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Matrimonios para toda la Vida

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  1. INTRODUCCIƓN

    Introducción
  2. SEMANAS
    1) El Pacto
    5 Temas
  3. 2) Una Sola Carne
    5 Temas
  4. 3) Las Funciones
    5 Temas
  5. 4) La Siembra y la Cosecha
    3 Temas
  6. 5) El Perdón
    3 Temas
  7. 6) La Visión de Fe y Confianza
    3 Temas
  8. 7) Orando Juntos
    4 Temas
  9. 8) Vivir de ComĆŗn Acuerdo
    3 Temas
  10. 9) Fluyendo Juntos en el EspĆ­ritu
    4 Temas
  11. 10) Intimidad Sexual
    4 Temas
  12. 11) Guerra Espiritual
    4 Temas
  13. 12) Patrones de Vida
    3 Temas
  14. 13) El Ministerio de una Sola Carne
    3 Temas
Progreso de Leccion
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El Esposo – Reafirmador

"Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella." (Efesios 5:25) 
"De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, cada uno trate a su esposa con respeto, ya que como mujer es mƔs delicada y ambos son herederos del grato don de la vida. Asƭ nada estorbarƔ las oraciones de ustedes." (1 Pedro 3:7)
  • Las esposas necesitan ser amadas y apreciadas.
  • Las esposas son sensibles a las motivaciones.
  • Tu tienes que reafirmar a tu esposa el amor que le tienes.
  • Reafirma la fidelidad con tus palabras y hechos.
  • “Y les aseguro que estarĆ© con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” (Mateo 28:20b).

La Esposa – Apoyo

"Esposas, somƩtanse a sus propios esposos como al SeƱor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, asƭ como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y Ʃl su Salvador. Asƭ como la iglesia se somete a Cristo, tambiƩn las esposas deben someterse a sus esposos en todo." (Efesios 5:22-24)
"Asƭ mismo, esposas, somƩtanse a sus esposos de modo que, si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados mƔs por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta pura y respetuosa." (1 Pedro 3:1-2).
  • Los esposos necesitan ser respetados y honrados.
  • Dios les ha dado a los hombres el deseo de conquistar o alcanzar metas.
  • Cuando la esposa presta su apoyo, el esposo estĆ” mĆ”s dispuesto a enfrentar desafĆ­os.
  • La crĆ­tica le impide avanzar con pasos firmes.
  • Respeta la autoridad que Dios ha puesto en Ć©l.
  • Trabajen juntos en la toma de decisiones.
  • No tomes partido con los hijos en su contra.
  • “Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al Ćŗnico Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. AmĆ©n.” (1 Timoteo 1:17)
  • “Puesto que nosotros estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a Ć©l le agrada, con temor reverente,” (Hebreos 12:28)
  • “Los que estaban junto a Pablo le dijeron: —¿Cómo te atreves a insultar al sumo sacerdote de Dios? —Hermanos, no me habĆ­a dado cuenta de que es el sumo sacerdote —respondió Pablo—; de hecho, estĆ” escrito: ā€œNo hables mal del jefe de tu puebloā€.” (Hechos 23:4-5)

El Esposo – LĆ­der

"Ahora bien, quiero que entiendan que Cristo es cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo." (1 Corintios 11:3).
  • La responsabilidad final de liderazgo radica en el esposo.
  • Ejerce en amor la autoridad que se te ha otorgado.
    • Esto traerĆ” estabilidad a la familia.
    • SĆ© ejemplo de firmeza a pesar de las circunstancias.
  • Resiste al enemigo, no a tu familia.
  • Recibe sabidurĆ­a y consejos santos de tu esposa.
  • “Un dĆ­a subió JesĆŗs con sus discĆ­pulos a una barca. —Crucemos al otro lado del lago —dijo.
  • AsĆ­ que partieron, y mientras navegaban, Ć©l se durmió. Entonces se desató una tormenta sobre el lago, de modo que la barca comenzó a inundarse y corrĆ­an gran peligro. Los discĆ­pulos fueron a despertarlo. —”Maestro, Maestro, nos vamos a ahogar! —gritaron. Ɖl se levantó y reprendió al viento y a las olas; la tormenta se apaciguó y todo quedó tranquilo. —¿Dónde estĆ” la fe de ustedes? —preguntó a sus discĆ­pulos. Con temor y asombro ellos se decĆ­an unos a otros: «¿QuiĆ©n es este que manda aun a los vientos y al agua, y le obedecen?Ā».” Lucas 8:22-25;
  • “DirigiĆ©ndose a todos, declaró: —Si alguien quiere ser mi discĆ­pulo, que se niegue a sĆ­ mismo, tome su cruz cada dĆ­a y me siga.” Lucas 9:23;
  • “Pero si les parece mal servir al SeƱor, elijan ustedes mismos a quiĆ©nes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del rĆ­o Ɖufrates o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al SeƱorĀ».” JosuĆ© 24:15.

