
- Describan con sus palabras lo que la relación en base a un pacto significa para los dos.
- ĀæCuĆ”les fueron las palabras de pacto que celebraron el dĆa de su matrimonio?
- De acuerdo con lo que hablaron, ¿cuÔles son las promesas de su pacto matrimonial?
- ¿CuÔles son los términos?
- ĀæHicieron sus promesas ante Dios?
"Pero, si por tu propia voluntad le haces una promesa al SEĆOR tu Dios, cumple fielmente lo que le prometiste". (Deuteronomio 23:23 NVI)
"Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarƔs y lo cumplirƔs, conforme lo prometiste a JehovƔ tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca." (Deuteronomio 23:23 RVR 1960)
- EL PACTO EN EL EDĆN
- Dios hizo su primer pacto con el hombre en el huerto del EdĆ©n, con AdĆ”n y Eva. Cuando AdĆ”n y Eva cayeron en pecado, ese pacto en el EdĆ©n quedó roto. Dios sin embargo, de inmediato puso en movimiento una serie de pactos, siete mĆ”s en total, diseƱados para realizar la redención del hombre y tener una relación armoniosa con Ćl nuevamente. A fin de comprender nuestra relación de pacto matrimonial, necesitamos seguir brevemente la secuencia de pactos que aparecen en su Palabra (La Biblia).
- PACTO CON ADĆN
- Lean GĆ©nesis 3:15: “PondrĆ© enemistad entre tĆŗ y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente te aplastarĆ” la cabeza, pero tĆŗ le morderĆ”s el talón.”
- ĀæQuiĆ©n es “la simiente” de la mujer?
- ĀæA quiĆ©n se refiere la palabra “tĆŗ”?
- Busquen la palabra enemistad en el diccionario.
- ¿Qué promesa hizo Dios como parte del pacto?
- PACTO CON NOĆ
- Lean GĆ©nesis 6: 5-9: “Al ver el SeƱor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendĆan siempre hacia el mal, se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón. Entonces dijo: Ā«Voy a borrar de la tierra al ser humano que he creado. Y harĆ© lo mismo con los animales, los reptiles y las aves del cielo. Ā”Me arrepiento de haberlos creado!Ā» Pero NoĆ© contaba con el favor del SeƱor.”
- Un hombre halló favor ante los ojos de Dios para continuar el plan de salvación planificado para la humanidad. Cuando destruyó toda la vida que habĆa sobre la tierra, Dios salvó a NoĆ© y su familia e hizo pacto con ellos.
- ĀæQuĆ© promesa hizo Dios a la humanidad en este pacto? Lean GĆ©nesis 9: 11-17: “Este es mi pacto con ustedes: Nunca mĆ”s serĆ”n exterminados los seres humanos por un diluvio; nunca mĆ”s habrĆ” un diluvio que destruya la tierraĀ». Y Dios aƱadió: Ā«Esta es la seƱal del pacto que establezco para siempre con ustedes y con todos los seres vivientes que los acompaƱan: He colocado mi arco iris en las nubes, el cual servirĆ” como seƱal de mi pacto con la tierra. Cuando yo cubra la tierra de nubes, y en ellas aparezca el arco iris, me acordarĆ© del pacto que he establecido con ustedes y con todos los seres vivientes. Nunca mĆ”s las aguas se convertirĆ”n en un diluvio para destruir a todos los mortales. Cada vez que aparezca el arco iris entre las nubes, yo lo verĆ© y me acordarĆ© del pacto que establecĆ para siempre con todos los seres vivientes que hay sobre la tierra. Dios concluyó diciĆ©ndole a NoĆ©: Ā«Este es el pacto que establezco con todos los seres vivientes que hay en la tierraĀ».”
- PACTO CON ABRAHAM
- Dios escogió un grupo especĆfico de gente a travĆ©s de la cual vendrĆa el Redentor del hombre. Cuando se celebró el pacto, todo cuanto Dios poseĆa llegó a estar disponible para Abraham, y todo cuanto Abraham poseĆa, llegó a estar disponible para Dios.
