La Paternidad de Dios: 5 verdades importantes para nuestra vida
1. Dios es nuestro Padre

La Biblia nos presenta a Dios como nuestro Padre celestial, quien nos ama, nos cuida y nos guía en nuestras vidas. Como nuestro Padre, Dios nos ha creado y nos ha dado un propósito en la vida. Él continúa proveyendo para nosotros y perdonando nuestros pecados (Mateo 5:48). Además, Dios también nos disciplina y nos ayuda a crecer en nuestra relación con él (Hebreos 12:5-11).
Algunos versículos bíblicos que hablan sobre Dios como nuestro Padre incluyen:
- Ustedes deben orar así: Padre nuestro que estás en los cielos, que siempre se dé honra a tu santo nombre. Mateo 6.9 PDT
- Les doy vida eterna y no morirán jamás, nadie me las puede quitar. Mi Padre me las dio y él es más grande que cualquiera. Nadie se las puede quitar. El Padre y yo somos uno. Juan 10.28-30 PDT
- ¡A nuestro Dios Padre sea el honor por toda la eternidad! Así sea. Filipenses 4.20 PDT
Estos versículos nos recuerdan que Dios es nuestro Padre amoroso y que podemos confiar en Él en todo momento. Como hijos de Dios, podemos acercarnos a Él con confianza y seguridad, sabiendo que Él siempre está dispuesto a escucharnos y ayudarnos.
2. Dios nos dio, nos da y nos dará forma
Pero así y todo, SEÑOR, tú eres nuestro Padre. Nosotros somos la arcilla y tú el alfarero. Todos nosotros somos obra de tus manos. Isaías 64:8 PDT

Isaías nos recuerda que Dios es nuestro Padre y que somos el barro y Él es quien nos da forma. Como nuestro Padre celestial, Dios nos moldea y nos forma a su imagen, ayudándonos a crecer y desarrollarnos en nuestra relación con Él. Esto significa que Dios está activamente involucrado en nuestras vidas, guiándonos y ayudándonos a convertirnos en la persona que Él quiere que seamos.
Como hijos de Dios, podemos confiar en que Él tiene un plan para nuestras vidas y que está trabajando en nosotros día a día. A medida que crecemos en nuestra relación con Dios, podemos ver cómo nos transforma y nos hace más como él en carácter y en amor. Podemos confiar en su amor y guía mientras seguimos su plan para nuestras vidas.
3. Dios nos ama

La Biblia está llena de versículos que nos hablan sobre el amor de Dios hacia nosotros. Dios nos ama con un amor eterno y nos muestra su amor de muchas maneras diferentes. Algunos versículos bíblicos que hablan sobre el amor de Dios incluyen:
- “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” – Juan 3:16 1
- “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” – Romanos 5:8 2
- “¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él.” – 1 Juan 3:1 2
- “Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.” – 1 Juan 4:16 2
Estos versículos nos recuerdan que el amor de Dios es incondicional y eterno. Él nos ama no por lo que hacemos o dejamos de hacer, sino simplemente porque somos sus hijos. Podemos confiar en su amor y descansar en su gracia, sabiendo que él siempre está con nosotros y nunca nos dejará.
4. ¿Cómo podemos vivir como nacidos de nuevo?

Vivir como nacidos de nuevo implica seguir a Jesús y obedecer sus mandamientos. Jesús dijo que si lo amamos, guardaremos sus palabras (Juan 14:23). Sus palabras se encuentran en la Biblia, que es la palabra inspirada por Dios para nuestra enseñanza, corrección y edificación (2 Timoteo 3:16-17). Por eso, debemos leer la Biblia todos los días, meditar en ella y aplicarla a nuestra vida. También debemos orar constantemente a Dios, dándole gracias por todo lo que hace por nosotros, pidiéndole por nuestras necesidades y las de los demás, y escuchando su voz (1 Tesalonicenses 5:17-18; Filipenses 4:6-7; Juan 10:27). Además, debemos participar activamente en la iglesia, asistiendo a los cultos, involucrándonos en algún ministerio o servicio, y contribuyendo con nuestros diezmos y ofrendas (Hebreos 10:25; 1 Pedro 4:10; Malaquías 3:10). Finalmente, debemos ser testigos de Jesús ante el mundo, compartiendo el evangelio con las personas que no lo conocen, y mostrando el amor de Dios con nuestras palabras y acciones.
El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. Juan 14.23
5. ¿Qué desafíos enfrentamos como nacidos de nuevo?

Ser nacido de nuevo no significa que nuestra vida será fácil o perfecta. Al contrario, enfrentaremos muchos desafíos y dificultades. Uno de ellos es la oposición del mundo, que no comparte nuestros valores ni nuestra fe, y que muchas veces nos rechaza, nos critica o nos persigue por causa de Jesús (Juan 15:18-20; 2 Timoteo 3:12). Otro desafío es la tentación del pecado, que sigue acechando nuestra carne, nuestra mente y nuestro corazón, y que nos aleja de Dios y de su voluntad (Gálatas 5:16-17; Santiago 1:14-15). Un tercer desafío es la prueba de la fe, que permite que Dios nos refine y nos fortalezca a través de las situaciones difíciles que atravesamos, como las enfermedades, las pérdidas, las crisis o los conflictos.
En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo. 1 Pedro 1.6-7
Conclusión:
La necesidad más grande del hombre es nacer de nuevo. Solo así podemos tener una verdadera relación con Dios, una nueva vida y una esperanza eterna. Para nacer de nuevo, debemos creer en Jesús y recibirlo como nuestro Señor y Salvador. Nacer de nuevo nos trae muchos beneficios, pero también implica vivir como nacidos de nuevo, siguiendo a Jesús y obedeciendo sus mandamientos.
También debemos estar preparados para enfrentar los desafíos que se presentan como nacidos de nuevo, confiando en que Dios está con nosotros y nos ayuda en todo momento. Te invito a que hoy mismo decidas nacer de nuevo, si aún no lo has hecho, o a que renueves tu compromiso con Jesús, si ya eres nacido de nuevo. Él te espera con los brazos abiertos.
Algunas recomendaciones si eres el primer lector
- Te invito a experimentar un diálogo con Dios, hablale como un hijo(a), no desistas tu oración e incluye “que sea tu voluntad” dentro de tus palabras. Él estará feliz de escucharte.
- Empieza a leer ¡la Bíblia! Es una oportunidad para conocer y escuchar la voz de Dios. Puedes empezar por los evangelios que están en el Nuevo Testamento (Mateo, Marcos, Lucas y Juan)
- Busca un lugar donde aprender más de Dios, busca una iglesia donde asistir. Si no tienes un lugar, te invitamos a Chubut 605, B/Providencia, Córdoba-Arg. O bien, si lees desde otra ciudad o país te invitamos a ver en vivo nuestras reuniones. ¡Tenemos muchos recursos para ti, ingresa a nuestra Comunidad!
— Si no tienes Bíblia, puedes leerla en línea. Te recomendamos la Youversion.
— Síguenos en nuestro canal de YouTube.
— Participa de nuestra Comunidad Digital.
— Comparte a través de tus Redes Sociales.
Comentarios