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Doctrina BĆ­blica 5 (2023)

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  1. PRESENTACIƓN

    SĆ­labo
  2. LECCIONES
    1) La obra del EspĆ­ritu Santo en el mundo y en relacion con Cristo.
    4 Temas
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    1 Cuestionario
  3. 2) La obra del EspĆ­ritu Santo en el creyente.
    4 Temas
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    1 Cuestionario
  4. 3) El Ministerio del EspĆ­ritu Santo.
    3 Temas
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    1 Cuestionario
  5. 4) El Fruto del EspĆ­ritu.
    4 Temas
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    1 Cuestionario
  6. 5) El Bautismo del EspĆ­ritu Santo.
    5 Temas
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    1 Cuestionario
  7. 6) Los Dones del EspĆ­ritu.
    5 Temas
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    1 Cuestionario

Cuestionarios

Progreso de Leccion
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Ya ha sido indicado que las listas de dones espirituales en I Corintios 12, Romanos 12 y Efesios 4, no tienen la intención de ser exhaustivas. Las siguientes son fases de ministerio que pueden requerir una provisión especial del Espíritu Santo:

1. Hospitalidad

Pedro clasifica la ā€œhospitalidadā€ como un don espiritual: ā€œHospĆ©dense los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno segĆŗn el don [cĆ”risma] que ha recibido, minĆ­strelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Diosā€ (I P. 4:9, 10). La hospitalidad era muy importante para los creyentes primitivos. Era un requisito necesario para los obispos: ā€œPero es necesario que el obispo sea irreprensible … hospedador, apto para enseƱar ā€¦ā€ (I Ti. 3:2). QuizĆ” en el mundo moderno, particularmente en las ciudades, los obreros cristianos no son demasiado agasajados en los hogares de los hermanos, pero la hospitalidad puede ser manifestada en el mundo contemporĆ”neo a travĆ©s del interĆ©s amoroso y la inquietud por las necesidades de otros.

2. Intercesión

Un ejercicio bĆ”sico de la vida cristiana es la oración. La oración es a la vida espiritual lo que el respirar es a la vida fĆ­sica. Sin embargo, la oración en el EspĆ­ritu ā€œcon gemidos indeciblesā€ es un cĆ”risma del EspĆ­ritu (Rom. 8:26, 27). La oración en el EspĆ­ritu es el potencial de todo creyente lleno del EspĆ­ritu; pero la mayorĆ­a necesita ā€œno descuidar el donā€ (I Ti. 4:14; II Ti. 2:6). QuizĆ” la oración y alabanza en el EspĆ­ritu son aspectos del don de lenguas o interpretación de lenguas. En si, son operaciones carismĆ”ticas del EspĆ­ritu en el creyente (Ef. 5:18, 19; Col. 3:16; I Cor. 14:15).

3. Testificar

El testificar es una de las metas principales de la iglesia de Jesucristo. JesĆŗs prometió, ā€œPero recibirĆ”n poder, cuando haya venido sobre ustedes el EspĆ­ritu Santo, y me serĆ”n testigos ā€¦ā€ (Hch. 1:8). No se dice especĆ­ficamente que el testificar es un don espiritual, pero la capacidad de testificar efectivamente estĆ” claramente conectada cono resultado del derramamiento del EspĆ­ritu Santo. Ya que hay muchos, como Pablo, que tienen el ministerio especial de testificar, Dios puede dar una provisión especial para eso: ā€œPero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el dĆ­a de hoy, dando testimonio a pequeƱos y a grandes ā€¦ā€ (Hch. 26:22; vea tambiĆ©n Hch. 23:11). Dos pasajes declaran que el testificar es una obra especial del EspĆ­ritu: ā€œY nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y tambiĆ©n el EspĆ­ritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecenā€ (Hch. 5:32); ā€œY el EspĆ­ritu es el que da testimonio; porque el EspĆ­ritu es la verdadā€ (I Jn. 5:6b). Parece que entre mĆ”s uno cede al EspĆ­ritu, mayor es la capacidad de testificar efectivamente.

I. DONES PARA HABILIDADES ESPECIALES

1. Evidencia en el Antiguo Testamento

En el Antiguo Testamento dones especiales del Espíritu fueron dados a los artesanos que sirvieron en la construcción del tabernÔculo:

Y MoisĆ©s dijo a los hijos de Israel: Miren, JehovĆ” a nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de JudĆ”; y lo ha llenado del EspĆ­ritu de Dios, en sabidurĆ­a, en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para proyectar diseƱos, para trabajar en oro, en plata y en bronce … para trabajar en toda labor ingeniosa (Ex. 35:30–33).

