Día 186: “Rejuvenecidos como águilas”

“El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila” ( Salmo 103:5). ¡Qué animal tan imponente es el águila! Sobre la peña construye su nido donde ningún peligro puede llegar a poner en riesgo su cría; tiene una visión tan aguda que puede ver a cientos de metros un objetivo para apresar; por otro lado sus alas también le permiten remontarse por encima de las tormentas, y fundamentalmente tiene la habilidad natural de reinventarse a sí misma y rejuvenecer. Es un proceso arduo, en un momento de su vida su instinto la lleva a cambiar su plumaje y una a una se arranca sus plumas hasta no quedarle ninguna; luego comienzan a brotarle las nuevas plumas; va recuperando su brillo original y parece un águila más joven. Pero, el momento crítico llega al cambiar su pico, cuando comienza a golpearlo hasta que logra desgarrarlo y por un tiempo queda sin él. Luego, de manera increíble, le vuelve a crecer. La Palabra de Dios compara al creyente con esta imponente ave. Un hijo de Dios, que tiene una correcta comunión con su creador, rejuvenece de manera que se revitaliza, se reinventa y tiene algo nuevo de Dios cada día. Desafío: Te desafío en este día a que permitas que el Señor te renueve interiormente para poder extenderte a lo que está por delante. Pero tenés que tomar una decisión: arrancar las plumas viejas. Plumas que representan rencores, rencillas, amarguras… Y desamarrar el pico antiguo, para que Dios te dé labios puros para predicar Su palabra y adorarlo a Él.

  • 2 Crónicas 3:1-17 | (Leer)
  • 2 Crónicas 4:1-22 | (Leer)
  • Salmos 102:1-28 | (Leer)
  • Salmos 103:1-22 | (Leer)

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Simplifica

Tenemos vidas complicadas. Cada vez es más desafiante acomodar nuestros tiempos en una agenda repleta de compromisos. Cada vez nos cuesta más cumplir con las responsabilidades, agradar a todos. Cada vez es más difícil llegar a horario y parecería que las horas pasan más rápido.

Lo que más me sorprende es que en medio de esta pandemia, parecería que estamos más ocupados que antes.

Comentarios

  1. El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila” ( Salmo 103:5). ¡Qué animal tan imponente es el águila! Sobre la peña construye su nido donde ningún peligro puede llegar a poner en riesgo su cría; tiene una visión tan aguda que puede ver a cientos de metros un objetivo para apresar; por otro lado sus alas también le permiten remontarse por encima de las tormentas, y fundamentalmente tiene la habilidad natural de reinventarse a sí misma y rejuvenecer.
    Así sea SEÑOR, GRACIAS!
    ALELUYA!