La Esposa – Ayuda Idónea

"Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada»." (Génesis 2:18) 
"Mujer ejemplar, ¿dónde se hallarÔ? ”Es mÔs valiosa que las piedras preciosas! Su esposo confía plenamente en ella y no le faltarÔn ganancias. Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida."  (Proverbios 31:10-12)

  • Proviene de la palabra hebrea “rodear”.
  • No es una función secundaria, sino una función vital.
  • Rodea a tu esposo con:
    • Apoyo
    • Exhortación
    • Consuelo
  • Pon a disposición de tu marido todas las cualidades santas que haya en ti a fin de ayudarlo a convertirse en el hombre que ha sido llamado a ser.
  • “MĆ”s bien, mientras dure ese Ā«hoyĀ», anĆ­mense unos a otros cada dĆ­a, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaƱo del pecado.” (Hebreos 3:13)
  • “Quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, tambiĆ©n nosotros podamos consolar a todos los que sufren.” (2 Corintios 1:4).

El Esposo – Proveedor

"El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrƩdulo."  (1 Timoteo 5:8) 
"GrÔbate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. HÔblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo, llévalas en tu frente como una marca y escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades." (Deuteronomio 6:6-9)
  • Provee no solo para las necesidades fĆ­sicas, sino tambiĆ©n para todo lo que implica vivir en el reino.
  • SĆ© la fuente principal de enseƱanza del evangelio para tu familia.
  • SĆ© instrumento para traer salvación a cada miembro de tu familia y para que logren la plenitud del EspĆ­ritu.
  • Da a las vidas un propósito piadoso.
  • “Cuando regresaron los apóstoles, contaron a JesĆŗs lo que habĆ­an hecho. Ɖl se los llevó consigo y se retiraron solos a un pueblo llamado Betsaida, pero la gente se enteró y lo siguió. Ɖl los recibió y les habló del reino de Dios. TambiĆ©n sanó a los que lo necesitaban. Al atardecer se acercaron los doce y le dijeron: —Despide a la gente, para que vaya a buscar alojamiento y comida en los campos y pueblos cercanos, pues donde estamos no hay nada. —Denles ustedes mismos de comer —dijo JesĆŗs. —No tenemos mĆ”s que cinco panes y dos pescados, a menos que vayamos a comprar comida para toda esta gente —objetaron ellos, porque habĆ­a allĆ­ unos cinco mil hombres. Pero JesĆŗs dijo a sus discĆ­pulos: —Hagan que se sienten en grupos como de cincuenta cada uno. AsĆ­ lo hicieron los discĆ­pulos y se sentaron todos. Entonces JesĆŗs tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego los partió y se los dio a los discĆ­pulos para que se los repartieran a la gente. Todos comieron hasta quedar satisfechos y de los pedazos que sobraron se recogieron doce canastas.” (Lucas 9:10-17)
  • “No tengan miedo, mi rebaƱo pequeƱo, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino.” Lucas 12:32;
  • “Al ver esto, Simón Pedro cayó de rodillas delante de JesĆŗs y le dijo: —”ApĆ”rtate de mĆ­, SeƱor; soy un pecador! Es que Ć©l y todos sus compaƱeros estaban asombrados ante la pesca que habĆ­an hecho, como tambiĆ©n lo estaban Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran socios de Simón. —No temas, desde ahora serĆ”s pescador de hombres —dijo JesĆŗs a Simón.” (Lucas 5:8-10)
  • “JesĆŗs bajó a CapernaĆŗm, un pueblo de Galilea, y el dĆ­a sĆ”bado enseƱaba a la gente. Estaban asombrados de su enseƱanza, porque hablaba con autoridad.” (Lucas 4:31-32)
  • “Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los maltratan. Si alguien te pega en una mejilla, vuĆ©lvele tambiĆ©n la otra. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve tambiĆ©n la camisa. Dale a todo el que te pida y, si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames. Traten a los demĆ”s tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.Ā» ĀæQuĆ© mĆ©rito tienen ustedes al amar solamente a quienes los aman? Aun los pecadores lo hacen asĆ­. ĀæY quĆ© mĆ©rito tienen ustedes al hacer bien a quienes les hacen bien? Aun los pecadores actĆŗan asĆ­. ĀæY quĆ© mĆ©rito tienen ustedes al dar prestado a quienes pueden corresponderles? Aun los pecadores se prestan entre sĆ­, esperando recibir el mismo trato. Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, hĆ”ganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. AsĆ­ tendrĆ”n una gran recompensa y serĆ”n hijos del AltĆ­simo, porque Ć©l es bondadoso con los ingratos y malvados.” (Lucas 6:27-35)
  • “Un dĆ­a estaba JesĆŗs orando en cierto lugar. Cuando terminó, dijo uno de sus discĆ­pulos: —SeƱor, ensƩƱanos a orar, asĆ­ como Juan enseñó a sus discĆ­pulos. Ɖl les dijo: —Cuando oren, digan: Ā»ā€œPadre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Danos cada dĆ­a nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestros pecados, porque tambiĆ©n nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden. Y no nos dejes caer en tentaciónā€” (Lucas 11:1-4)
  • “Cuando JesĆŗs terminó de decir estas cosas, las multitudes se asombraron de su enseƱanza, porque enseƱaba como quien tenĆ­a autoridad y no como los maestros de la Ley.” (Mateo 7:28-29)

