
- Ya no es “yo”, sino “nosotros”.
- Cada cónyuge puede rendir cuentas a las promesas del pacto que él o ella hizo
- JeremĆas 3:14: āĀ”VuĆ©lvanse a mĆ, apóstatas -afirma el SeƱor-, porque yo soy su esposo! De ustedes tomarĆ© uno de cada ciudad y dos de cada familia, y los traerĆ© a Sión.ā
- JosuĆ© 9: 15-20: “Entonces JosuĆ© hizo con ellos un tratado de ayuda mutua y se comprometió a perdonarles la vida. Y los jefes israelitas ratificaron el tratado. Tres dĆas despuĆ©s de haber concluido el tratado con los gabaonitas, los israelitas se enteraron de que eran sus vecinos y vivĆan en las cercanĆas. Por eso se pusieron en marcha, y al tercer dĆa llegaron a sus ciudades: Gabaón, Cafira, Berot y Quiriat YearĆn. Pero los israelitas no los atacaron porque los jefes de la comunidad les habĆan jurado en nombre del SeƱor, Dios de Israel, perdonarles la vida. Y aunque toda la comunidad se quejó contra sus jefes, estos contestaron: Hemos hecho un juramento en nombre del SeƱor, y no podemos hacerles ningĆŗn daƱo. Esto es lo que haremos con ellos: les perdonaremos la vida, para que no caiga sobre nosotros el castigo divino por quebrantar el juramento que hicimos.”
- El pacto matrimonial se sella con juramento (votos)
- “Cuando hagas un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple tus votos: Vale mĆ”s no hacer votos que hacerlos y no cumplirlos.” (EclesiastĆ©s 5:4-5)
- Dice que es mejor no prometer que prometer y no cumplir.
- Puesto que toda autoridad es instituida por Dios, el matrimonio civil es reconocido por Dios y por tanto indisoluble. “Todos deben someterse a las autoridades pĆŗblicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, asĆ que las que existen fueron establecidas por Ć©l.” (Romanos 13:1)
- Los votos matrimoniales son un asunto serio.
El Matrimonio en Cristo como un Pacto Doble.
1. Dios instituyó el matrimonio en el huerto del Edén como el primer pacto entre los hombres.
āPor eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser." (GĆ©nesis 2:24).
⢠Desde el principio, Dios tenĆa la intención de formar parte del matrimonio.
⢠El pacto inicial de Dios con el hombre estaba ligado al matrimonio original del hombre y la mujer. “Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, y los bendijo con estas palabras: Ā«Sean fructĆferos y multiplĆquense; llenen la tierra y somĆ©tanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el sueloĀ».” (GĆ©nesis 1: 27-28).
⢠Cuando Dios estÔ en el pacto matrimonial, éste es un pacto entre Dios y el hombre y entre hombres.
2. Sólo aquellos que estÔn en pacto con Dios tienen acceso a los beneficios del pacto matrimonial diseñado por Dios
āEllos serĆ”n mi pueblo, y yo serĆ© su Dios. HarĆ© que haya coherencia entre su pensamiento y su conducta, a fin de que siempre me teman, para su propio bien y el de sus hijos. HarĆ© con ellos un pacto eterno: Nunca dejarĆ© de estar con ellos para mostrarles mi favor; pondrĆ© mi temor en sus corazones, y asĆ no se apartarĆ”n de mĆ. Me regocijarĆ© en favorecerlos, y con todo mi corazón y con toda mi alma los plantarĆ© firmemente en esta tierra.ā (JeremĆas 32: 38-41).
3. ¿ Quiénes han tenido pacto con Dios?
- En el Antiguo Testamento, Dios entró en pacto con varias personas en forma progresiva.
- DespuĆ©s de Abraham, solamente los judĆos tenĆan pacto con Dios, y la gente tenĆa que hacerse judĆa para poder entrar en su pacto.
- A los gentiles se les permitió la relación de pacto solo después de haber sido injertados.
"Me dirijo ahora a ustedes, los gentiles. Como apóstol que soy de ustedes, le hago honor a mi ministerio, pues quisiera ver si de algĆŗn modo despierto los celos de mi propio pueblo, para asĆ salvar a algunos de ellos. Pues, si el haberlos rechazado dio como resultado la reconciliación entre Dios y el mundo, Āæno serĆ” su restitución una vuelta a la vida? Si se consagra la parte de la masa que se ofrece como primicias, tambiĆ©n se consagra toda la masa; si la raĆz es santa, tambiĆ©n lo son las ramas. Ahora bien, es verdad que algunas de las ramas han sido desgajadas, y que tĆŗ, siendo de olivo silvestre, has sido injertado entre las otras ramas. Ahora participas de la savia nutritiva de la raĆz del olivo. Sin embargo, no te vayas a creer mejor que las ramas originales. Y, si te jactas de ello, ten en cuenta que no eres tĆŗ quien nutre a la raĆz, sino que es la raĆz la que te nutre a ti. Tal vez dirĆ”s: Ā«Desgajaron unas ramas para que yo fuera injertadoĀ». De acuerdo. Pero ellas fueron desgajadas por su falta de fe, y tĆŗ por la fe te mantienes firme. AsĆ que no seas arrogante, sino temeroso; porque, si Dios no tuvo miramientos con las ramas originales, tampoco los tendrĆ” contigo." (Romanos 11:13-21)
- Ahora la única manera de entrar en pacto con Dios es a través de Jesucristo.
"Yo soy el camino, la verdad y la vida -le contestó JesĆŗs-. Nadie llega al Padre sino por mĆ." Juan 14:6
"Todo el que niega al Hijo no tiene al Padre; el que reconoce al Hijo tiene tambiƩn al Padre." 1 Juan 2:23
"El que me aborrece a mĆ, tambiĆ©n aborrece a mi Padre." Juan 15:23
- Sin JesĆŗs todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia
"Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas; nuestras iniquidades nos arrastran como el viento." IsaĆas 64:6
- Dios no reconoce los beneficios del pacto para los que no son salvos.
"Recuerden que en ese entonces ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanĆa de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo JesĆŗs, a ustedes que antes estaban lejos, Dios los ha acercado mediante la sangre de Cristo." (Efesios 2: 12-13)
- JesĆŗs pagó el precio para que pudiĆ©semos entrar en pacto con Dios, y ahora Ćl es el Ćŗnico camino al Padre.
"Yo soy el camino, la verdad y la vida -le contestó JesĆŗs-. Nadie llega al Padre sino por mĆ." Juan 14:6
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