
¿CuÔl es el Origen de la Enfermedad?
La enfermedad no existió desde el principio, ni durarÔ para siempre.
Cuando AdÔn pecó, el pecado entró en el mundo. El pecado de AdÔn introdujo la muerte, de modo que la muerte se extendió a todos, porque todos pecaron. Romanos 5:12 (NTV)
Cuando AdÔn pecó el pecado entró en el mundo y el pecado introdujo la muerte. La muerte es la etapa final de la enfermedad y la enfermedad también es consecuencia del pecado.
La enfermedad es el resultado del pecado, y se originó luego que la humanidad pecó.
El ser humano tiene dos naturalezas diferentes:
- Es tanto un ser material (fĆsico) como uno espiritual.
- Cuando AdÔn pecó, ambas partes de su naturaleza fueron afectadas.
- Y esto es asĆ para toda la humanidad, porque heredamos su naturaleza caĆda.
- Consecuencias del pecado:
- El alma del hombre estĆ” corrompida por el pecado.
- El cuerpo estĆ” expuesto a la enfermedad.
La enfermedad es el resultado del pecado, y estƔ bajo la influencia y poder de SatanƔs.
Entonces SatanÔs salió de la presencia de Dios e hirió a Job con terribles llagas en la piel, desde la cabeza hasta los pies. Job 2:7 (NTV)
- La aflicción de Job vino de SatanÔs.
- Pero nunca dejó de estar bajo la soberanĆa de Dios.
- Fue el SeƱor finalmente quien lo sanóā¦
Cuando Job oró por sus amigos, el SeƱor le restauró su bienestar. Es mĆ”s, Ā”el SeƱor le dio el doble de lo que antes tenĆa! Job 42:10 (NTV)
La enfermedad se originó con el pecado, y finalizarÔ cuando Jesucristo regrese.
Cuando el Señor Jesús venga por segunda vez a la tierra:
- Va a vencer al Anticristo y el Falso Profeta, y los arrojarĆ” al infierno.
- Y va a encarcelar a SatanĆ”s durante 1.000 aƱos. Entoncesā¦
Nadie que habite la ciudad dirĆ” que estĆ” enfermo, porque el SeƱor perdonarĆ” sus pecados. IsaĆas 33:24 Ā Ā
Luego del Juicio Final, en que serƔ juzgado el pecado de toda la humanidad. Cuando el Cielo descienda a la Tierra, ya no habrƔ mƔs dolor ni enfermedad.
Dios enjugarƔ las lƔgrimas de los ojos de ellos, y ya no habrƔ muerte, ni mƔs llanto, ni lamento ni dolor. Apocalipsis 21:4 (RVC)
- La enfermedad tuvo un principio, y tendrĆ” un final.
- Mientras exista el pecado = habrĆ” enfermedad.
- No significa que cada vez que nos enfermamos es porque cometimos algĆŗn pecado en particular.
- Pero sĆ que si no hubiera habido pecado en el mundo = no existirĆa la enfermedad.
Algunas enfermedades son resultado de pecados especĆficos.
- Jesús le dijo al hombre que sanó en el estanque de Betesda:
āNo peques mĆ”s, para que no te venga una cosa peor.ā Juan 5:14
- Hay ciertos pecados que son cometidos directamente en contra el cuerpo = nos exponen a enfermedades.
- Comer y trabajar en exceso, como asà también la falta de descanso y ejercicio = son pecados contra el cuerpo = nos exponen a enfermedades.
- El cuerpo del cristiano le pertenece a Dios, es el templo del EspĆritu Santo = debemos cuidarlo y usarlo con sabidurĆa.
¿CuÔl es la Solución a la Enfermedad?
Por mucho tiempo se ha hecho una distinción entre el pecado y la enfermedad. Se ha enseñado o se da por sentado que:
- El pecado es un mal espiritual = necesita una solución espiritual.
- La enfermedad es un mal natural (fĆsico) = necesita una solución natural.
El perdón de pecados y la sanidad de enfermedades estÔn muy relacionados en la Palabra de Dios:
El SeƱor perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades. Salmo 103:3 (NTV)
La oración de fe sanarÔ al enfermo y el Señor lo levantarÔ. Y si ha pecado, su pecado se le perdonarÔ. Santiago 5:15 (NVI)
Sin desmerecer la enorme tarea que hacen los profesionales de la medicina, tenemos que reconocer que el origen de la enfermedad es espiritual y necesita un remedio espiritual (aunque muchas veces utilice remedios naturales).
