Leccion 1 de 2
En Progreso

1. Notas del Mensaje

¿CuÔl es el Origen de la Enfermedad?

La enfermedad no existió desde el principio, ni durarÔ para siempre.

Cuando AdÔn pecó, el pecado entró en el mundo. El pecado de AdÔn introdujo la muerte, de modo que la muerte se extendió a todos, porque todos pecaron. Romanos 5:12 (NTV)

Cuando AdÔn pecó el pecado entró en el mundo y el pecado introdujo la muerte. La muerte es la etapa final de la enfermedad y la enfermedad también es consecuencia del pecado.

La enfermedad es el resultado del pecado, y se originó luego que la humanidad pecó.

El ser humano tiene dos naturalezas diferentes:

  • Es tanto un ser material (fĆ­sico) como uno espiritual.
    • Cuando AdĆ”n pecó, ambas partes de su naturaleza fueron afectadas.
    • Y esto es asĆ­ para toda la humanidad, porque heredamos su naturaleza caĆ­da.
  • Consecuencias del pecado:
    • El alma del hombre estĆ” corrompida por el pecado.
    • El cuerpo estĆ” expuesto a la enfermedad.

La enfermedad es el resultado del pecado, y estƔ bajo la influencia y poder de SatanƔs.

Entonces SatanÔs salió de la presencia de Dios e hirió a Job con terribles llagas en la piel, desde la cabeza hasta los pies. Job 2:7 (NTV)
  • La aflicción de Job vino de SatanĆ”s.
  • Pero nunca dejó de estar bajo la soberanĆ­a de Dios.
  • Fue el SeƱor finalmente quien lo sanó…
Cuando Job oró por sus amigos, el Señor le restauró su bienestar. Es mÔs, ”el Señor le dio el doble de lo que antes tenía! Job 42:10 (NTV)

La enfermedad se originó con el pecado, y finalizarÔ cuando Jesucristo regrese.

Cuando el Señor Jesús venga por segunda vez a la tierra:

  • Va a vencer al Anticristo y el Falso Profeta, y los arrojarĆ” al infierno.
  • Y va a encarcelar a SatanĆ”s durante 1.000 aƱos. Entonces…
Nadie que habite la ciudad dirÔ que estÔ enfermo, porque el Señor perdonarÔ sus pecados. Isaías 33:24   

Luego del Juicio Final, en que serƔ juzgado el pecado de toda la humanidad. Cuando el Cielo descienda a la Tierra, ya no habrƔ mƔs dolor ni enfermedad.

Dios enjugarƔ las lƔgrimas de los ojos de ellos, y ya no habrƔ muerte, ni mƔs llanto, ni lamento ni dolor. Apocalipsis 21:4 (RVC)
  • La enfermedad tuvo un principio, y tendrĆ” un final.
  • Mientras exista el pecado = habrĆ” enfermedad.
  • No significa que cada vez que nos enfermamos es porque cometimos algĆŗn pecado en particular.
  • Pero sĆ­ que si no hubiera habido pecado en el mundo = no existirĆ­a la enfermedad.

Algunas enfermedades son resultado de pecados especĆ­ficos.

  • JesĆŗs le dijo al hombre que sanó en el estanque de Betesda:
ā€œNo peques mĆ”s, para que no te venga una cosa peor.ā€ Juan 5:14
  • Hay ciertos pecados que son cometidos directamente en contra el cuerpo = nos exponen a enfermedades.
    • Comer y trabajar en exceso, como asĆ­ tambiĆ©n la falta de descanso y ejercicio = son pecados contra el cuerpo = nos exponen a enfermedades.
  • El cuerpo del cristiano le pertenece a Dios, es el templo del EspĆ­ritu Santo = debemos cuidarlo y usarlo con sabidurĆ­a.

¿CuÔl es la Solución a la Enfermedad?

Por mucho tiempo se ha hecho una distinción entre el pecado y la enfermedad.  Se ha enseƱado o se da por sentado que:

  • El pecado es un mal espiritual = necesita una solución espiritual.
  • La enfermedad es un mal natural (fĆ­sico) = necesita una solución natural.

El perdón de pecados y la sanidad de enfermedades estÔn muy relacionados en la Palabra de Dios:

El SeƱor perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades. Salmo 103:3 (NTV)
La oración de fe sanarÔ al enfermo y el Señor lo levantarÔ. Y si ha pecado, su pecado se le perdonarÔ. Santiago 5:15 (NVI)

Sin desmerecer la enorme tarea que hacen los profesionales de la medicina, tenemos que reconocer que el origen de la enfermedad es espiritual y necesita un remedio espiritual (aunque muchas veces utilice remedios naturales).

