Día 118: “La verdadera identidad”
“Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso” 1Rut 1:20).
Si bien no todos podemos determinar las cosas que nos suceden, sí muchos eligen cómo quieren sentirse en medio de las circunstancias que les tocan vivir. Noemí, luego de perder a su esposo y sus dos hijos, no solo decidió estar amargada, sino que les pidió a las personas que la llamaran así. Viéndolo a la distancia nos parece una locura, pero en muchas oportunidades y con nuestras actitudes hemos hecho que las personas nos llamen según cómo nos ven que actuamos. Noemí actuaba como amargada, pensaba como amargada, sentía la amargura, y así decidió llamarse.
¿Cómo estás actuando hoy en día frente a tu problema? ¿Cuando otros te ven, dicen: “Ahí viene el quejoso, el enojado, el depresivo” o “Llegó el fortalecido, el victorioso, el conquistador”? No permitas que las situaciones difíciles, ni mucho menos Satanás, te pongan un sobrenombre. Cristo ya lo hizo, ya te puso nombre: eres más que vencedor en Él; eres un hijo comprado por Su sangre. Sos hijo, sos amado, sos aceptado. Ahora no solo créelo, actúa como tal, no pierdas tu identidad.
Desafío de hoy: Pide en oración al Espíritu Santo que encauce tu identidad, que te muestre la imagen que Él tiene de ti
- Jueces 21:1-25 | (Leer)
- Rut 1:1-22 | (Leer)
- Romanos 1:1-32 | (Leer)
Comentarios