La Esposa – Administradora

"Anda en busca de lana y de lino, y gustosa trabaja con sus manos. Es como los barcos mercantes, que traen de muy lejos su alimento. Se levanta de madrugada, da de comer a su familia y asigna tareas a sus criadas. Calcula el valor de un campo y lo compra; con sus ganancias planta un viñedo. Decidida se ciñe la cintura y se apresta para el trabajo. Se complace en la prosperidad de sus negocios, y no se apaga su lÔmpara en la noche. Con una mano sostiene el huso y con la otra tuerce el hilo. Tiende la mano al pobre, y con ella sostiene al necesitado. Si nieva, no tiene que preocuparse de su familia, pues todos estÔn bien abrigados. Las colchas las cose ella misma, y se viste de púrpura y lino fino. Su esposo es respetado en la comunidad; ocupa un puesto entre las autoridades del lugar. Confecciona ropa de lino y la vende; provee cinturones a los comerciantes. Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir. Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor. EstÔ atenta a la marcha de su hogar, y el pan que come no es fruto del ocio." (Proverbios 31:13-27)
  • La administración hĆ”bil y dirigida por Dios aumentarĆ” y multiplicarĆ” lo que el esposo ha provisto.
  • SegĆŗn te dirija el EspĆ­ritu, invierte sabiamente lo ahorrado a fin de producir aĆŗn mĆ”s.
  • Para que conozcas el plan de Dios, tienes que dedicar tiempo a la Palabra y a la oración todos los dĆ­as hasta obtener una respuesta.
  • La prosperidad viene de conocer a Dios y de buscar su rostro.
  • “Llamó a diez de sus siervos y entregó a cada cual una buena cantidad de dinero.Les instruyó: ā€œHagan negocio con este dinero hasta que yo vuelvaā€. Pero sus sĆŗbditos lo odiaban y mandaron tras Ć©l una delegación a decir: ā€œNo queremos a este por reyā€. Ā»A pesar de todo, fue nombrado rey. Cuando regresó a su paĆ­s, mandó llamar a los siervos a quienes habĆ­a entregado el dinero, para enterarse de lo que habĆ­an ganado. Se presentó el primero y dijo: ā€œSeƱor, su dinero ha producido diez veces mĆ”sā€. ā€œĀ”Hiciste bien, siervo bueno! —respondió el rey—. Puesto que has sido fiel en tan poca cosa, te doy el gobierno de diez ciudadesā€. Se presentó el segundo y dijo: ā€œSeƱor, su dinero ha producido cinco veces mĆ”sā€. El rey respondió: ā€œA ti te pongo sobre cinco ciudadesā€. Ā»Llegó otro siervo y dijo: ā€œSeƱor, aquĆ­ tiene su dinero; lo he tenido guardado, envuelto en un paƱuelo. Es que le tenĆ­a miedo a usted, que es un hombre muy exigente: toma lo que no depositó y cosecha lo que no sembrĆ³ā€. El rey contestó: ā€œSiervo malo, con tus propias palabras te voy a juzgar. ĀæAsĆ­ que sabĆ­as que soy muy exigente, que tomo lo que no depositĆ© y cosecho lo que no sembrĆ©? Entonces, Āæpor quĆ© no pusiste mi dinero en el banco, para que al regresar pudiera reclamar los intereses?ā€. Luego dijo a los presentes: ā€œQuĆ­tenle el dinero y dĆ©nselo al que recibió diez veces mĆ”sā€. ā€œSeƱor —protestaron—, ӎl ya tiene diez veces mĆ”s!ā€. El rey contestó: ā€œLes aseguro que a todo el que tiene se le darĆ” mĆ”s, pero al que no tiene se le quitarĆ” hasta lo que tiene” (Lucas 19:13-26)
  • “Porque todos los que son guiados por el EspĆ­ritu de Dios son hijos de Dios.” (Romanos 8:14)