- El remedio espiritual para la enfermedad es la Sanidad Divina.
La Sanidad Divina en el Antiguo Testamento
Entonces Abraham oró a Dios, y Dios sanó a Abimélec y permitió que su esposa y sus siervas volvieran a tener hijos. Génesis 20:17 (NVI)
Cuando Dios sacó al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto, por medio de Moisés hizo un pacto de sanidad:
Les dijo: Ā«Si escuchas con atención la voz del SeƱor tu Dios, y haces lo que es recto delante de sus ojos, y prestas oĆdo a sus mandamientos y cumples todos sus estatutos, jamĆ”s te enviarĆ© ninguna de las enfermedades que les enviĆ© a los egipcios. Yo soy el SeƱor, tu sanador.Ā» Ćxodo 15:26 (RVC)
- Este pacto de sanidad con su pueblo, Dios lo firmó como JehovĆ” RaphĆ” = āEl SeƱor es tu Sanadorā
- Pero cuando el pueblo quebrantó el pacto = volvieron las plagas y enfermedades.
5 Y comenzaron a hablar contra Dios y MoisĆ©s: «¿Por quĆ© nos sacaron de Egipto para morir aquĆ en el desierto? āse quejaronā. AquĆ no hay nada para comer ni agua para beber. Ā”AdemĆ”s, detestamos este horrible manĆ”!Ā». 6 Entonces el SeƱor envió serpientes venenosas entre el pueblo y muchos fueron mordidos y murieron. NĆŗmeros 21:5ā6 (NTV)
- Cuando el pueblo se arrepintió y le pidió perdón a Dios.
- Moisés recibió instrucciones para que el pueblo fuera sanado por Dios.
9 Asà que Moisés hizo una serpiente de bronce y la ató a un poste. ”Entonces los que eran mordidos por una serpiente miraban la serpiente de bronce y sanaban! Números 21:9 (NTV)
- Este es un cuadro maravilloso de la cruz del calvario.
- El SeƱor Jesucristo, haciendo referencia a este episodio, dijo:
14 Y, asĆ como MoisĆ©s levantó la serpiente de bronce en un poste en el desierto, asĆ deberĆ” ser levantado el Hijo del Hombre, 15 para que todo el que crea en Ćl tenga vida eterna. Juan 3:14ā15 (NTV)
La Sanidad Divina en el Nuevo Testamento
Jesús anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que eran oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Hechos 10:38 (NTV)
- El plan completo de la redención de Cristo incluye a ambas naturalezas del hombre:
- Salvación para su vida espiritual.
- Sanidad para su cuerpo fĆsico.
Jesucristo vino a deshacer las obras del Diablo, y sanar nuestras enfermedades.
- Los Evangelios registran 27 milagros individuales de sanidad que JesĆŗs hizo.
- Registran al menos 10 milagros generales, sanando a grandes nĆŗmeros de personas.
2 Un leproso se le acercó y se arrodilló delante de Ć©l, y le dijo: āSeƱor, si tĆŗ quieres, puedes sanarme y dejarme limpio. 3 JesĆŗs extendió la mano, lo tocó, y le dijo: āSĆ quiero Ā”Queda sano!ā Y al instante, la lepra desapareció. Mateo 8:2ā3 (NTV)
- Uno de los mayores impedimentos para recibir la sanidad divina es dudar de que JesĆŗs nos quiere sanar.
- Si vos pensabas y orabas asĆ, hoy JesĆŗs te dice: āSĆ, quiero sanarteā Ā”AmĆ©n!
22 Muchas veces el espĆritu lo ha echado al fuego y al agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayĆŗdanos. 23 āĀæCómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible. Marcos 9:22ā23 (NVI)
- Jesucristo no sólo quiere sanarte, sino que también puede hacerlo.
- Si estƔs enfermo = No dudes de la voluntad ni el poder de Dios para sanarte.
Esta autoridad para sanar a los enfermos, JesĆŗs se la delegó a sus discĆpulos.
JesĆŗs reunió a sus doce discĆpulos y les dio autoridad para expulsar espĆritus malignos y para sanar toda clase de enfermedades y dolencias. Mateo 10:1 (NTV)
12 Los doce salieron e iban predicando a la gente que se arrepintiera. 13 TambiĆ©n expulsaban muchos demonios, y ungĆan con aceite a muchos enfermos y los sanaban. Marcos 6:12ā13 (RVC)
1 DespuĆ©s, JesĆŗs eligió a setenta y dos discĆpulos, y los envió en grupos de dos en dos a los pueblos y lugares por donde Ć©l iba a pasar. 9 Y les dijo: ā⦠sanen a los enfermos, y dĆganles que el reino de Dios ya estĆ” cerca.ā Lucas 10:1, 9 (TLA)
La Sanidad Divina es parte vital del Evangelio Completo de Jesucristo.