  • El remedio espiritual para la enfermedad es la Sanidad Divina.

La Sanidad Divina en el Antiguo Testamento

Entonces Abraham oró a Dios, y Dios sanó a Abimélec y permitió que su esposa y sus siervas volvieran a tener hijos. Génesis 20:17 (NVI)

Cuando Dios sacó al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto, por medio de Moisés hizo un pacto de sanidad:

Les dijo: Ā«Si escuchas con atención la voz del SeƱor tu Dios, y haces lo que es recto delante de sus ojos, y prestas oĆ­do a sus mandamientos y cumples todos sus estatutos, jamĆ”s te enviarĆ© ninguna de las enfermedades que les enviĆ© a los egipcios. Yo soy el SeƱor, tu sanador.Ā» Ɖxodo 15:26 (RVC)
  • Este pacto de sanidad con su pueblo, Dios lo firmó como JehovĆ” RaphĆ” = ā€œEl SeƱor es tu Sanadorā€
  • Pero cuando el pueblo quebrantó el pacto = volvieron las plagas y enfermedades.
5 Y comenzaron a hablar contra Dios y MoisĆ©s: «¿Por quĆ© nos sacaron de Egipto para morir aquĆ­ en el desierto? —se quejaron—. AquĆ­ no hay nada para comer ni agua para beber. Ā”AdemĆ”s, detestamos este horrible manĆ”!Ā». 6 Entonces el SeƱor envió serpientes venenosas entre el pueblo y muchos fueron mordidos y murieron. NĆŗmeros 21:5–6 (NTV)
  • Cuando el pueblo se arrepintió y le pidió perdón a Dios.
  • MoisĆ©s recibió instrucciones para que el pueblo fuera sanado por Dios.
9 Así que Moisés hizo una serpiente de bronce y la ató a un poste. ”Entonces los que eran mordidos por una serpiente miraban la serpiente de bronce y sanaban! Números 21:9 (NTV)
  • Este es un cuadro maravilloso de la cruz del calvario.
  • El SeƱor Jesucristo, haciendo referencia a este episodio, dijo:

14 Y, asĆ­ como MoisĆ©s levantó la serpiente de bronce en un poste en el desierto, asĆ­ deberĆ” ser levantado el Hijo del Hombre, 15 para que todo el que crea en Ɖl tenga vida eterna. Juan 3:14–15 (NTV)

La Sanidad Divina en el Nuevo Testamento

Jesús anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que eran oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Hechos 10:38 (NTV)
  • El plan completo de la redención de Cristo incluye a ambas naturalezas del hombre:
    • Salvación para su vida espiritual.
    • Sanidad para su cuerpo fĆ­sico.

Jesucristo vino a deshacer las obras del Diablo, y sanar nuestras enfermedades.

  • Los Evangelios registran 27 milagros individuales de sanidad que JesĆŗs hizo.
  • Registran al menos 10 milagros generales, sanando a grandes nĆŗmeros de personas.

2 Un leproso se le acercó y se arrodilló delante de Ć©l, y le dijo: ā€œSeƱor, si tĆŗ quieres, puedes sanarme y dejarme limpio. 3 JesĆŗs extendió la mano, lo tocó, y le dijo: ā€œSĆ­ quiero Ā”Queda sano!ā€ Y al instante, la lepra desapareció. Mateo 8:2–3 (NTV)
  • Uno de los mayores impedimentos para recibir la sanidad divina es dudar de que JesĆŗs nos quiere sanar.
  • Si vos pensabas y orabas asĆ­, hoy JesĆŗs te dice: ā€œSĆ­, quiero sanarteā€ Ā”AmĆ©n!

22 Muchas veces el espĆ­ritu lo ha echado al fuego y al agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayĆŗdanos. 23 —¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible. Marcos 9:22–23 (NVI)
  • Jesucristo no sólo quiere sanarte, sino que tambiĆ©n puede hacerlo.
  • Si estĆ”s enfermo = No dudes de la voluntad ni el poder de Dios para sanarte.

Esta autoridad para sanar a los enfermos, Jesús se la delegó a sus discípulos.

Jesús reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus malignos y para sanar toda clase de enfermedades y dolencias. Mateo 10:1 (NTV)
12 Los doce salieron e iban predicando a la gente que se arrepintiera. 13 TambiĆ©n expulsaban muchos demonios, y ungĆ­an con aceite a muchos enfermos y los sanaban. Marcos 6:12–13 (RVC)
1 DespuĆ©s, JesĆŗs eligió a setenta y dos discĆ­pulos, y los envió en grupos de dos en dos a los pueblos y lugares por donde Ć©l iba a pasar. 9 Y les dijo: ā€œā€¦ sanen a los enfermos, y dĆ­ganles que el reino de Dios ya estĆ” cerca.ā€ Lucas 10:1, 9 (TLA)

La Sanidad Divina es parte vital del Evangelio Completo de Jesucristo.