- “Ā”No! Ese hombre no ha de ser tu heredero āle contestó el SeƱorā. Tu heredero serĆ” tu propio hijo. Luego el SeƱor lo llevó afuera y le dijo: āMira hacia el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes. Ā”AsĆ de numerosa serĆ” tu descendencia! Abram creyó al SeƱor, y el SeƱor se lo reconoció como justicia. AdemĆ”s, le dijo: āYo soy el SeƱor, que te hice salir de Ur de los caldeos para darte en posesión esta tierra. Pero Abram le preguntó: āSeƱor y Dios, Āæcómo sabrĆ© que voy a poseerla? El SeƱor le respondió: āTrĆ”eme una ternera, una cabra y un carnero, todos ellos de tres aƱos, y tambiĆ©n una tórtola y un pichón de paloma. Abram llevó todos estos animales, los partió por la mitad, y puso una mitad frente a la otra, pero a las aves no las partió. Y las aves de rapiƱa comenzaron a lanzarse sobre los animales muertos, pero Abram las espantaba. Al anochecer, Abram cayó en un profundo sueƱo, y lo envolvió una oscuridad aterradora. El SeƱor le dijo: āDebes saber que tus descendientes vivirĆ”n como extranjeros en tierra extraƱa, donde serĆ”n esclavizados y maltratados durante cuatrocientos aƱos. Pero yo castigarĆ© a la nación que los esclavizarĆ”, y luego tus descendientes saldrĆ”n en libertad y con grandes riquezas. TĆŗ, en cambio, te reunirĆ”s en paz con tus antepasados, y te enterrarĆ”n cuando ya seas muy anciano. Cuatro generaciones despuĆ©s tus descendientes volverĆ”n a este lugar, porque antes de eso no habrĆ” llegado al colmo la iniquidad de los amorreos. Cuando el sol se puso y cayó la noche, aparecieron una hornilla humeante y una antorcha encendida, las cuales pasaban entre los animales descuartizados. En aquel dĆa el SeƱor hizo un pacto con Abram. Le dijo: āA tus descendientes les darĆ© esta tierra, desde el rĆo de Egipto hasta el gran rĆo, el Ćufrates.” (GĆ©nesis 15:4-18)
- ĀæQuĆ© promesa hizo Dios, cuando celebró este pacto? GĆ©nesis 15:5: “Luego el SeƱor lo llevó afuera y le dijo: āMira hacia el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes. Ā”AsĆ de numerosa serĆ” tu descendencia!”
- GĆ©nesis 15:18: “En aquel dĆa el SeƱor hizo un pacto con Abram. Le dijo: āA tus descendientes les darĆ© esta tierra, desde el rĆo de Egipto hasta el gran rĆo, el Ćufrates.”
- GĆ©nesis 17:7: “EstablecerĆ© mi pacto contigo y con tu descendencia, como pacto perpetuo, por todas las generaciones. Yo serĆ© tu Dios, y el Dios de tus descendientes.”
- ĀæCuĆ”l fue la seƱal del pacto? GĆ©nesis 17:10: “Y este es el pacto que establezco contigo y con tu descendencia, y que todos deberĆ”n cumplir: Todos los varones entre ustedes deberĆ”n ser circuncidados.”
- En GĆ©nesis 22:2: “Y Dios le ordenó: āToma a tu hijo, el Ćŗnico que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allĆ, ofrĆ©celo como holocausto en el monte que yo te indicarĆ©.”. Dios demandó algo a Abraham como su compaƱero de pacto ĀæquĆ© fue?
- En la relación basada en un pacto, cuando uno de los compaƱeros demanda alguna cosa del otro, aquĆ©l que demanda tiene que estar dispuesto a dar la misma cosa a cambio. Cuando Dios demandó al Ćŗnico hijo de Abraham, mediante el acuerdo del pacto, Ćl tenĆa libertad para sacrificar a JESĆS
- EL PACTO CON MOISĆS
- Lean Ćxodo 19:5-6: “Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi pacto, serĆ”n mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serĆ”n para mĆ un reino de sacerdotes y una nación santaā.
