Día 154: “Mi esperanza está en Jesús”
“Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti” (Salmo 39:7)
He escuchado en reiteradas oportunidades, la siguiente afirmación: “La vida es muy corta…”, y leyendo el libro de los Salmos puedo ver a David haciendo un alto y reflexionando acerca de lo transitorio de la vida. Qué extraordinario es estar centrado y no dejarse deslumbrar, ni tampoco preocuparse en demasía, por esas cosas que, en definitiva, son pasajeras.
El Salmista, a pesar de estar en extrema inquietud, podía afirmar que su esperanza definitivamente estaba en Dios. Tener a Jesús dentro de nuestro corazón y mantener comunión íntima con É, nos lleva a vivir con esperanza cada uno de nuestros días. Aunque no sepamos cómo continuar, aunque la duda por momentos sea grande, aunque se levanten en nuestra contra las pruebas más difíciles… Ese es el momento cuando más tenemos que creer, confiar y esperar en Dios. Sus promesas son eternas, y en Su Palabra encontramos el sustento a nuestra esperanza.
Desafío de hoy: Piensa por un momento qué cosas traen esperanza a tu corazón: ¿Será tener un buen pasar económico, estar estable en tu trabajo, tener una familia o una casa? ¿O tu esperanza está centrada en la vida eterna? Lo primero es, quizás, necesario; pero lo segundo es fundamental. Y para los hijos de Dios, sin duda, es la fuente de nuestra esperanza.
- 1 Reyes 13:1-34 | (Leer)
- 1 Reyes 14:1-31 | (Leer)
- Salmos 39:1-13 | (Leer)
- Salmos 40:1-17 | (Leer)
Comentarios