El Esposo – Ejemplo del Corazón de Dios

"y el que quiera ser el primero deberĆ” ser esclavo de todos." (Marcos 10:44) 
"Porque si perdonan a otros sus ofensas, tambiƩn los perdonarƔ a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre perdonarƔ a ustedes las suyas." (Mateo 6:14-15) 
"Estas seƱales acompaƱarƔn a los que crean: en mi nombre expulsarƔn demonios, hablarƔn en nuevas lenguas, tomarƔn serpientes con sus manos y, cuando beban algo venenoso, no les harƔ daƱo alguno; pondrƔn las manos sobre los enfermos y estos recobrarƔn la salud." (Marcos 16:17-18)
  • El corazón de Dios siempre estĆ” dispuesto a la reconciliación y a la restauración.
  • Esto incluye perdonar, servir y sanar.
    • SĆ© rĆ”pido y constante en perdonar.
    • Esto no depende del arrepentimiento.
    • JesĆŗs perdonó antes de que se le pidiera perdón.
  • Sirve a tu esposa y tu familia con un espĆ­ritu humilde y con corazón alegre.
  • EsfuĆ©rzate por ser un instrumento de la sanidad de Dios para tu familia.
  • “Cuando JesĆŗs entró en casa de Pedro, vio a la suegra de este en cama con fiebre. Ɖl le tocó la mano y la fiebre se le quitó; luego ella se levantó y comenzó a servirle. Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados; con una sola palabra expulsó a los espĆ­ritus y sanó a todos los enfermos. Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta IsaĆ­as: «Él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros doloresĀ».” (Mateo 8:14-17)
  • “Tan pronto como salieron de la sinagoga, JesĆŗs fue con Santiago y Juan a casa de Simón y AndrĆ©s. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre y enseguida se lo dijeron a JesĆŗs. Ɖl se acercó, la tomó de la mano y la ayudó a levantarse. Entonces se le quitó la fiebre y comenzó a servirles. Al atardecer, cuando ya se ponĆ­a el sol, la gente llevó a JesĆŗs todos los enfermos y endemoniados, de manera que la población entera se estaba congregando a la puerta. JesĆŗs sanó a muchos que padecĆ­an de diversas enfermedades. TambiĆ©n expulsó a muchos demonios, pero no los dejaba hablar porque sabĆ­an quiĆ©n era Ć©l.” (Marcos 1:29-34)
  • “—”Ah! ĀæPor quĆ© te entrometes, JesĆŗs de Nazaret? ĀæHas venido a destruirnos? Yo sĆ© quiĆ©n eres tĆŗ: Ā”el Santo de Dios! —”CĆ”llate! —lo reprendió JesĆŗs—. Ā”Sal de ese hombre! Entonces el demonio derribó al hombre en medio de la gente y salió de Ć©l sin hacerle ningĆŗn daƱo. Todos se asustaron y se decĆ­an unos a otros: «¿QuĆ© clase de palabra es esta? Ā”Con autoridad y poder da órdenes a los espĆ­ritus malignos y salen!Ā». Y su fama se extendió por todo aquel lugar. Cuando JesĆŗs salió de la sinagoga, fue a casa de Simón, cuya suegra estaba enferma con una fiebre muy alta. Pidieron a JesĆŗs que la ayudara, asĆ­ que se inclinó sobre ella, reprendió a la fiebre y esta se le quitó. Ella se levantó enseguida y comenzó a servirles. Al ponerse el sol, la gente llevó a JesĆŗs todos los que padecĆ­an de diversas enfermedades; Ć©l puso las manos sobre cada uno de ellos y los sanó. AdemĆ”s, de muchas personas salĆ­an demonios que gritaban: «”TĆŗ eres el Hijo de Dios!Ā». Pero Ć©l los reprendĆ­a y no los dejaba hablar porque sabĆ­an que Ć©l era el Cristo.” (Lucas 4:34-41)
  • “—Padre —dijo JesĆŗs—, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Mientras tanto, echaban suertes para repartirse entre sĆ­ la ropa de JesĆŗs.” (Lucas 23:34)
  • “Se acercaba la fiesta de la Pascua. JesĆŗs sabĆ­a que le habĆ­a llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Llegó la hora de la cena. El diablo ya habĆ­a incitado a Judas Iscariote, hijo de Simón, para que traicionara a JesĆŗs. SabĆ­a JesĆŗs que el Padre habĆ­a puesto todas las cosas bajo su dominio, y que habĆ­a salido de Dios y a Ć©l volvĆ­a; asĆ­ que se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discĆ­pulos y a secĆ”rselos con la toalla que llevaba a la cintura. Cuando llegó a Simón Pedro, este dijo: —¿Y tĆŗ, SeƱor, me vas a lavar los pies a mĆ­? —Ahora no entiendes lo que estoy haciendo —respondió JesĆŗs—, pero lo entenderĆ”s mĆ”s tarde.” (Juan 13:1-7)
  • “JesĆŗs le contestó: —”Pero, Felipe! ĀæTanto tiempo llevo ya entre ustedes y todavĆ­a no me conoces? El que me ha visto a mĆ­ ha visto al Padre. ĀæCómo puedes decirme: ā€œMuĆ©stranos al Padreā€?” (Juan 14:9)
  • “Todo lo que yo tengo es tuyo y todo lo que tĆŗ tienes es mĆ­o; y por medio de ellos he sido glorificado.” (Juan 17:10)
  • “Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino tambiĆ©n por los intereses de los demĆ”s.” (Filipenses 2:4)

