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Matrimonios para toda la Vida

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  1. INTRODUCCIƓN

    Introducción
  2. SEMANAS
    1) El Pacto
    5 Temas
  3. 2) Una Sola Carne
    5 Temas
  4. 3) Las Funciones
    5 Temas
  5. 4) La Siembra y la Cosecha
    3 Temas
  6. 5) El Perdón
    3 Temas
  7. 6) La Visión de Fe y Confianza
    3 Temas
  8. 7) Orando Juntos
    4 Temas
  9. 8) Vivir de ComĆŗn Acuerdo
    3 Temas
  10. 9) Fluyendo Juntos en el EspĆ­ritu
    4 Temas
  11. 10) Intimidad Sexual
    4 Temas
  12. 11) Guerra Espiritual
    4 Temas
  13. 12) Patrones de Vida
    3 Temas
  14. 13) El Ministerio de una Sola Carne
    3 Temas
Progreso de Leccion
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  1. Describan  con sus palabras  lo que la relación en base a un pacto significa para los dos.
  2. ĀæCuĆ”les fueron  las palabras de pacto que celebraron  el dĆ­a de su matrimonio?
  3. De acuerdo con lo que hablaron, ĀæcuĆ”les son las promesas  de su pacto matrimonial?
  4. ¿CuÔles son los términos?
  5. ĀæHicieron sus promesas ante Dios?
"Pero, si por tu propia voluntad  le haces una promesa  al SEƑOR tu Dios, cumple fielmente lo que le prometiste".  (Deuteronomio 23:23 NVI)
"Pero  lo  que  hubiere  salido  de  tus  labios,  lo  guardarĆ”s  y  lo  cumplirĆ”s,  conforme  lo prometiste  a JehovĆ”  tu Dios, pagando  la ofrenda  voluntaria  que prometiste  con tu boca."  (Deuteronomio  23:23 RVR 1960)
  1. EL PACTO EN EL EDƉN
  • Dios hizo su primer  pacto  con el hombre  en el huerto  del EdĆ©n, con AdĆ”n y Eva. Cuando AdĆ”n y Eva cayeron  en pecado,  ese pacto  en el EdĆ©n  quedó  roto.  Dios  sin embargo,  de inmediato  puso  en movimiento  una  serie  de pactos,  siete  mĆ”s  en total,  diseƱados  para realizar la redención  del hombre  y tener  una relación armoniosa  con Ɖl nuevamente. A  fin  de  comprender  nuestra  relación  de  pacto  matrimonial,  necesitamos  seguir brevemente  la secuencia  de pactos que aparecen  en su Palabra (La Biblia).
  1. PACTO CON ADƁN
  • Lean GĆ©nesis 3:15: “PondrĆ© enemistad entre tĆŗ y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente te aplastarĆ” la cabeza, pero tĆŗ le morderĆ”s el talón.”
  • ĀæQuiĆ©n es “la simiente”  de la mujer?
  • ĀæA quiĆ©n se refiere la palabra “tĆŗ”?
  • Busquen la palabra  enemistad en el diccionario.
  •  ĀæQuĆ© promesa hizo Dios como parte  del pacto?
  1. PACTO CON NOƉ
  • Lean GĆ©nesis 6: 5-9: “Al ver el SeƱor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendĆ­an siempre hacia el mal, se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón. Entonces dijo: Ā«Voy a borrar de la tierra al ser humano que he creado. Y harĆ© lo mismo con los animales, los reptiles y las aves del cielo. Ā”Me arrepiento de haberlos creado!Ā» Pero NoĆ© contaba con el favor del SeƱor.”
  • Un  hombre  halló  favor  ante  los  ojos  de  Dios  para  continuar  el  plan  de  salvación planificado  para  la humanidad.  Cuando  destruyó  toda  la vida  que habĆ­a  sobre  la tierra, Dios salvó a NoĆ© y su familia e hizo pacto  con ellos.
