El valor del conocimiento

Proverbios 4:8 (TLA) dice:
āValoriza el conocimiento, y tu vida tendrĆ” mĆ”s valor; si haces tuyo el conocimiento, todos te tratarĆ”n con respeto, y quedarĆ”n admirados de tu gran sabidurĆaā.
Cuanto mĆ”s conocimiento poseas, mĆ”s valor aportarĆ”s a la vida. No se trata de que tu vida pase a ser āmĆ”s valiosaā ātu valor estĆ” en Cristo JesĆŗsā sino de lo que entregĆ”s a la sociedad. El conocimiento amplĆa tu aporte, tu impacto y tu capacidad de servir.
El respeto tampoco se exige: se gana. Y uno de los caminos mÔs sólidos para ganarlo es el conocimiento. El conocimiento no aparece por accidente; se incorpora, se trabaja y se cultiva.
Tres tipos de conocimiento que transforman tu vida
1. El conocimiento de la Palabra de Dios.
Es nuestra base. En ella encontramos principios para la vida eterna, pero tambiĆ©n para vivir bien āde este lado de la eternidadā. La sabidurĆa bĆblica ordena, guĆa, corrige e ilumina decisiones concretas.
2. El conocimiento acadƩmico o profesional.
No alcanza con saber: también hay que poder acreditarlo. La formación formal abre puertas, legitima capacidades y te posiciona para servir mejor.
3. El conocimiento del perfeccionamiento continuo.
Es lo que te impulsa a crecer. No te deja estancado. Te mantiene avanzando, actualizƔndote y afinando tus habilidades.
Vivimos en un mundo polarizado: o distinguĆs o te extinguis; o destacĆ”s o te estancĆ”s.
Para distinguirte y destacarte, necesitƔs incorporar conocimiento de manera constante.
1 Reyes 5:6 DHHOrdena, pues, que me corten cedros del LĆbano. Mis servidores ayudarĆ”n a los tuyos, y yo te pagarĆ© lo que me pidas como salario de tus servidores, pues tĆŗ bien sabes que ninguno de nosotros sabe cortar la madera como los sidonios.
En 1 Reyes 5:6 (DHH) leemos:
āOrdena, pues, que me corten cedros del LĆbano. Mis servidores ayudarĆ”n a los tuyos, y yo te pagarĆ© lo que me pidas como salario de tus servidores, pues tĆŗ bien sabes que ninguno de nosotros sabe cortar la madera como los sidonios.ā
Esa misma lógica sigue vigente:
> DejƔ de esperar a que te valoren y empezƔ a aƱadir valor a tu vida.
> DejĆ” de esperar que te respeten y empezĆ” a ganarte el respeto.
Y todo comienza por hacer del conocimiento una prioridad.
El valor que le des al conocimiento serĆ” proporcional al valor que desarrolles en tu vida
Lo que mƔs valorƔs es a lo que le dedicƔs tiempo y recursos. Y el conocimiento siempre reclama ambos.
Henry Ford dijo: āLa gente mĆ”s valiosa toma ventaja del tiempo que los demĆ”s han desaprovechado.ā
Es una verdad incómoda, pero real: tus logros pasados no garantizan tu Ć©xito futuro. La comodidad deberĆa funcionar como alarma, no como cama.
Proverbios 22:29 lo confirma:
āĀæHas visto a un hombre diligente en su trabajo? Delante de los reyes estarĆ”.ā
El conocimiento es un pasaporte: Te abre puertas. Te lleva a lugares donde otros no pueden ir. Pero como todo pasaporte, tiene fecha de vencimiento: lo que sabés hoy puede no servir mañana. Por eso la actualización es parte del camino.
Lo que viene por delante no es para preocuparse, sino para prepararse.
Comentarios