- Este pacto, y el siguiente, fueron ejemplos definitivos de pactos en los que las condiciones eran numerosas y el cumplimiento de las mismas era extremadamente importante. Lean
- Ćxodo 31:18: “Y cuando terminó de hablar con MoisĆ©s en el monte SinaĆ, le dio las dos tablas de la ley, que eran dos lajas escritas por el dedo mismo de Dios.”
- Romanos 7:7-25: “ĀæQuĆ© concluiremos? ĀæQue la ley es pecado? Ā”De ninguna manera! Sin embargo, si no fuera por la ley, no me habrĆa dado cuenta de lo que es el pecado. Por ejemplo, nunca habrĆa sabido yo lo que es codiciar si la ley no hubiera dicho: Ā«No codiciesĀ».[a] Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le proporcionó el mandamiento, despertó en mĆ toda clase de codicia. Porque aparte de la ley el pecado estĆ” muerto. En otro tiempo yo tenĆa vida aparte de la ley; pero, cuando vino el mandamiento, cobró vida el pecado y yo morĆ. Se me hizo evidente que el mismo mandamiento que debĆa haberme dado vida me llevó a la muerte; porque el pecado se aprovechó del mandamiento, me engañó, y por medio de Ć©l me mató. Concluimos, pues, que la ley es santa, y que el mandamiento es santo, justo y bueno. Pero entonces, Āælo que es bueno se convirtió en muerte para mĆ? Ā”De ninguna manera! MĆ”s bien fue el pecado lo que, valiĆ©ndose de lo bueno, me produjo la muerte; ocurrió asĆ para que el pecado se manifestara claramente, o sea, para que mediante el mandamiento se demostrara lo extremadamente malo que es el pecado. Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente humano, y estoy vendido como esclavo al pecado. No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena; pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo, sino el pecado que habita en mĆ. Yo sĆ© que en mĆ, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Y, si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que habita en mĆ. AsĆ que descubro esta ley: que, cuando quiero hacer el bien, me acompaƱa el mal. Porque en lo Ćntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios; pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. Ā”Soy un pobre miserable! ĀæQuiĆ©n me librarĆ” de este cuerpo mortal? Ā”Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro SeƱor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi naturaleza pecaminosa estĆ” sujeta a la ley del pecado.”
- PACTO EN EL DESIERTO
- De nuevo el hombre fracasó en guardar su pacto con Dios, y Dios presentó un pacto mÔs en su deseo incesante de restaurar a la humanidad.
- Lean Deuteronomio 8: “Cuando hayas comido y estĆ©s satisfecho, alabarĆ”s al SeƱor tu Dios por la tierra buena que te habrĆ” dado. Pero ten cuidado de no olvidar al SeƱor tu Dios. No dejes de cumplir sus mandamientos, normas y preceptos que yo te mando hoy. Y cuando hayas comido y te hayas saciado, cuando hayas edificado casas cómodas y las habites, cuando se hayan multiplicado tus ganados y tus rebaƱos, y hayan aumentado tu plata y tu oro y sean abundantes tus riquezas, no te vuelvas orgulloso ni olvides al SeƱor tu Dios, quien te sacó de Egipto, la tierra donde viviste como esclavo. El SeƱor te guió a travĆ©s del vasto y horrible desierto, esa tierra reseca y sedienta, llena de serpientes venenosas y escorpiones; te dio el agua que hizo brotar de la mĆ”s dura roca; en el desierto te alimentó con manĆ”, comida que jamĆ”s conocieron tus antepasados. AsĆ te humilló y te puso a prueba, para que a fin de cuentas te fuera bien. No se te ocurra pensar: āEsta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manosā. Recuerda al SeƱor tu Dios, porque es Ć©l quien te da el poder para producir esa riqueza; asĆ ha confirmado hoy el pacto que bajo juramento hizo con tus antepasados. Si llegas a olvidar al SeƱor tu Dios, y sigues a otros dioses para adorarlos e inclinarte ante ellos, testifico hoy en contra tuya que ciertamente serĆ”s destruido. Si no obedeces al SeƱor tu Dios, te sucederĆ” lo mismo que a las naciones que el SeƱor irĆ” destruyendo a tu paso.”