- La Gran Comisión dice:
15 Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura. 16 El que crea y sea bautizado, serĆ” salvo; pero el que no crea, serĆ” condenado. 17 Y estas seƱales seguirĆ”n a los que creen: En mi nombre echarĆ”n fuera demonios; hablarĆ”n nuevas lenguas; 18 ⦠sobre los enfermos pondrĆ”n sus manos, y sanarĆ”n. Marcos 16:15ā18
- La palabra āCreeā como condición para ser salvo, es la misma palabra ācreeā en las seƱales que seguirĆ”n a la predicación del Evangelio, entre ellas la sanidad.
- Si la mayorĆa de nosotros estamos seguros que por haber creĆdo en JesĆŗs, y habernos bautizados en seƱal de obediencia = somos salvosā¦
- ¿Por qué dudar de que si creemos en el Señor, y predicamos el Evangelio, estas señales nos seguirÔn?
- Si somos capaces de creer para salvación, también podemos creer para sanidad.
Nadie duda de que luego que el SeƱor JesĆŗs regresó al Cielo, sus discĆpulos siguieron haciendo milagros de sanidad en Su Nombre.
6 Pedro le dijo: Ā«No tengo oro ni plata, pero de lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, Ā”levĆ”ntate y anda!Ā» 7 Y tomĆ”ndolo de la mano derecha, lo levantó, Ā”y al momento se le afirmaron los pies y los tobillos! 8 El cojo se puso en pie de un salto, y se echó a andar; luego entró con ellos en el templo, mientras saltaba y alababa a Dios. Hechos 3:6ā8 (RVC)
Pero muchos creen que luego del primer siglo, ya no hubo mƔs milagros de sanidad en la Iglesia.
- Algunos dicen que estas señales dejaron de cumplirse cuando murió Juan, el último de los Apóstoles.
- Otros, cuando se terminó de recopilar el Canon del Nuevo Testamento y se completó el texto de la Biblia.
Pero la historia de la Iglesia dice lo contrarioā¦
La Sanidad Divina en el Historia de la Iglesia
Testimonios de Sanidades:
āMuchos endemoniados a travĆ©s del mundo entero han sido sanados y estĆ”n sanando por medio del ministerio de muchos de nuestros hermanos, quienes echan fuera los demonios en el nombre de Jesucristo, y las personas reciben sanidad cuando no podĆan ser curadas por los que usaban encantamientos y drogas.ā Justino Martyr (165 d.C)
āOtros todavĆa sanan a los enfermos imponiendo las manos sobre ellos, y son sanados. AĆŗn mĆ”s, algunos muertos han sido levantados, y permanecieron entre nosotros durante aƱos.ā Ireneo (192 d.C.)
āEl trabajador de uno de ellos que era expuesto a ser tirado al suelo por un espĆritu maligno fue liberado de su aflicción, como tambiĆ©n lo fue el familiar de otro, y el pequeƱo hijo de un tercero. Y muchos mĆ”s han sido liberados de demonios y sanados de enfermedades.ā Tertuliano (216 d.C.)
āY algunos dan evidencia de haber recibido mediante su fe un poder maravilloso por las sanidades que ejecutan, invocando ningĆŗn otro nombre sobre aquellos que necesitan su ayuda sino el del Dios de todas las cosas, y de Jesucristo⦠Por estos medios hemos visto a muchas personas liberadas de tristĆsimas calamidades, de distracciones de la mente, locura, y un sin nĆŗmero de otras enfermedades que no podĆan ser curadas ni por hombres ni por diablos.ā Origen (250 d.C.)
āA travĆ©s de los cristianos, muchos son sanados de cualquier enfermedad que tengan. Abundantes son los milagros en nuestro medio.ā Teodoro de Mopsueste (429 d.C.)
