
INTRODUCCIÓN
La enfermedad es el resultado del pecado y se originó luego de que la humanidad pecó. La enfermedad afecta tanto al cuerpo como al alma del hombre y está bajo la influencia y poder de Satanás. Sin embargo, la enfermedad tendrá un final cuando Jesucristo regrese y venza al Anticristo, al Falso Profeta y encarcele a Satanás. En ese momento, ya no habrá más dolor ni enfermedad. Algunas enfermedades son resultado de pecados específicos, por lo que es importante cuidar el cuerpo y usarlo con sabiduría. La enfermedad tuvo un principio y tendrá un final. Sin embargo, es nuestra responsabilidad cuidar nuestro cuerpo como templo del Espíritu Santo.
PREGUNTAS PARA COMPARTIR
- Lee 1 Pedro 2:24. ¿Qué significado tiene para tu vida conocer que Jesús llevó sobre sí mismo nuestras enfermedades?
- ¿Cómo puede nuestra fe en Jesús ayudarnos a recibir sanidad divina?
- ¿Qué relación hay entre el perdón de pecados y la sanidad de enfermedades?
- Lee Santiago 5:13-15 ¿Cómo puede el confesar nuestros pecados ayudarnos a recibir sanidad en Jesús?
- Testimonio corto… ¿Reconoces un milagro de sanidad en tu vida? Menciona brevemente para edificar a los hermanos y darle la gloria a Dios.
- ¿Por qué algunas personas buscan sanidad antes que salvación? ¿Cómo podemos usar esto para compartir el mensaje de salvación entre los enfermos? ¿Qué herramientas podemos usar como grupo?
AVANZANDO
La solución a la enfermedad es la Sanidad Divina, que se presenta en la Biblia como una promesa de Dios para su pueblo. Jesucristo cargó sobre sí nuestros pecados y nuestras enfermedades. Sin embargo, no todos son sanados. Algunas razones pueden ser buscar sanidad antes que salvación, buscar sanidad con propósitos equivocados, mirar al ministro en vez de mirar al Sanador, desobediencia, pecado no confesado, incredulidad y falta de perseverancia en la fe. Para ministrar Sanidad podemos orar por nosotros mismos, orar unos por otros y tener fe en Jesús, ser obedientes a su palabra y voluntad, arrepintiéndonos de nuestros pecados y pidiendo perdón, el amor y la gracia de Dios puede ayudarnos a ser libres de toda enfermedad.
CAMBIANDO TU MENTE
“El Señor perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades.” Salmo 103:3
ORACIÓN
Señor, te clamamos por protección, solo por tu gracia podemos ser sanados y libres de toda enfermedad. Tú llevaste cautiva toda dolencia y toda maldición y nos diste vida, en Juan 10:10 nos prometes vida en abundancia y esta es libre de toda calamidad. Danos el poder de tu Espíritu para que cuando oremos también por los enfermos ellos puedan ser sanos en el nombre de Jesús. ¡Amén!
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