La Esposa – Reflejo del Amor de Dios

"Nosotros amamos porque él nos amó primero. Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano." (1 Juan 4:19-21) 
"De este modo todos sabrƔn que son mis discƭpulos, si se aman los unos a los otros." (Juan 13:35)
  • El atender a tu esposo y a la familia debe ser un gozo y debe reflejar el corazón de un siervo.
  • Perdona rĆ”pidamente, no guardando un registro de los agravios que te han hecho.
  • Toma fuerzas de la Palabra. La capacidad de sobrellevar las circunstancias.
  • Ministra sanidad e integridad.
  • Las palabras tienen el poder de la vida o de la muerte. “En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerĆ”n de su fruto.” (Proverbios 18:21).
    • Utiliza las palabras para alimentar.
    • JamĆ”s destruyas.
  • “Porque si perdonan a otros sus ofensas, tambiĆ©n los perdonarĆ” a ustedes su Padre celestial.” (Mateo 6:14)
  • “Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación.” (2 Corintios 5:18)
  • “TomarĆ”n serpientes con sus manos y, cuando beban algo venenoso, no les harĆ” daƱo alguno; pondrĆ”n las manos sobre los enfermos y estos recobrarĆ”n la salud.” (Marcos 16:18)
  • “Ustedes me llaman Maestro y SeƱor y dicen bien, porque lo soy. Pues, si yo, el SeƱor y el Maestro, les he lavado los pies, tambiĆ©n ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he puesto el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes. Les aseguro que ningĆŗn siervo es mĆ”s que su amo y ningĆŗn mensajero es mĆ”s que el que lo envió.” (Juan 13:13-16)

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