  • ĀæQuĆ© promesa hizo Dios a la humanidad  en este pacto?  Lean GĆ©nesis 9: 11-17: “Este es mi pacto con ustedes: Nunca mĆ”s serĆ”n exterminados los seres humanos por un diluvio; nunca mĆ”s habrĆ” un diluvio que destruya la tierraĀ». Y Dios aƱadió: Ā«Esta es la seƱal del pacto que establezco para siempre con ustedes y con todos los seres vivientes que los acompaƱan: He colocado mi arco iris en las nubes, el cual servirĆ” como seƱal de mi pacto con la tierra. Cuando yo cubra la tierra de nubes, y en ellas aparezca el arco iris, me acordarĆ© del pacto que he establecido con ustedes y con todos los seres vivientes. Nunca mĆ”s las aguas se convertirĆ”n en un diluvio para destruir a todos los mortales. Cada vez que aparezca el arco iris entre las nubes, yo lo verĆ© y me acordarĆ© del pacto que establecĆ­ para siempre con todos los seres vivientes que hay sobre la tierra. Dios concluyó diciĆ©ndole a NoĆ©: Ā«Este es el pacto que establezco con todos los seres vivientes que hay en la tierraĀ».”
  1. PACTO CON ABRAHAM
  • Dios  escogió  un  grupo  especĆ­fico  de gente  a travĆ©s  de la  cual vendrĆ­a  el Redentor  del hombre.  Cuando  se celebró el pacto,  todo  cuanto  Dios poseĆ­a  llegó a estar  disponible  para Abraham,  y todo cuanto  Abraham  poseĆ­a,  llegó a estar  disponible  para Dios.
  • “Ā”No! Ese hombre no ha de ser tu heredero —le contestó el SeƱor—. Tu heredero serĆ” tu propio hijo. Luego el SeƱor lo llevó afuera y le dijo: —Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes. Ā”AsĆ­ de numerosa serĆ” tu descendencia! Abram creyó al SeƱor, y el SeƱor se lo reconoció como justicia. AdemĆ”s, le dijo: —Yo soy el SeƱor, que te hice salir de Ur de los caldeos para darte en posesión esta tierra. Pero Abram le preguntó: —SeƱor y Dios, Āæcómo sabrĆ© que voy a poseerla? El SeƱor le respondió: —TrĆ”eme una ternera, una cabra y un carnero, todos ellos de tres aƱos, y tambiĆ©n una tórtola y un pichón de paloma. Abram llevó todos estos animales, los partió por la mitad, y puso una mitad frente a la otra, pero a las aves no las partió. Y las aves de rapiƱa comenzaron a lanzarse sobre los animales muertos, pero Abram las espantaba. Al anochecer, Abram cayó en un profundo sueƱo, y lo envolvió una oscuridad aterradora. El SeƱor le dijo: —Debes saber que tus descendientes vivirĆ”n como extranjeros en tierra extraƱa, donde serĆ”n esclavizados y maltratados durante cuatrocientos aƱos. Pero yo castigarĆ© a la nación que los esclavizarĆ”, y luego tus descendientes saldrĆ”n en libertad y con grandes riquezas. TĆŗ, en cambio, te reunirĆ”s en paz con tus antepasados, y te enterrarĆ”n cuando ya seas muy anciano. Cuatro generaciones despuĆ©s tus descendientes volverĆ”n a este lugar, porque antes de eso no habrĆ” llegado al colmo la iniquidad de los amorreos. Cuando el sol se puso y cayó la noche, aparecieron una hornilla humeante y una antorcha encendida, las cuales pasaban entre los animales descuartizados. En aquel dĆ­a el SeƱor hizo un pacto con Abram. Le dijo: —A tus descendientes les darĆ© esta tierra, desde el rĆ­o de Egipto hasta el gran rĆ­o, el Ɖufrates.” (GĆ©nesis 15:4-18)
  • ĀæQuĆ© promesa  hizo Dios, cuando  celebró este pacto?  GĆ©nesis 15:5: “Luego el SeƱor lo llevó afuera y le dijo: —Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes. Ā”AsĆ­ de numerosa serĆ” tu descendencia!”
  • GĆ©nesis 15:18: “En aquel dĆ­a el SeƱor hizo un pacto con Abram. Le dijo: —A tus descendientes les darĆ© esta tierra, desde el rĆ­o de Egipto hasta el gran rĆ­o, el Ɖufrates.”
  • GĆ©nesis 17:7: “EstablecerĆ© mi pacto contigo y con tu descendencia, como pacto perpetuo, por todas las generaciones. Yo serĆ© tu Dios, y el Dios de tus descendientes.”
  • ĀæCuĆ”l fue la seƱal del pacto?  GĆ©nesis 17:10: “Y este es el pacto que establezco contigo y con tu descendencia, y que todos deberĆ”n cumplir: Todos los varones entre ustedes deberĆ”n ser circuncidados.”