Este pasaje provee una tipología de la obra del Espíritu Santo quien suple, en la nueva dispensación, dones especiales para creyentes que son obreros de Dios, edificando al cuerpo de Cristo.

2. MĆŗsica, prosa y poesĆ­a espiritual

Si Dios suplió dones sobrenaturales para toda habilidad necesaria en la construcción del tabernÔculo y su mobiliario, ¿no suplirÔ también en esta era la capacitación espiritual que corresponde a cada clase de servicio necesario para construir el santo templo del cual Cristo es el fundamento y piedra angular? ¿No incluirÔ esto la composición de música espiritual, la maestría en instrumentos musicales que ayudan en la alabanza, la escritura de literatura cristiana que edifica espiritualmente, y aún la construcción de estructuras que sirven para adoración y enseñanza?

3. Capacitación espiritual para cada obra en el cuerpo de Cristo

Si alguno tiene un servicio que es Ćŗtil a la iglesia de Cristo, Āæno deberĆ­a esperar que Dios provea ese servicio con una unción especial, para que ninguna obra en el cuerpo de Cristo tenga que hacerse en fuerza meramente humana? De aquĆ­ que ā€œā€¦ si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da: para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo.ā€ (I P. 4:11).

II. LA RELACIƓN CON EL FRUTO DEL ESPƍRITU

1. La importancia del amor

Los crĆ­ticos de la operación de los dones espirituales dicen a menudo: ā€œPreferirĆ­a tener amor que lenguas o milagros.ā€ Afortunadamente no son alternativas mutuamente exclusivas. Uno no tiene que elegir entre el amor y los milagros, ni entre los dones del EspĆ­ritu y el fruto del EspĆ­ritu. El EspĆ­ritu otorga tanto los frutos como los dones; ambos son esenciales para una iglesia completa. El gran ā€œcapĆ­tulo del amorā€ de la Biblia, I Corintios 13, estĆ” entre los dos grandes ā€œcapĆ­tulos de donesā€, no como alternativa, pero como un refuerzo para los dones. Pablo dijo: ā€œSigan el amor; y procuren los dones espirituales ā€¦ā€ (I Cor. 14:1). Es verdad que el ejercicio de los dones sin amor no tiene valor (I Cor. 13:1–3).

Si la posesión de dones es solamente una cosa del ego, o un ā€œsĆ­mbolo de posiciónā€, entonces los dones son menos que inĆŗtiles. Si uno que ejerce un don rehusa la instrucción y no tiene interĆ©s alguno en edificar al mundo entero, entonces no es nada (I Cor. 13:2). Nosotros no buscamos los dones, el EspĆ­ritu Santo los distribuye como desea; pero el fruto del EspĆ­ritu debe ser la bĆŗsqueda de todo creyente lleno del EspĆ­ritu: ā€œSigan el amor ā€¦ā€ (I Cor. 14:1). Cuando el fruto del EspĆ­ritu madura en la vida del creyente, el EspĆ­ritu Santo, sin duda, impartirĆ” dones a aquellos que los desean para la edificación del cuerpo y para la gloria de Dios.

2. Cómo todo el fruto es contenido en el amor

El apóstol, enumerando el fruto del EspĆ­ritu dijo: ā€œMas el fruto del EspĆ­ritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza ā€¦ā€ (GĆ”l. 5:22, 23). Pablo reciĆ©n habĆ­a declarado que las obras de la carne eran tales como adulterio, idolatrĆ­a, envidia, iras, contiendas, etc. Las obras de la carne eran plurales (obras). Cuando enumeró el fruto, dijo ā€œEl fruto del EspĆ­ritu es amor [singular].ā€ Todas las virtudes que siguen al amor realmente son aspectos del amor. La carne manifiesta muchas obras perversas. El EspĆ­ritu manifiesta amor que es una joya espiritual con ocho facetas brillantes. El amor es el requisito bĆ”sico para el ministerio de los dones; tambiĆ©n deberĆ­a ser la motivación para el deseo de los dones. En los dones vocales, el amor hace la diferencia entre metal resonante y la mĆŗsica celestial.