Ya ha sido indicado que las listas de dones espirituales en I Corintios 12, Romanos 12 y Efesios 4, no tienen la intención de ser exhaustivas. Las siguientes son fases de ministerio que pueden requerir una provisión especial del EspĆritu Santo:
1. Hospitalidad
Pedro clasifica la āhospitalidadā como un don espiritual: āHospĆ©dense los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno segĆŗn el don [cĆ”risma] que ha recibido, minĆstrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Diosā (I P. 4:9, 10). La hospitalidad era muy importante para los creyentes primitivos. Era un requisito necesario para los obispos: āPero es necesario que el obispo sea irreprensible ⦠hospedador, apto para enseƱar ā¦ā (I Ti. 3:2). QuizĆ” en el mundo moderno, particularmente en las ciudades, los obreros cristianos no son demasiado agasajados en los hogares de los hermanos, pero la hospitalidad puede ser manifestada en el mundo contemporĆ”neo a travĆ©s del interĆ©s amoroso y la inquietud por las necesidades de otros.
2. Intercesión
Un ejercicio bĆ”sico de la vida cristiana es la oración. La oración es a la vida espiritual lo que el respirar es a la vida fĆsica. Sin embargo, la oración en el EspĆritu ācon gemidos indeciblesā es un cĆ”risma del EspĆritu (Rom. 8:26, 27). La oración en el EspĆritu es el potencial de todo creyente lleno del EspĆritu; pero la mayorĆa necesita āno descuidar el donā (I Ti. 4:14; II Ti. 2:6). QuizĆ” la oración y alabanza en el EspĆritu son aspectos del don de lenguas o interpretación de lenguas. En si, son operaciones carismĆ”ticas del EspĆritu en el creyente (Ef. 5:18, 19; Col. 3:16; I Cor. 14:15).
3. Testificar
El testificar es una de las metas principales de la iglesia de Jesucristo. JesĆŗs prometió, āPero recibirĆ”n poder, cuando haya venido sobre ustedes el EspĆritu Santo, y me serĆ”n testigos ā¦ā (Hch. 1:8). No se dice especĆficamente que el testificar es un don espiritual, pero la capacidad de testificar efectivamente estĆ” claramente conectada cono resultado del derramamiento del EspĆritu Santo. Ya que hay muchos, como Pablo, que tienen el ministerio especial de testificar, Dios puede dar una provisión especial para eso: āPero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el dĆa de hoy, dando testimonio a pequeƱos y a grandes ā¦ā (Hch. 26:22; vea tambiĆ©n Hch. 23:11). Dos pasajes declaran que el testificar es una obra especial del EspĆritu: āY nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y tambiĆ©n el EspĆritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecenā (Hch. 5:32); āY el EspĆritu es el que da testimonio; porque el EspĆritu es la verdadā (I Jn. 5:6b). Parece que entre mĆ”s uno cede al EspĆritu, mayor es la capacidad de testificar efectivamente.
I. DONES PARA HABILIDADES ESPECIALES
1. Evidencia en el Antiguo Testamento
En el Antiguo Testamento dones especiales del EspĆritu fueron dados a los artesanos que sirvieron en la construcción del tabernĆ”culo:
Y MoisĆ©s dijo a los hijos de Israel: Miren, JehovĆ” a nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de JudĆ”; y lo ha llenado del EspĆritu de Dios, en sabidurĆa, en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para proyectar diseƱos, para trabajar en oro, en plata y en bronce ⦠para trabajar en toda labor ingeniosa (Ex. 35:30ā33).
Este pasaje provee una tipologĆa de la obra del EspĆritu Santo quien suple, en la nueva dispensación, dones especiales para creyentes que son obreros de Dios, edificando al cuerpo de Cristo.
2. MĆŗsica, prosa y poesĆa espiritual
Si Dios suplió dones sobrenaturales para toda habilidad necesaria en la construcción del tabernĆ”culo y su mobiliario, Āæno suplirĆ” tambiĆ©n en esta era la capacitación espiritual que corresponde a cada clase de servicio necesario para construir el santo templo del cual Cristo es el fundamento y piedra angular? ĀæNo incluirĆ” esto la composición de mĆŗsica espiritual, la maestrĆa en instrumentos musicales que ayudan en la alabanza, la escritura de literatura cristiana que edifica espiritualmente, y aĆŗn la construcción de estructuras que sirven para adoración y enseƱanza?
3. Capacitación espiritual para cada obra en el cuerpo de Cristo
Si alguno tiene un servicio que es Ćŗtil a la iglesia de Cristo, Āæno deberĆa esperar que Dios provea ese servicio con una unción especial, para que ninguna obra en el cuerpo de Cristo tenga que hacerse en fuerza meramente humana? De aquĆ que ā⦠si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da: para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo.ā (I P. 4:11).
II. LA RELACIĆN CON EL FRUTO DEL ESPĆRITU
1. La importancia del amor
Los crĆticos de la operación de los dones espirituales dicen a menudo: āPreferirĆa tener amor que lenguas o milagros.ā Afortunadamente no son alternativas mutuamente exclusivas. Uno no tiene que elegir entre el amor y los milagros, ni entre los dones del EspĆritu y el fruto del EspĆritu. El EspĆritu otorga tanto los frutos como los dones; ambos son esenciales para una iglesia completa. El gran ācapĆtulo del amorā de la Biblia, I Corintios 13, estĆ” entre los dos grandes ācapĆtulos de donesā, no como alternativa, pero como un refuerzo para los dones. Pablo dijo: āSigan el amor; y procuren los dones espirituales ā¦ā (I Cor. 14:1). Es verdad que el ejercicio de los dones sin amor no tiene valor (I Cor. 13:1ā3).
Si la posesión de dones es solamente una cosa del ego, o un āsĆmbolo de posiciónā, entonces los dones son menos que inĆŗtiles. Si uno que ejerce un don rehusa la instrucción y no tiene interĆ©s alguno en edificar al mundo entero, entonces no es nada (I Cor. 13:2). Nosotros no buscamos los dones, el EspĆritu Santo los distribuye como desea; pero el fruto del EspĆritu debe ser la bĆŗsqueda de todo creyente lleno del EspĆritu: āSigan el amor ā¦ā (I Cor. 14:1). Cuando el fruto del EspĆritu madura en la vida del creyente, el EspĆritu Santo, sin duda, impartirĆ” dones a aquellos que los desean para la edificación del cuerpo y para la gloria de Dios.
2. Cómo todo el fruto es contenido en el amor
El apóstol, enumerando el fruto del EspĆritu dijo: āMas el fruto del EspĆritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza ā¦ā (GĆ”l. 5:22, 23). Pablo reciĆ©n habĆa declarado que las obras de la carne eran tales como adulterio, idolatrĆa, envidia, iras, contiendas, etc. Las obras de la carne eran plurales (obras). Cuando enumeró el fruto, dijo āEl fruto del EspĆritu es amor [singular].ā Todas las virtudes que siguen al amor realmente son aspectos del amor. La carne manifiesta muchas obras perversas. El EspĆritu manifiesta amor que es una joya espiritual con ocho facetas brillantes. El amor es el requisito bĆ”sico para el ministerio de los dones; tambiĆ©n deberĆa ser la motivación para el deseo de los dones. En los dones vocales, el amor hace la diferencia entre metal resonante y la mĆŗsica celestial.