  • En GĆ©nesis 22:2: “Y Dios le ordenó: —Toma a tu hijo, el Ćŗnico que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allĆ­, ofrĆ©celo como holocausto en el monte que yo te indicarĆ©.”. Dios demandó  algo a Abraham  como su compaƱero de pacto ĀæquĆ© fue?
  • En la relación  basada  en un pacto,  cuando  uno  de los compaƱeros  demanda  alguna  cosa del otro, aquĆ©l que demanda  tiene  que estar  dispuesto  a dar la misma  cosa a cambio. Cuando  Dios demandó  al Ćŗnico hijo de Abraham,  mediante  el acuerdo  del pacto,  Ɖl tenĆ­a libertad  para sacrificar a JESÚS
  1. EL PACTO CON MOISƉS
  • Lean  Ɖxodo 19:5-6: “Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi pacto, serĆ”n mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serĆ”n para mĆ­ un reino de sacerdotes y una nación santaā€.
  • Este pacto, y el siguiente,  fueron  ejemplos definitivos  de pactos  en los que las condiciones eran numerosas  y el cumplimiento  de las mismas  era extremadamente  importante. Lean
    • Ɖxodo 31:18: “Y cuando terminó de hablar con MoisĆ©s en el monte SinaĆ­, le dio las dos tablas de la ley, que eran dos lajas escritas por el dedo mismo de Dios.”
    • Romanos 7:7-25: “ĀæQuĆ© concluiremos? ĀæQue la ley es pecado? Ā”De ninguna manera! Sin embargo, si no fuera por la ley, no me habrĆ­a dado cuenta de lo que es el pecado. Por ejemplo, nunca habrĆ­a sabido yo lo que es codiciar si la ley no hubiera dicho: Ā«No codiciesĀ».[a] Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le proporcionó el mandamiento, despertó en mĆ­ toda clase de codicia. Porque aparte de la ley el pecado estĆ” muerto. En otro tiempo yo tenĆ­a vida aparte de la ley; pero, cuando vino el mandamiento, cobró vida el pecado y yo morĆ­. Se me hizo evidente que el mismo mandamiento que debĆ­a haberme dado vida me llevó a la muerte; porque el pecado se aprovechó del mandamiento, me engañó, y por medio de Ć©l me mató. Concluimos, pues, que la ley es santa, y que el mandamiento es santo, justo y bueno. Pero entonces, Āælo que es bueno se convirtió en muerte para mĆ­? Ā”De ninguna manera! MĆ”s bien fue el pecado lo que, valiĆ©ndose de lo bueno, me produjo la muerte; ocurrió asĆ­ para que el pecado se manifestara claramente, o sea, para que mediante el mandamiento se demostrara lo extremadamente malo que es el pecado. Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado. No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena; pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo, sino el pecado que habita en mĆ­. Yo sĆ© que en mĆ­, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Y, si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que habita en mĆ­. AsĆ­ que descubro esta ley: que, cuando quiero hacer el bien, me acompaƱa el mal. Porque en lo Ć­ntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios; pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. Ā”Soy un pobre miserable! ĀæQuiĆ©n me librarĆ” de este cuerpo mortal? Ā”Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro SeƱor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi naturaleza pecaminosa estĆ” sujeta a la ley del pecado.”
  1. PACTO EN EL DESIERTO
  • De nuevo  el hombre  fracasó  en guardar  su pacto  con Dios, y Dios presentó  un pacto  mĆ”s en su deseo incesante  de restaurar  a la humanidad.
  • Lean Deuteronomio 8: “Cuando hayas comido y estĆ©s satisfecho, alabarĆ”s al SeƱor tu Dios por la tierra buena que te habrĆ” dado. Pero ten cuidado de no olvidar al SeƱor tu Dios. No dejes de cumplir sus mandamientos, normas y preceptos que yo te mando hoy. Y cuando hayas comido y te hayas saciado, cuando hayas edificado casas cómodas y las habites, cuando se hayan multiplicado tus ganados y tus rebaƱos, y hayan aumentado tu plata y tu oro y sean abundantes tus riquezas, no te vuelvas orgulloso ni olvides al SeƱor tu Dios, quien te sacó de Egipto, la tierra donde viviste como esclavo. El SeƱor te guió a travĆ©s del vasto y horrible desierto, esa tierra reseca y sedienta, llena de serpientes venenosas y escorpiones; te dio el agua que hizo brotar de la mĆ”s dura roca; en el desierto te alimentó con manĆ”, comida que jamĆ”s conocieron tus antepasados. AsĆ­ te humilló y te puso a prueba, para que a fin de cuentas te fuera bien. No se te ocurra pensar: ā€œEsta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manosā€. Recuerda al SeƱor tu Dios, porque es Ć©l quien te da el poder para producir esa riqueza; asĆ­ ha confirmado hoy el pacto que bajo juramento hizo con tus antepasados. Si llegas a olvidar al SeƱor tu Dios, y sigues a otros dioses para adorarlos e inclinarte ante ellos, testifico hoy en contra tuya que ciertamente serĆ”s destruido. Si no obedeces al SeƱor tu Dios, te sucederĆ” lo mismo que a las naciones que el SeƱor irĆ” destruyendo a tu paso.”