  • La Gran Comisión dice:
15 Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura. 16 El que crea y sea bautizado, serĆ” salvo; pero el que no crea, serĆ” condenado. 17 Y estas seƱales seguirĆ”n a los que creen: En mi nombre echarĆ”n fuera demonios; hablarĆ”n nuevas lenguas; 18 … sobre los enfermos pondrĆ”n sus manos, y sanarĆ”n. Marcos 16:15–18
  • La palabra ā€œCreeā€ como condición para ser salvo, es la misma palabra ā€œcreeā€ en las seƱales que seguirĆ”n a la predicación del Evangelio, entre ellas la sanidad.
  • Si la mayorĆ­a de nosotros estamos seguros que por haber creĆ­do en JesĆŗs, y habernos bautizados en seƱal de obediencia = somos salvos…
  • ĀæPor quĆ© dudar de que si creemos en el SeƱor, y predicamos el Evangelio, estas seƱales nos seguirĆ”n?
    • Si somos capaces de creer para salvación, tambiĆ©n podemos creer para sanidad.

Nadie duda de que luego que el Señor Jesús regresó al Cielo, sus discípulos siguieron haciendo milagros de sanidad en Su Nombre.

6 Pedro le dijo: Ā«No tengo oro ni plata, pero de lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, Ā”levĆ”ntate y anda!Ā» 7 Y tomĆ”ndolo de la mano derecha, lo levantó, Ā”y al momento se le afirmaron los pies y los tobillos! 8 El cojo se puso en pie de un salto, y se echó a andar; luego entró con ellos en el templo, mientras saltaba y alababa a Dios. Hechos 3:6–8 (RVC)

Pero muchos creen que luego del primer siglo, ya no hubo mƔs milagros de sanidad en la Iglesia.

  • Algunos dicen que estas seƱales dejaron de cumplirse cuando murió Juan, el Ćŗltimo de los Apóstoles.
  • Otros, cuando se terminó de recopilar el Canon del Nuevo Testamento y se completó el texto de la Biblia.

Pero la historia de la Iglesia dice lo contrario…

La Sanidad Divina en el Historia de la Iglesia

Testimonios de Sanidades:

ā€œMuchos endemoniados a travĆ©s del mundo entero han sido sanados y estĆ”n sanando por medio del ministerio de muchos de nuestros hermanos, quienes echan fuera los demonios en el nombre de Jesucristo, y las personas reciben sanidad cuando no podĆ­an ser curadas por los que usaban encantamientos y drogas.ā€ Justino Martyr (165 d.C)

ā€œOtros todavĆ­a sanan a los enfermos imponiendo las manos sobre ellos, y son sanados. AĆŗn mĆ”s, algunos muertos han sido levantados, y permanecieron entre nosotros durante aƱos.ā€ Ireneo (192 d.C.)

ā€œEl trabajador de uno de ellos que era expuesto a ser tirado al suelo por un espĆ­ritu maligno fue liberado de su aflicción, como tambiĆ©n lo fue el familiar de otro, y el pequeƱo hijo de un tercero. Y muchos mĆ”s han sido liberados de demonios y sanados de enfermedades.ā€ Tertuliano (216 d.C.)

ā€œY algunos dan evidencia de haber recibido mediante su fe un poder maravilloso por las sanidades que ejecutan, invocando ningĆŗn otro nombre sobre aquellos que necesitan su ayuda sino el del Dios de todas las cosas, y de Jesucristo… Por estos medios hemos visto a muchas personas liberadas de tristĆ­simas calamidades, de distracciones de la mente, locura, y un sin nĆŗmero de otras enfermedades que no podĆ­an ser curadas ni por hombres ni por diablos.ā€ Origen (250 d.C.)

ā€œA travĆ©s de los cristianos, muchos son sanados de cualquier enfermedad que tengan. Abundantes son los milagros en nuestro medio.ā€ Teodoro de Mopsueste (429 d.C.)

