Día 246: “No temeré”

“He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí” ( Isaías 12:2). Recuerdo cuando conocí a Jesús. Fue una experiencia maravillosa. Pero entendí que no fue por mérito propio, sino por pura gracia del Señor quien se dignó a darse a conocer a mi vida y a mi corazón. Seguramente te habrá pasado lo mismo, y experimentaste Su amor y Su cobertura. Pero ahora nuestra tarea es cuidar de esa salvación. Quiero recordarte que el diablo está sumamente interesado en robarnos este regalo inmerecido y usará todas sus tretas y maquinaciones para hacernos tropezar, y de esta manera lograr su cometido. Una de sus estrategias es que lentamente nos vayamos separando del cuerpo, dejando de congregarnos o de servir a Dios; así es como comienza un camino descendente que no tiene punto final. En estos días me sorprendió el testimonio de un joven, llamado Miguel, que luego de un encuentro dio testimonio a toda la congregación de cómo se apartó de los caminos de Dios y como consecuencia todo le salía mal. Pero ese día hubo fiesta en los cielos, y en su pueblo, porque pudo reconciliarse con Dios y volver a comenzar después de experimentar una profunda liberación. Desafío: Te propongo que con suma atención cuides cada día tu salvación, te recuerdo que es personal, y que si te estabas quedando, o pensaste en abandonar, no lo hagas; te animo a que perseveres en Dios. ¡Vale la pena seguir a Cristo!

  • Isaías 12:1-6 | (Leer)
  • Isaías 13:1-22 | (Leer)
  • 1 Corintios 7:1-40 | (Leer)

Artículos Relacionados

El día en que alguien pagó por mi

Que bueno es sentirse un invitado, y mejor aún que bueno es ser un “invitado pago” me refiero al hecho de no hacer nada mas que disfrutar, sin tener que preocuparse de pagar la cuenta o que te corran por no estar en la lista de personas que deberían estar allí. ¿Te ha pasado? es una sensación genial, tal vez sin merecer ciertos privilegios los estamos recibiendo, sin costo y sin esfuerzo, no quiero decir que no lo haya, pero si que no fui yo el que pagó por todo eso.
A esto se le llama Gracia, algo que no pagamos nosotros pero que estoy cordialmente invitado a disfrutar de ello.

Comentarios