  • ĀæCuĆ”l fue la palabra clave de este pacto?
  • Lean
    • Deuteronomio 8:20 “Si no obedeces al SeƱor tu Dios, te sucederĆ” lo mismo que a las naciones que el SeƱor irĆ” destruyendo a tu paso.”
    • Deuteronomio 11:13 “Si ustedes obedecen fielmente los mandamientos que hoy les doy, y si aman al SeƱor su Dios y le sirven con todo el corazón y con toda el alma,”
    • Deuteronomio 28:1-2 “Si realmente escuchas al SeƱor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el SeƱor tu Dios te pondrĆ” por encima de todas las naciones de la tierra. 2 Si obedeces al SeƱor tu Dios, todas estas bendiciones vendrĆ”n sobre ti y te acompaƱarĆ”n siempre”
    • Deuteronomio 28:15 “Pero debes saber que, si no obedeces al SeƱor tu Dios ni cumples fielmente todos sus mandamientos y preceptos que hoy te ordeno, vendrĆ”n sobre ti y te alcanzarĆ”n todas estas maldiciones”
    • Deuteronomio 30:8 “Y tĆŗ volverĆ”s a obedecer al SeƱor y a cumplir todos sus mandamientos, tal como hoy te lo ordeno.”
  1. PACTO CON DAVID
  • Lean 2 Samuel 7:11-16 “desde el dĆ­a en que nombrĆ© gobernantes sobre mi pueblo Israel. Y a ti te darĆ© descanso de todos tus enemigos. Pero ahora el SeƱor te hace saber que serĆ” Ć©l quien te construya una casa. Cuando tu vida llegue a su fin y vayas a descansar entre tus antepasados, yo pondrĆ© en el trono a uno de tus propios descendientes, y afirmarĆ© su reino. SerĆ” Ć©l quien construya una casa en mi honor, y yo afirmarĆ© su trono real para siempre. Yo serĆ© su padre, y Ć©l serĆ” mi hijo. AsĆ­ que, cuando haga lo malo, lo castigarĆ© con varas y azotes, como lo harĆ­a un padre. Sin embargo, no le negarĆ© mi amor, como se lo neguĆ© a SaĆŗl, a quien abandonĆ© para abrirte paso. Tu casa y tu reino durarĆ”n para siempre delante de mĆ­;[a] tu trono quedarĆ” establecido para siempre.”
  • Lean 1 Crónicas 17:10-14 “desde los dĆ­as en que nombrĆ© jueces sobre mi pueblo Israel. Yo derrotarĆ© a todos tus enemigos. Te anuncio, ademĆ”s, que yo, el SeƱor, te edificarĆ© una casa. Cuando tu vida llegue a su fin y vayas a reunirte con tus antepasados, yo pondrĆ© en el trono a uno de tus descendientes, a uno de tus hijos, y afirmarĆ© su reino. SerĆ” Ć©l quien construya una casa en mi honor, y yo afirmarĆ© su trono para siempre. Yo serĆ© su padre, y Ć©l serĆ” mi hijo. JamĆ”s le negarĆ© mi amor, como se lo neguĆ© a quien reinó antes que tĆŗ. Al contrario, para siempre lo establecerĆ© en mi casa y en mi reino, y su trono serĆ” firme para siempre.”
  • ĀæQuĆ© promete Dios en 2 Samuel 7:13? “SerĆ” Ć©l quien construya una casa en mi honor, y yo afirmarĆ© su trono real para siempre.”
  • ĀæQuĆ© promete Dios en 2 Samuel 7:16? “Tu casa y tu reino durarĆ”n para siempre delante de mĆ­; tu trono quedarĆ” establecido para siempre.”