ā€œLa razón por la cual los dones sĆŗbitamente desaparecieron no fue sólo porque la fe y la santidad fueron casi perdidas, sino tambiĆ©n porque hombres ortodoxos, secos y formales, comenzaron a ridiculizar cualquier don que ellos mismos no tuvieran, y a desacreditarlos como locura.ā€ Juan Wesley (1745 d.C)

ā€œCreer contra esperanza es la raĆ­z del don de milagros; y debo este testimonio a nuestra amada iglesia, que los poderes apostólicos son manifestados allĆ­. Tenemos pruebas innegables de ellos. En la sanidad de enfermedades en sĆ­ incurables, tales como cĆ”ncer, tuberculosis, y cuando el paciente estaba en la agonĆ­a de la muerte, todo por medio de una oración o palabra.ā€ Conde Zinzendorf (moravos – 1750 d.C)

Jesucristo Mi Sanador

  • Esa es la Buena Noticia que hoy queremos darte.
  • ĀæCómo fue que Jesucristo venció el poder de la enfermedad, y nos concede el milagro de la sanidad?

13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, y por nosotros se hizo maldición (porque estÔ escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero»), GÔlatas 3:13 (RVC)
  • La ley que Dios le dio a MoisĆ©s, establecĆ­a una lista de bendiciones como consecuencia de la obediencia, y maldiciones como resultado de la desobediencia (Deut 28:15-68)
    • Dentro de la lista de las maldiciones estaban muchas enfermedades fĆ­sicas: tuberculosis, fiebre, inflamación, ardor extremo, hemorroides, Ćŗlcera, picazón, locura, ceguera, enfermedades en las rodillas y las piernas, todas las plagas de Egipto, y enfermedades dolorosas e incurables.
  • Buena noticia: Ā”Cristo nos redimió de la maldición de la ley!

4 Ciertamente Ć©l cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores… 5 Ɖl fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestros pecados; sobre Ć©l recayó el castigo, precio de nuestra paz, y por sus heridas fuimos nosotros sanados. IsaĆ­as 53:4–5 (NVI)
  • Jesucristo cargó sobre sĆ­ nuestros pecados, pero tambiĆ©n nuestras enfermedades.
  • Todos sus sufrimientos corporales fueron necesarios para que nosotros pudiĆ©ramos ser sanados.

Ɖl mismo llevó en su cuerpo nuestros pecados a la cruz, para que nosotros, muertos ya al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados. 1 Pedro 2:24 (RVC)

¿Por qué no son todos sanados?

  1. Algunos buscan sanidad antes que salvación
    1. La sanidad divina es una promesa para los hijos de Dios, los miembros de la familia de Jesucristo que es la Iglesia.
  2. Buscar sanidad con los propósitos equivocados
    1. Dios no sana simplemente para que la gente esté mÔs cómoda, o no gaste mÔs dinero en remedios.
    1. La sanidad es para la gloria de Dios y para su servicio.
  3. Mirar al Ministro en vez de mirar al Sanador.
    1. Nuestra fe no debe estar puesta en el canal, sino en la fuente de la sanidad = Jesucristo.
  4. Desobediencia
    1. La promesa de sanidad, estĆ” condicionada a nuestra fe y obediencia a la palabra y la voluntad de Dios.
  5. Pecado no confesado

Santiago 5:16 (NVI)

Confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.

  • Incredulidad
    • Tanto el que ora, como el que recibe oración, deben creer que el SeƱor sanarĆ” al enfermo.
  • Falta de perseverancia en la fe.
    • Algunas sanidades son instantĆ”neas, pero otras son graduales.
    • Debemos mantenernos firmes en la fe hasta que el proceso de sanidad se complete.

¿Cómo ministrar la Sanidad Divina?

  1. Orar por nosotros mismos.
ā€œEstĆ” alguno entre ustedes afligido? Haga oración.ā€ Santiago 5:13
  • Orar unos por otros.
ā€œOren unos por otros, para que sean sanados.ā€ Santiago 5:16
  • Pedir a los Pastores que oren.
ā€œĀæHay entre ustedes algĆŗn enfermo? Llamen a los ancianos de la iglesia, para que oren por Ć©l y lo unjan con aceite en el nombre del SeƱor.ā€ Santiago 5:14 (RVC)
  • Imposición de manos.
ā€œEstas seƱales seguirĆ”n a los que creen: En mi nombre… pondrĆ”n las manos sobre los enfermos, y sanarĆ”n.ā€ Marcos 16:17-18

Conclusión

Jesucristo nos ofrece una Salvación Completa, que abarca todas las Ôreas de nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo.

  • Perdón de nuestros pecados = Salvación y Vida Eterna
  • Libertad de opresión espiritual.
  • Sanidad de nuestro cuerpo fĆ­sico.

JesĆŗs dijo: ā€œYo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.ā€ Juan 10:10

  • Esta vida abundante que JesĆŗs ha provisto, incluye la sanidad de nuestros cuerpo.
  • JesĆŗs puede y quiere sanarte.
  • ĀæLo crees? Vamos a orar para que asĆ­ sea…

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