Día 169: “Afligido y Menesteroso”

“Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate a mí, oh Dios. Ayuda mía y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas” ( Salmo 70:5). La palabra menesteroso hace referencia a “aquel que no tiene lo necesario para vivir, o lo tiene pero con escasez”. Y no hablamos solo de aquellos que tienen carencia en bienes materiales; un enfermo, por ejemplo, se puede sentir menesteroso de ayuda, de protección. Un niño, adolescente, un anciano, tal vez se sienta menesteroso de acompañamiento, de asistencia. Si bien es cierto que todos necesitamos de los demás, porque fuimos creados para sociabilizar, en ocasiones los hombres suelen fallarnos o no estar a la altura de lo que necesitamos. Y esto es habitual, es que somos imperfectos; así como las personas nos fallan, nosotros también erramos. Pero Dios es un Padre Perfecto, que desea rápidamente acompañarnos en nuestro dolor y en cada circunstancia que nos toque vivir. Solo basta una oración sencilla y sincera para que nos envuelva con Su amor. Nuestro Padre Celestial no tiene intermediarios ni contestadores automáticos, Él siempre está dispuesto y disponible para sanar nuestras heridas. Si lo estás necesitando hoy mismo expresale: “Apresurate a mí, oh Dios”… y Él te sorprenderá una vez más. Desafío de hoy: Te desafiamos a que no solo clames por tu necesidad, abre tus ojos y pide al Señor que te muestre la necesidad de otro. Después anda y presta tu ayuda de la manera que te sea posible.

  • 2 Reyes 21:1-26 | (Leer)
  • 2 Reyes 22:1-20 | (Leer)
  • Salmos 69:1-36 | (Leer)
  • Salmos 70:1-5 | (Leer)

Artículos Relacionados

Simplifica

Tenemos vidas complicadas. Cada vez es más desafiante acomodar nuestros tiempos en una agenda repleta de compromisos. Cada vez nos cuesta más cumplir con las responsabilidades, agradar a todos. Cada vez es más difícil llegar a horario y parecería que las horas pasan más rápido.

Lo que más me sorprende es que en medio de esta pandemia, parecería que estamos más ocupados que antes.

LA PALABRA COMO SEMILLA: ¿Cómo Puede Transformar Tu Vida?

La poderosa parábola del sembrador y los diferentes destinos de las semillas traen una gran enseñanza para nuestras vidas. Aprende cómo la Palabra de Dios puede germinar y dar frutos abundantes dependiendo del terreno de tu corazón.
¿Sabías que cada tipo de suelo representa una actitud diferente hacia la Palabra? ¡No te quedes sin entender! Jesús te invita a preguntar y buscar respuestas. Lee el relato completo y profundiza en esta enseñanza transformadora aquí.

Comentarios