Día 294: “Dignos de sus llamamiento”
“Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo” ( 2 Tesalonicenses 1:11-12). Es un verdadero privilegio ser llamados por Dios para cumplir Sus propósitos en esta generación. Al ver nuestro corazón y nuestra carga por los perdidos, Dios nos separa para ser Sus manos y Sus pies y, por medio de Jesús, nos hace dignos de semejante responsabilidad. Cuando comenzamos a servir a Dios, todos solemos hacerlo con el corazón correcto, desinteresadamente, sin esperar nada a cambio, sin importar lo que hagan los demás. Estamos tan agradecidos que solo queremos servirle y retribuirle algo de lo mucho que nos ha dado. Pero en algunos casos, con el tiempo, muchos van cambiando y ya no tienen la actitud correcta y comienzan a darle lugar a cosas que no edifican. Desde que me convertí entendí que debía guardar mi corazón, porque siempre iban a pasar cosas que me iban a doler o afectar, y que cada uno tiene que dar cuenta a Dios de lo que hace y por qué lo hace. Después de más de treinta años, cada tanto me hago la pregunta: ¿Por qué hago lo que hago y para quién lo hago? Te sugiero que hoy revises tus motivaciones y te hagas una y otra vez la misma pregunta. Recuerda: servir a Jesús es maravilloso.
- Jeremías 42:1-22 | (Leer)
- Jeremías 43:1-17 | (Leer)
- 1 Tesalonicesnes 6:12 | (Leer)
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