El bautismo pentecostal con el Espíritu Santo es una experiencia definitiva en la vida de un cristiano, pero es más que una experiencia, es una vida. Una experiencia es de poco valor si no deja una impresión permanente en la vida de uno. Esto es particularmente cierto acerca del bautismo con el Espíritu. Un tiempo breve de éxtasis espiritual tiene valor mientras dura. Pero su valor es cuestionable si no lleva una posesión permanente de poder espiritual. El bautismo con el Espíritu Santo nos conduce hacia una vida colmada del Espíritu. Pablo amonesta a los cristianos: “No se emborrachen con vino, lo cual lleva al desenfreno; más bien, llénense del Espíritu.” (Ef. 5:18). Literalmente dijo, “Estén siendo llenos del Espíritu.” Debe ser una experiencia continua. Resumimos brevemente cuatro llenuras adicionales que recibieron los discípulos después del día de Pentecostés. El libro de Hechos parece indicar que hay un bautismo, pero muchas llenuras.
1. Para defender la fe.
“Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel …” (Hch. 4:8). Siguiendo la sanidad del paralítico en la puerta del templo la Hermosa y el gran mensaje que predicó Pedro en el pórtico de Salomón, los discípulos fueron encarcelados. A la mañana siguiente, el sanedrín los sacó y preguntó, “¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?” La respuesta valiente e inspiradora que les dio Pedro fue el resultado de ser lleno del Espíritu. Esta fue una nueva experiencia para hombres humildes; pero el Espíritu Santo los capacitó para esta ocasión.
Jesús les había dicho que tales tiempos vendrían, pero que el Espíritu Santo les enseñaría que decir en tal hora. “Cuando ustedes sean llevados a las sinagogas, y presentados ante magistrados y autoridades, no se preocupen de cómo o qué responder, o qué decir, porque en ese mismo instante el Espíritu Santo les enseñará lo que deban decir.” (Lc. 12:11, 12). Los resultados fueron que los líderes “se maravillaban” (Hch. 4:13).
2. Para reprender el poder del Diablo.
“Entonces, Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?” (Hch. 13:9, 10). En la isla de Chipre Pablo estaba ministrando al procónsul Sergio Paulo cuando el mago Elimas buscó tornar al procónsul en contra de la fe. Pablo recibió una unción especial del Espíritu y lo reprendió con palabras no inciertas. Cuando Satanás busca estorbar la palabra de Dios, podemos esperar unciones especiales para que él pueda ser vencido y el ministerio no sea estorbado.
3. Para dar nueva valentía y poder a los discípulos.
“Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios” (Hch. 4:31). El concilio recién había mandado a los discípulos, y los había amenazado, “que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre” (Hch. 4:17). Pero los discípulos acudieron a la oración y, como resultado, una nueva llenura del Espíritu vino sobre ellos y recibieron valentía y poder divino para continuar predicando la palabra de Dios.
4. Gracia y poder para aguantar persecuciones.
“Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo” (Hch. 13:52). Como resultado del gran éxito en predicar el evangelio en Antioquía de Pisidia, “… los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bemabé, y los expulsaron de sus límites. Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio. Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo” (Hch. 13:50–52). Ninguno disfruta particularmente ser perseguido. Pero éstos recibieron una llenura especial del Espíritu Santo en tales momentos. El verbo griego usado aquí está en el tiempo imperfecto significando que estaban siendo constantemente, todos los días llenos con el Espíritu Santo. Estaban siendo sujetos a persecución cada día, ¿por qué no una llenura fresca para cada día?