Progreso de Leccion
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I) La Ley Espiritual
- “No se engaƱen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosecharĆ” destrucción; el que siembra para agradar al EspĆritu, del EspĆritu cosecharĆ” vida eterna. No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos” (GĆ”latas 6:7-9).
- A semejanza de la ley natural, la ley espiritual es destinada por Dios para cumplir aquello para lo cual
fue creada. - La ignorancia no detiene su aplicación.
- Si alguien desconoce la ley de la gravedad y salta desde una ventana, caerĆ” y se golpearĆ” contra el suelo.
- Este verdaderamente podrĆa ser un caso de muerte por falla de conocimiento. “Pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido. Ā»Puesto que rechazaste el conocimiento, yo tambiĆ©n te rechazo como mi sacerdote. Ya que te olvidaste de la Ley de tu Dios, yo tambiĆ©n me olvidarĆ© de tus hijos.” (Oseas 4:6).
- Se nos garantiza una cosecha (GƔlatas 6:7-9).
- Segaremos unas cosecha resultante de lo que hemos sembrado.
II) Sembrando la semilla
- La selección de la semilla de Dios o de SatanÔs.
- Deuteronomio 30:19-20 (NVI): “Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tĆŗ y tus descendientes. Ama al SEĆOR tu Dios, obedĆ©celo y sĆ© fiel a Ć©l, porque de Ć©l depende tu vida, y por Ć©l vivirĆ”s mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob.”
- JesĆŗs siempre siembra Vida. “āYo soy el camino, la verdad y la vida ācontestó JesĆŗsā. Nadie llega al Padre sino por mĆ.” (Juan 14:6).
- SatanĆ”s siempre siembra muerte. “El ladrón no viene mĆ”s que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.” (Juan 10:10).
- Ninguna semilla es neutral.
- Siempre estamos sembrando; consecuentemente, siempre estamos segando, (cosechando).
- Cuando nacemos de nuevo, hemos de escoger sólo semillas que dan vida. “Los que viven conforme a la carne fijan la mente en los deseos de la carne; en cambio, los que viven conforme al EspĆritu fijan la mente en los deseos del EspĆritu.” (Romanos 8:5).
- Los hƔbitos viejos nos hacen escoger semillas de la bolsa equivocada.
III) Tipos de semillas que sembramos:
- Palabras.
- “Ā”Nuestros hijos son tan rebeldes!” en vez de “Todos nuestros hijos son enseƱados por el SeƱor y es grande la paz de nuestros Hijos”.
- “Simplemente no puedo hacer nada bien” en vez de “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
- “JamĆ”s hemos tenido algo y nunca lo tendremos” en vez de “Tu satisfaces el hambre de aquellos a quienes amas; sus hijos tienen bastante y guardan riquezas para sus hijos”.
- Actitudes
- La humildad contra el orgullo; la gratitud contra la amargura; el egoĆsmo contra el amor Ć”gape
- El gozo contra la tristeza; la disposición contra la apatĆa; la aceptación contra el juicio.
- Acciones
- La aceptación contra el rechazo; el dar libremente con un corazón dispuesto contra exigir que otros den primero.
- La bondad contra la violencia; el amor incondicional contra el tomar los errores en cuenta; el elogio contra la crĆtica.
IV) Cómo sembramos
- Estamos sembrando siempre en las vidas: la nuestra, la de nuestro cónyuge; las de nuestros hijos; las de otros.
- La tierra es el corazón. “AsĆ dice el SeƱor a los habitantes de JudĆ” y de JerusalĆ©n: Ā«Abran surcos en terrenos no labrados y no siembren entre espinos. Habitantes de JudĆ” y de JerusalĆ©n, circunciden sus corazones: circuncĆdense para honrar al SeƱor, no sea que por la maldad de sus obras mi furor se encienda como el fuego y arda sin que nadie pueda apagarlo.” (JeremĆas 4:3-4).
- Tipos de tierra (corazones). “Ā»Escuchen ahora lo que significa la parĆ”bola del sembrador: Cuando alguien oye la palabra acerca del reino y no la entiende, viene el maligno y arrebata lo que se sembró en su corazón. Esta es la semilla sembrada junto al camino. El que recibió la semilla que cayó en el suelo lleno de piedras es el que oye la palabra y de inmediato la recibe con alegrĆa. Pero como no tiene raĆz, dura poco tiempo. Cuando surgen problemas o persecución a causa de la palabra, enseguida se aparta de ella. El que recibió la semilla que cayó entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y el engaƱo de las riquezas la ahogan. Por eso, la semilla no llega a dar fruto. Pero el que recibió la semilla que cayó en buen terreno es el que oye la palabra y la entiende. Este sĆ produce una cosecha hasta cien, sesenta y treinta veces mĆ”sĀ».” (Mateo 13:18-23).
- a) La tierra rocosa o espinosa (corazón duro) hace difĆcil producir una cosecha.
- b) La tierra deberĆ” ser regada abundantemente por la Palabra de Dios.
- la cosecha crece mejor.
- desyerbar es mƔs fƔcil.
- Se tiene que preparar la tierra para recibir la semilla. “AsĆ dice el SeƱor a los habitantes de JudĆ” y de JerusalĆ©n: Ā«Abran surcos en terrenos no labrados y no siembren entre espinos.” (JeremĆas 4:3).
- En nosotros, estos se hace con oración y la palabra.
- Para otros , ayudamos a preparar sus corazones mediante la oración intercesora y la guerra espiritual.
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