- ¿CuÔl fue la palabra clave de este pacto?
- Lean
- Deuteronomio 8:20 “Si no obedeces al SeƱor tu Dios, te sucederĆ” lo mismo que a las naciones que el SeƱor irĆ” destruyendo a tu paso.”
- Deuteronomio 11:13 “Si ustedes obedecen fielmente los mandamientos que hoy les doy, y si aman al SeƱor su Dios y le sirven con todo el corazón y con toda el alma,”
- Deuteronomio 28:1-2 “Si realmente escuchas al SeƱor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el SeƱor tu Dios te pondrĆ” por encima de todas las naciones de la tierra. 2 Si obedeces al SeƱor tu Dios, todas estas bendiciones vendrĆ”n sobre ti y te acompaƱarĆ”n siempre”
- Deuteronomio 28:15 “Pero debes saber que, si no obedeces al SeƱor tu Dios ni cumples fielmente todos sus mandamientos y preceptos que hoy te ordeno, vendrĆ”n sobre ti y te alcanzarĆ”n todas estas maldiciones”
- Deuteronomio 30:8 “Y tĆŗ volverĆ”s a obedecer al SeƱor y a cumplir todos sus mandamientos, tal como hoy te lo ordeno.”
- PACTO CON DAVID
- Lean 2 Samuel 7:11-16 “desde el dĆa en que nombrĆ© gobernantes sobre mi pueblo Israel. Y a ti te darĆ© descanso de todos tus enemigos. Pero ahora el SeƱor te hace saber que serĆ” Ć©l quien te construya una casa. Cuando tu vida llegue a su fin y vayas a descansar entre tus antepasados, yo pondrĆ© en el trono a uno de tus propios descendientes, y afirmarĆ© su reino. SerĆ” Ć©l quien construya una casa en mi honor, y yo afirmarĆ© su trono real para siempre. Yo serĆ© su padre, y Ć©l serĆ” mi hijo. AsĆ que, cuando haga lo malo, lo castigarĆ© con varas y azotes, como lo harĆa un padre. Sin embargo, no le negarĆ© mi amor, como se lo neguĆ© a SaĆŗl, a quien abandonĆ© para abrirte paso. Tu casa y tu reino durarĆ”n para siempre delante de mĆ;[a] tu trono quedarĆ” establecido para siempre.”
- Lean 1 Crónicas 17:10-14 “desde los dĆas en que nombrĆ© jueces sobre mi pueblo Israel. Yo derrotarĆ© a todos tus enemigos. Te anuncio, ademĆ”s, que yo, el SeƱor, te edificarĆ© una casa. Cuando tu vida llegue a su fin y vayas a reunirte con tus antepasados, yo pondrĆ© en el trono a uno de tus descendientes, a uno de tus hijos, y afirmarĆ© su reino. SerĆ” Ć©l quien construya una casa en mi honor, y yo afirmarĆ© su trono para siempre. Yo serĆ© su padre, y Ć©l serĆ” mi hijo. JamĆ”s le negarĆ© mi amor, como se lo neguĆ© a quien reinó antes que tĆŗ. Al contrario, para siempre lo establecerĆ© en mi casa y en mi reino, y su trono serĆ” firme para siempre.”
- ĀæQuĆ© promete Dios en 2 Samuel 7:13? “SerĆ” Ć©l quien construya una casa en mi honor, y yo afirmarĆ© su trono real para siempre.”
