Día 183: “Habla, no te calles”

 “Cantad a Jehová, bendecid su nombre; anunciad de día en día su salvación” ( Salmo 96:2). Seguramente te habrá sucedido, que el día que Jesús llegó a tu vida, fuiste totalmente transformado por Su amor y Su poder. Conocer a Jesús es la experiencia más maravillosa que hayamos tenido jamás. Nos libró, nos sanó, nos dio vida y esperanza, pero fundamentalmente nos salvó. Estábamos perdidos en nuestros delitos y rebeliones, creyendo que era la única vida que existía, haciendo lo que todos hacen. La Biblia dice que “todos pecamos y fuimos destituidos de la gloria de Dios”. Pero Jesús fue enviado por el Padre para salvarnos de la condenación eterna, ya que no hay forma de llegar a Dios si no es a través de Jesús. El Salmista expresa que debemos anunciar esta salvación día tras día. Observando la realidad, noto que hemos avanzado mucho al respecto, hemos crecido en número, el evangelio se ha extendido, pero todavía hay muchas personas que no saben, que no conocen, que no han oído. Salgamos de nuestro propio mundo, veamos a nuestro alrededor, y probablemente entendamos el porqué estamos en ciertos lugares donde somos los únicos creyentes. Seguramente Dios, en Su omnipotencia, nos colocó allí para que hablemos de Él, de Su amor y Su poder. Desafío: Te animamos a que prediques la Palabra, ¡predica del amor de Jesús!

  • 1 Crónicas 26:1-32 | (Leer)
  • 1 Crónicas 27:1-34 | (Leer)
  • Salmos 96:1-13 | (Leer)
  • Salmos 97:1-12 | (Leer)

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Comentarios

  1. Cantad a Jehová, bendecid su nombre; anunciad de día en día su salvación” ( Salmo 96:2).
    Si SEÑOR, conocerte fue lo más maravilloso que ocurrió en mi vida, muchas veces deseo volver a vivirlo!
    Que hubiera Sido de mi si no te hubiera conocido.
    Sola en la cárcel, después de haber escuchado por primera vez el Evangelio.
    Mateo 11:28,29,30Mateo 11:28-30
    Reina-Valera 1960
    28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

    Comencé a orar, pidiéndote perdón, cuando de repente, mis palabras; ya no salían de mi boca, sino de mi corazón! Escuché cosas inefables, horas de rodillas, escuché TODO lo que tenías para mí. Escogida, desde antes de la fundación del mundo!
    Quería quedarme contigo , TU LO SABES BIEN!
    Comencé una NUEVA VIDA CONTIGO, ANHELO esa etapa de mi vida.FUI LIBRE, de la condenación del pecado.TE AMO MI SEÑOR!
    GRACIAS SEÑOR JESUS, GRACIAS ESPIRITU SANTO, GRACIAS TRINO DIOS!
    En tu Precioso y Poderoso Nombre, sobre todo nombre AMEN!