su Hijo Jesucristo a morir por nuestros pecados y a resucitar para darnos vida nueva. Ćl nos invita a arrepentirnos y a creer en Ć©l para recibir el don de la vida eterna. Ćl nos da la libertad de elegir entre seguirle o rechazarle. Ćl desea que todos seamos salvos y lleguemos al conocimiento de la verdad (1 Timoteo 2:4). Mientras tanto, podemos contar con su presencia y su ayuda en medio de las dificultades. Ćl es fiel y bueno.
Que el SeƱor te guĆe y te dĆ© sabidurĆa para tomar las mejores decisiones segĆŗn su voluntad.
Algunas recomendaciones si eres el primer lector
- Te invito a experimentar un diĆ”logo con Dios, hablale como un hijo(a), no desistas tu oración e incluye “que sea tu voluntad” dentro de tus palabras. Ćl estarĆ” feliz de escucharte.
- Empieza a leer Ā”la BĆblia! Es una oportunidad para conocer y escuchar la voz de Dios. Puedes empezar por los evangelios que estĆ”n en el Nuevo Testamento (Mateo, Marcos, Lucas y Juan)
- Busca un lugar donde aprender mĆ”s de Dios, busca una iglesia donde asistir. Si no tienes un lugar, te invitamos a Chubut 605, B/Providencia, Córdoba-Arg. O bien, si lees desde otra ciudad o paĆs te invitamos a ver en vivo nuestras reuniones. Ā”Tenemos muchos recursos para ti, ingresa a nuestra Comunidad!
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Dios permite el sufrir para probar nuestra fe. ??āļø