- ĀæQuĆ© promete Dios en 2 Samuel 7:16? “Tu casa y tu reino durarĆ”n para siempre delante de mĆ; tu trono quedarĆ” establecido para siempre.”
- Mediante este acto, se establecieron el trono y el reino de David, seƱalando el eterno reino y trono de la simiente de David. Apocalipsis 3:7 “Escribe al Ć”ngel de la iglesia de Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, el que cierra y nadie puede abrir” revela que el cumplimiento del pacto con David es ā¦.
- EL NUEVO PACTO
- Lean Romanos 5:12-14 “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue asĆ como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron. Antes de promulgarse la ley, ya existĆa el pecado en el mundo. Es cierto que el pecado no se toma en cuenta cuando no hay ley; sin embargo, desde AdĆ”n hasta MoisĆ©s la muerte reinó, incluso sobre los que no pecaron quebrantando un mandato, como lo hizo AdĆ”n, quien es figura de aquel que habĆa de venir.”
- Lean 1 Corintios 15:45-49 “AsĆ estĆ” escrito: Ā«El primer hombre, AdĆ”n, se convirtió en un ser vivienteĀ»; el Ćŗltimo AdĆ”n, en el EspĆritu que da vida. No vino primero lo espiritual, sino lo natural, y despuĆ©s lo espiritual. El primer hombre era del polvo de la tierra; el segundo hombre, del cielo. Como es aquel hombre terrenal, asĆ son tambiĆ©n los de la tierra; y como es el celestial, asĆ son tambiĆ©n los del cielo. Y, asĆ como hemos llevado la imagen de aquel hombre terrenal, llevaremos tambiĆ©n la imagen del celestial.”
- Jesús fue enviado por el Padre sin pecado y compartiendo la misma unidad (en calidad de hombre) con el Padre que AdÔn experimentó antes de haber pecado. Al mantener esas cualidades y nunca caer en pecado, Jesús permaneció como el sacrificio perfecto para la redención de la humanidad. El nuevo pacto llegó a ser el cumplimiento de todos los pactos anteriores.
- Lean Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrĆ” lo que es esa vida, sino que permanecerĆ” bajo el castigo de Dios.”
- Primero nacimos fĆsicamente. Cuando recibimos a JesĆŗs, nuestro espĆritu es el que nace, en virtud de lo cual nacemos de nuevo. JesĆŗs lo explicó muy bien en Juan 3.
- Puesto que la relación de pacto se reserva para aquellos que tienen una relación personal con el Dios viviente, Āæalguno de los dos, o ambos, habĆan entrado en una relación personal con JesĆŗs antes de casarse?
- Describe tu experiencia de recibir a Jesús como Señor y Salvador.
- Si todavĆa no le has dado al SeƱor la oportunidad de que forme parte de tu vida, y quieres hacerlo ahora, y que sea una realidad en tu vida, a partir de hoy. Dile en voz alta la siguiente oración.
āJesĆŗs, reconozco que de ninguna manera puedo ganar el perdón de mis pecados. Recibo lo que hiciste por mĆ en la cruz del Calvario. Te pido que perdones todos mis pecados y te recibo como mi SeƱor y Salvador hoy. SeƱor, toma control de mi vida y yo seguirĆ© conforme tĆŗ me dirijas. Renuncio a mi vieja manera de vivir y a cualquier influencia pecaminosa que Ć©sta haya tenido sobre mĆ. Te amo, JesĆŗs, y creo que ahora soy en forma legal un miembro de tu familia y un ciudadano de tu reino. JesĆŗs, Ā”TĆŗ eres mi SeƱor! Si has hecho esta oración, has nacido de nuevo, tĆŗ espĆritu ha cobrado vida en JesĆŗs y ahora cada promesa de pacto es tuya. Como paso final para sellar este acuerdo con Dios firma con tu nombre a continuación.ā
” … que si confesares con tu boca que JesĆŗs es el SeƱor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serĆ”s salvo”. Romanos 10:9
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