  • Mediante este acto,  se establecieron  el trono  y el reino  de David, seƱalando  el eterno reino  y trono  de la simiente  de David. Apocalipsis 3:7 “Escribe al Ć”ngel de la iglesia de Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, el que cierra y nadie puede abrir” revela que el cumplimiento  del pacto con David es ….
  1. EL NUEVO PACTO
  • Lean Romanos  5:12-14  “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue asĆ­ como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron. Antes de promulgarse la ley, ya existĆ­a el pecado en el mundo. Es cierto que el pecado no se toma en cuenta cuando no hay ley; sin embargo, desde AdĆ”n hasta MoisĆ©s la muerte reinó, incluso sobre los que no pecaron quebrantando un mandato, como lo hizo AdĆ”n, quien es figura de aquel que habĆ­a de venir.”
  • Lean 1 Corintios 15:45-49 “AsĆ­ estĆ” escrito: Ā«El primer hombre, AdĆ”n, se convirtió en un ser vivienteĀ»; el Ćŗltimo AdĆ”n, en el EspĆ­ritu que da vida. No vino primero lo espiritual, sino lo natural, y despuĆ©s lo espiritual. El primer hombre era del polvo de la tierra; el segundo hombre, del cielo. Como es aquel hombre terrenal, asĆ­ son tambiĆ©n los de la tierra; y como es el celestial, asĆ­ son tambiĆ©n los del cielo. Y, asĆ­ como hemos llevado la imagen de aquel hombre terrenal, llevaremos tambiĆ©n la imagen del celestial.”
  • JesĆŗs  fue enviado por el Padre sin pecado y compartiendo  la misma  unidad  (en calidad de hombre)  con el Padre  que AdĆ”n  experimentó  antes  de haber  pecado.  Al mantener  esas cualidades  y nunca  caer en pecado,  JesĆŗs  permaneció  como el sacrificio perfecto  para  la redención  de la humanidad.  El nuevo pacto llegó a ser el cumplimiento  de todos los pactos anteriores. 
  • Lean Juan  3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrĆ” lo que es esa vida, sino que permanecerĆ” bajo el castigo de Dios.”
  • Primero nacimos fĆ­sicamente.  Cuando  recibimos  a JesĆŗs,  nuestro  espĆ­ritu  es el que nace, en virtud  de lo cual nacemos  de nuevo. JesĆŗs lo explicó muy bien en Juan  3.
  • Puesto  que la relación  de pacto  se reserva  para  aquellos  que tienen  una  relación  personal con el Dios viviente,  Āæalguno  de los dos, o ambos,  habĆ­an  entrado  en una relación personal con JesĆŗs  antes  de casarse?
  • Describe tu experiencia  de recibir a JesĆŗs  como SeƱor y Salvador.
  • Si todavĆ­a  no le has dado al SeƱor la oportunidad  de que forme  parte  de tu vida, y quieres hacerlo  ahora,  y  que  sea  una  realidad  en  tu  vida,  a partir  de  hoy.  Dile  en  voz  alta  la siguiente  oración.

ā€œJesĆŗs,  reconozco  que de ninguna  manera  puedo  ganar  el perdón  de mis pecados. Recibo  lo  que  hiciste  por  mĆ­  en  la  cruz  del  Calvario.  Te pido  que  perdones  todos  mis pecados  y te  recibo  como  mi SeƱor  y Salvador  hoy. SeƱor,  toma  control  de mi vida y yo seguirĆ©  conforme  tĆŗ  me  dirijas.  Renuncio  a  mi  vieja  manera  de  vivir  y  a  cualquier influencia  pecaminosa  que Ć©sta haya tenido  sobre mĆ­. Te  amo,  JesĆŗs,  y  creo  que  ahora  soy  en  forma  legal  un  miembro  de  tu familia  y  un ciudadano  de tu reino. JesĆŗs,  Ā”TĆŗ eres mi SeƱor! Si has  hecho  esta  oración,  has  nacido  de nuevo,  tĆŗ  espĆ­ritu  ha  cobrado  vida  en  JesĆŗs  y ahora  cada promesa  de pacto  es tuya.  Como paso  final  para  sellar  este  acuerdo  con Dios firma  con tu nombre  a continuación.ā€

” … que si confesares  con tu  boca  que JesĆŗs  es el SeƱor,  y creyeres  en tu corazón  que Dios le levantó  de los muertos,  serĆ”s salvo”. Romanos 10:9

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