āLa razón por la cual los dones sĆŗbitamente desaparecieron no fue sólo porque la fe y la santidad fueron casi perdidas, sino tambiĆ©n porque hombres ortodoxos, secos y formales, comenzaron a ridiculizar cualquier don que ellos mismos no tuvieran, y a desacreditarlos como locura.ā Juan Wesley (1745 d.C)
āCreer contra esperanza es la raĆz del don de milagros; y debo este testimonio a nuestra amada iglesia, que los poderes apostólicos son manifestados allĆ. Tenemos pruebas innegables de ellos. En la sanidad de enfermedades en sĆ incurables, tales como cĆ”ncer, tuberculosis, y cuando el paciente estaba en la agonĆa de la muerte, todo por medio de una oración o palabra.ā Conde Zinzendorf (moravos – 1750 d.C)
Jesucristo Mi Sanador
- Esa es la Buena Noticia que hoy queremos darte.
- ¿Cómo fue que Jesucristo venció el poder de la enfermedad, y nos concede el milagro de la sanidad?
13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, y por nosotros se hizo maldición (porque estÔ escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero»), GÔlatas 3:13 (RVC)
- La ley que Dios le dio a MoisĆ©s, establecĆa una lista de bendiciones como consecuencia de la obediencia, y maldiciones como resultado de la desobediencia (Deut 28:15-68)
- Dentro de la lista de las maldiciones estaban muchas enfermedades fĆsicas: tuberculosis, fiebre, inflamación, ardor extremo, hemorroides, Ćŗlcera, picazón, locura, ceguera, enfermedades en las rodillas y las piernas, todas las plagas de Egipto, y enfermedades dolorosas e incurables.
- Buena noticia: ”Cristo nos redimió de la maldición de la ley!
4 Ciertamente Ć©l cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores⦠5 Ćl fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestros pecados; sobre Ć©l recayó el castigo, precio de nuestra paz, y por sus heridas fuimos nosotros sanados. IsaĆas 53:4ā5 (NVI)
- Jesucristo cargó sobre sà nuestros pecados, pero también nuestras enfermedades.
- Todos sus sufrimientos corporales fueron necesarios para que nosotros pudiƩramos ser sanados.
Ćl mismo llevó en su cuerpo nuestros pecados a la cruz, para que nosotros, muertos ya al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados. 1 Pedro 2:24 (RVC)
¿Por qué no son todos sanados?
- Algunos buscan sanidad antes que salvación
- La sanidad divina es una promesa para los hijos de Dios, los miembros de la familia de Jesucristo que es la Iglesia.
- Buscar sanidad con los propósitos equivocados
- Dios no sana simplemente para que la gente esté mÔs cómoda, o no gaste mÔs dinero en remedios.
- La sanidad es para la gloria de Dios y para su servicio.
- Mirar al Ministro en vez de mirar al Sanador.
- Nuestra fe no debe estar puesta en el canal, sino en la fuente de la sanidad = Jesucristo.
- Desobediencia
- La promesa de sanidad, estĆ” condicionada a nuestra fe y obediencia a la palabra y la voluntad de Dios.
- Pecado no confesado
Santiago 5:16 (NVI)
Confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.
- Incredulidad
- Tanto el que ora, como el que recibe oración, deben creer que el Señor sanarÔ al enfermo.
- Falta de perseverancia en la fe.
- Algunas sanidades son instantƔneas, pero otras son graduales.
- Debemos mantenernos firmes en la fe hasta que el proceso de sanidad se complete.
¿Cómo ministrar la Sanidad Divina?
- Orar por nosotros mismos.
āEstĆ” alguno entre ustedes afligido? Haga oración.ā Santiago 5:13
- Orar unos por otros.
āOren unos por otros, para que sean sanados.ā Santiago 5:16
- Pedir a los Pastores que oren.
āĀæHay entre ustedes algĆŗn enfermo? Llamen a los ancianos de la iglesia, para que oren por Ć©l y lo unjan con aceite en el nombre del SeƱor.ā Santiago 5:14 (RVC)
- Imposición de manos.
āEstas seƱales seguirĆ”n a los que creen: En mi nombre⦠pondrĆ”n las manos sobre los enfermos, y sanarĆ”n.ā Marcos 16:17-18
Conclusión
Jesucristo nos ofrece una Salvación Completa, que abarca todas las Ć”reas de nuestro ser: espĆritu, alma y cuerpo.
- Perdón de nuestros pecados = Salvación y Vida Eterna
- Libertad de opresión espiritual.
- Sanidad de nuestro cuerpo fĆsico.
JesĆŗs dijo: āYo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.ā Juan 10:10
- Esta vida abundante que JesĆŗs ha provisto, incluye la sanidad de nuestros cuerpo.
- JesĆŗs puede y quiere sanarte.
- ĀæLo crees? Vamos a orar para que asĆ seaā¦
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