
INTRODUCCIÓN
Dios tiene varios nombres, pero su favorito es “Padre”. Jesús llamó a Dios “Padre” más de doscientas veces mientras estaba en el mundo. Solo en el evangelio de Juan, Jesús repite este nombre ciento cincuenta y siete veces. A Dios le gusta que lo llamemos Padre y esto nos recuerda que somos bien recibidos en su casa porque nos ha adoptado. Cuando venimos arrepentidos a Cristo, Dios no solo nos perdona, sino que también nos adopta. Pasamos de ser huérfanos condenados sin esperanza a ser hijos adoptados de Dios.
PREGUNTAS PARA COMPARTIR
- ¿Qué significado tiene para tu vida llamarte hijo/a de Dios?
- Lee Ro 8.15-16… ¿Cómo puede la oración ayudarnos a conectar con Dios como nuestro Padre?
- ¿Cómo puede alguien encontrar consuelo en Dios si su padre terrenal no cumplió con estas cualidades?
- Lee Lucas 11.11-13 ¿Cómo podemos aplicar las enseñanzas del texto sobre la paternidad en nuestras propias vidas y relaciones familiares?
- Testimonio corto… ¿Cómo ha cambiado tu vida al ser adoptado por Dios?
- ¿Qué podemos aprender sobre la paternidad de Dios al mirar su relación con Jesús? ¿Cómo lo compartirías con otras personas?
- ¿Qué cosas reconocerías a partir de ahora, para experimentar una verdadera paternidad en tu vida? ¿Cómo te podemos ayudar como grupo?
AVANZANDO
Reflexionar sobre la naturaleza de la paternidad verdadera, tomando como ejemplo a Dios mismo, no tiene margen de error. Muchos hijos se sienten huérfanos aún teniendo a sus padres presentes en sus vidas, un verdadero padre es aquel que sabe escuchar a sus hijos y brindarles autoridad, dirección, provisión, disciplina y protección. Al vivir en esta relación con Dios como nuestro Padre celestial, podemos experimentar una vida sin temor y encontrar consuelo y dirección en su amor. Nosotros no fuimos los que lo escogimos a Él como Padre, sino que Él mismo nos eligió hijos, nos amó y nos hizo parte de su familia.
CAMBIANDO TU MENTE
“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.” 1 Juan 3.1
ORACIÓN
Oremos por comprender la verdadera paternidad de Dios en nuestras vidas, que somos amados, escogidos, aceptados y perdonados. Oremos perdonando cualquier vacío causado por una mala situación que hayamos pasado con nuestros padres terrenales. Que haya libertad y sanidad en nuestra vida. ¡Amén!
Comentarios