Leccion 2 de 2
En Progreso

2. Lección Grupos de Vida

INTRODUCCIÓN

Dios tiene varios nombres, pero su favorito es “Padre”. Jesús llamó a Dios “Padre” más de doscientas veces mientras estaba en el mundo. Solo en el evangelio de Juan, Jesús repite este nombre ciento cincuenta y siete veces. A Dios le gusta que lo llamemos Padre y esto nos recuerda que somos bien recibidos en su casa porque nos ha adoptado. Cuando venimos arrepentidos a Cristo, Dios no solo nos perdona, sino que también nos adopta. Pasamos de ser huérfanos condenados sin esperanza a ser hijos adoptados de Dios.

PREGUNTAS PARA COMPARTIR

  1. ¿Qué significado tiene para tu vida llamarte hijo/a de Dios?
  2. Lee Ro 8.15-16… ¿Cómo puede la oración ayudarnos a conectar con Dios como nuestro Padre?
  3. ¿Cómo puede alguien encontrar consuelo en Dios si su padre terrenal no cumplió con estas cualidades?
  4. Lee Lucas 11.11-13 ¿Cómo podemos aplicar las enseñanzas del texto sobre la paternidad en nuestras propias vidas y relaciones familiares?
  5. Testimonio corto… ¿Cómo ha cambiado tu vida al ser adoptado por Dios?
  6. ¿Qué podemos aprender sobre la paternidad de Dios al mirar su relación con Jesús? ¿Cómo lo compartirías con otras personas?
  7. ¿Qué cosas reconocerías a partir de ahora, para experimentar una verdadera paternidad en tu vida? ¿Cómo te podemos ayudar como grupo?

AVANZANDO

Reflexionar sobre la naturaleza de la paternidad verdadera, tomando como ejemplo a Dios mismo, no tiene margen de error. Muchos hijos se sienten huérfanos aún teniendo a sus padres presentes en sus vidas, un verdadero padre es aquel que sabe escuchar a sus hijos y brindarles autoridad, dirección, provisión, disciplina y protección. Al vivir en esta relación con Dios como nuestro Padre celestial, podemos experimentar una vida sin temor y encontrar consuelo y dirección en su amor. Nosotros no fuimos los que lo escogimos a Él como Padre, sino que Él mismo nos eligió hijos, nos amó y nos hizo parte de su familia.

CAMBIANDO TU MENTE

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.” 1 Juan 3.1

ORACIÓN

Oremos por comprender la verdadera paternidad de Dios en nuestras vidas, que somos amados, escogidos, aceptados y perdonados. Oremos perdonando cualquier vacío causado por una mala situación que hayamos pasado con nuestros padres terrenales. Que haya libertad y sanidad en nuestra vida.  ¡Amén!

Comentarios