Día 177: “Desata su presencia”

“Y traigamos el arca de nuestro Dios a nosotros, porque desde el tiempo de Saúl no hemos hecho caso de ella…Y el arca de Dios estuvo con la familia de Obed-edom, en su casa, tres meses; y bendijo Jehová la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía” ( 1 Crónicas 13:3,14). David, quien en esta parte de la historia es el que pide el arca, era un varón conforme al corazón de Dios. ¿Qué cualidades tuvo para llegar a ser calificado de esa manera? Sin duda, una de ellas, fue el amor por la presencia de Dios. El arca representaba esa presencia, la cual estuvo por un periodo de tiempo en la casa de Obed-edom, quien dice que fue bendecido él y toda su casa. La pregunta es: ¿Amamos nosotros también la presencia de Dios? ¿La llevamos a nuestra casa? ¿Hace cuánto no la sentimos? ¿La buscamos? O, como desde el tiempo de Saúl, no le hemos hecho caso… ¡Qué fuerte expresión! Me preguntaba, ¿cómo podrá ser posible que, después de haber experimentado Su presencia, alguien pueda ignorarla? Hoy no es un arca la que debemos traer, es un altar espiritual levantado en la casa, en nuestro trabajo, nuestro lugar de estudio, nuestro barrio. Traigamos la presencia de Dios a nuestros hogares, busquémosla, amémosla; de seguro que si Su presencia está, todas las cosas van a cambiar a nuestro alrededor. Desafío de hoy: Levanta un altar de adoración, recuerda que tenemos el poder de atar y desatar. ¡Desata Su Espíritu en tu hogar!

  • 1 Crónicas 13:1-14 | (Leer)
  • 1 Crónicas 14:1-17 | (Leer)
  • Salmos 85:1-13 | (Leer)
  • Salmos 86:1-17 | (Leer)

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