
Introducción
La propuesta que hemos tenido como Iglesia en esta serie āMi Familia āes:
- Volver al modelo de matrimonio y familia que Dios diseñó.
- Creer que Dios tiene un plan para nuestras familias.
Dios de Familias
- āEl Propósito Eterno de Dios es tener una gran familia, de muchos hijos e hijas semejantes a Jesucristo, y que Ćl sea SeƱor de todo.ā
- En la Gran Familia de Dios todos somos importantes y necesarios.
- Niños, jóvenes, adultos y ancianos.
- Solteros, casados, viudos, y separados.
- AdemƔs de los matrimonios, hay lugar muy especial para los solteros.
32 Un soltero puede invertir su tiempo en hacer la obra del SeƱor y en pensar cómo agradarlo a Ćl; 34 De la misma manera, una mujer soltera, puede consagrarse al SeƱor en cuerpo y en espĆritu. 1 Corintios 7:32, 34 (NTV)
Ninguno esta excluido en la Gran Familia de Dios.
Dios de Generaciones
Tenemos un Dios de Familias. Pero tambiƩn es un Dios de Generaciones.
- El dĆa que MoisĆ©s tuvo un encuentro personal con Dios, se le presentó asĆ:
āYo soy el Dios de tus antepasados. Soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.ā Ćxodo 3:6 (DHH-LA)
- Dios se le reveló a Moisés como un Dios de familias y de generaciones.
- Cada generación necesita tener un encuentro personal con Dios.
- Abraham tuvo su encuentro, Isaac el suyo, y Jacob tambiƩn.
- Gloria a Dios si tus padres, e incluso tus abuelos conocieron a Jesucristo como su SeƱor y Salvador.
- Pero los hijos no podemos vivir con una fe āprestadaā de nuestros abuelos o padres.
- Necesitamos tener nuestro propio encuentro personal con Jesucristo.
La Palabra enseƱa que las generaciones tienen que trabajar en equipo.
La gloria de los jóvenes es su fuerza. Y la honra de los ancianos, su experiencia. Proverbios 20:29 (TLA)
- Los mÔs jóvenes aportando su fuerza, y los mayores nuestra experiencia.
- Cuando los mayores no tenemos en cuenta a los mÔs jóvenes, rÔpidamente nos cansamos y nos quedamos sin fuerzas.
- Cuando los jóvenes no tienen en cuenta a los mayores, de alguna manera, se pierden las experiencias de los mayores.
- Este principio es muy importante:
- āCompartir la experiencia de los mayores y la fuerza de la juventud.ā
El mayor Legado
Los padres podemos heredar a nuestros hijos la casa, auto, dinero, o cualquier otro bien material.
- Pero el mejor legado que le podemos dejar a nuestros hijos y nietos no es el dinero, ni ninguna otra cosa material que hayamos acumulado en la vida.
- El mejor legado que podemos darles es nuestro buen carƔcter y la fe en Dios.
- DespuƩs de todo, es los que recordaran nuestros hijos, nietos y otros cuando nos hayamos ido.
- Si tenemos mal carĆ”cter, si somos codiciosos, inestables, amargados, egoĆstas, irresponsables, faltos de integridad, u otra cualidad negativa, asĆ es como nos recordaran.
- Pero si nuestro carƔcter ha sido formando por Jesucristo a travƩs de los aƱos, no podrƔn dejar de ver esto y recordarlo.
5 āAma al SeƱor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. 6 GrĆ”bate en el corazón estas palabras que hoy te mando,7 y ensƩƱaselas continuamente a tus hijos y hablarĆ”s de ellas cuando estĆ©s en tu casa, y cuando vayas por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes.ā Deuteronomio 6:5ā9 (DHH-LA)
- No sólo les estaba instruyendo que no se ācontaminaranā con las malas influencias de la sociedad, sino que ellos deberĆan ser una sana influencia para transformar esa sociedad.
- Y esa transformación la harĆan a travĆ©s de las familias.
La importancia de criar bien a nuestros hijos, y transmitirles el amor a Dios y las enseƱanzas que estƔn en Su Palabra.
El mayor legado que podemos dejarles a las próximas generaciones es el Amor a Dios, la Fe en Su Palabra y el Servicio en Su Obra.
Mis padres fueron de tremenda influencia para mĆ. Su fe, obediencia, fidelidad, compromiso, orar, ayunar, ofrendar, diezmar y servir.
Cuando el evangelio llega a una persona, afecta a generaciones enteras. La maldición del Señor estÔ sobre la casa de los malvados. Pero bendecirÔ la casa de los justos. Proverbios 3:33
Conclusión
- Tenemos un Dios de Familias. Pero tambiƩn es un Dios de Generaciones.
- El mayor legado que podemos dejarles a las próximas generaciones es el Amor a Dios, la Fe en Su Palabra y el Servicio en Su Obra.
Porque la manera mÔs natural y poderosa de reflejar la imagen de Dios a un mundo herido por el pecado, es mostrando el amor de Jesús en la Iglesia y las familias que la componen.
- Las familias cristianas somos agentes activos en las manos de Dios para transformar esta sociedad.
- Y la Iglesia, la Gran Familia de Dios, es la encargada de anunciar sus maravillas a un mundo que necesita el amor y el mensaje de Jesucristo.
Dos preguntas para ir terminando:
- ĀæEste Plan de Dios para la Familia, es para todos?
- ¿Para mà también?
Y la respuesta es: SĆ, este plan de Dios es para todos. Te incluye a vos y a tu familia tambiĆ©n.
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