Volver a Curso

Matrimonios para toda la Vida

0% Completado
0/0 Pasos
  1. INTRODUCCIƓN

    Introducción
  2. SEMANAS
    1) El Pacto
    5 Temas
  3. 2) Una Sola Carne
    5 Temas
  4. 3) Las Funciones
    5 Temas
  5. 4) La Siembra y la Cosecha
    3 Temas
  6. 5) El Perdón
    3 Temas
  7. 6) La Visión de Fe y Confianza
    3 Temas
  8. 7) Orando Juntos
    4 Temas
  9. 8) Vivir de ComĆŗn Acuerdo
    3 Temas
  10. 9) Fluyendo Juntos en el EspĆ­ritu
    4 Temas
  11. 10) Intimidad Sexual
    4 Temas
  12. 11) Guerra Espiritual
    4 Temas
  13. 12) Patrones de Vida
    3 Temas
  14. 13) El Ministerio de una Sola Carne
    3 Temas
Progreso de Leccion
0% Completado

Factores de la cosecha

1) El factor tiempo

  • La cosecha ocurre en la estación diferente a la de la siembra.
  • DespuĆ©s de preparar la tierra y plantar la semilla, riega la semilla con palabra.
  • Abona la cosecha con tus acciones. “Pues, como el cuerpo sin el espĆ­ritu estĆ” muerto, asĆ­ tambiĆ©n la fe sin obras estĆ” muerta.” (Santiago 2:26).
  • No desentierres tu semilla para ver cómo va.
  • No recojas una cosecha prematuramente. “JesĆŗs continuó: Ā«El reino de Dios se parece a quien esparce semilla en la tierra. Sin que este sepa cómo, y ya sea que duerma o estĆ© despierto, dĆ­a y noche brota y crece la semilla. La tierra da fruto por sĆ­ sola; primero el tallo, luego la espiga y despuĆ©s el grano lleno en la espiga. Tan pronto como el grano estĆ” maduro, se mete la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosechaĀ».” (Marcos 4:26-29).
    • Al principio, la cosecha aparecerĆ” como una hojita tierna, no como una planta madura.
    • No pierdas las esperanzas cuando no se parezca a lo que has sembrado.
    • ConcĆ©dele tiempo para madurar.

2) EI factor de multiplicación

  • Siempre cosechamos lo que sembramos. “No se engaƱen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra” (GĆ”latas 6:7)
  • No os engaƱƩis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso tambiĆ©n segarĆ”.
  • Siempre cosechamos mĆ”s de lo sembrado
    • “Ā»Sembraron vientos y cosecharĆ”n tempestades. El tallo no tiene espiga y no producirĆ” harina; si acaso llegara a producirla, se la tragarĆ­an los extranjeros.” (Oseas 8:7)
    • “Pero las otras semillas cayeron en buen terreno, en el que se dio una cosecha que rindió hasta cien, sesenta y treinta veces mĆ”s de lo que se habĆ­a sembrado.” (Mateo 13:8)
  • Cada nueva multiplicación, proporciona semilla para siembras futuras.
  • La manera en la que los espirales descendientes son creados en el matrimonio.
    • Comienzan como una las semilla que SatanĆ”s nos da para plantar (normalmente, la semilla es un pensamiento).
    • Aceptamos la semilla, la plantamos, y recogemos la cosecha.
    • DespuĆ©s se nos proporciona mas semilla para siembras mayores y el resultado es cosechas mayores.
    • Las pequeƱas Ć”reas de irritación se convierten en Ć”reas mayores de pelea.

Identificación de la cosechas

En nosotros, en nuestro cónyuge, en nuestros hijos, en los demÔs.

  1. Buenas Cosechas
    • Descubre que semillas de las que has sembrado producen buenas cosechas.
    • Selecciona cuidadosamente mas semillas de la misma clase a fin de continuar produciendo buenas cosechas.
  2. Cosechas no deseadas
    • ArrepiĆ©ntete.
    • Es como el herbicida; las cosechas comienzan a morir inmediatamente.
      • PodrĆ” tomar tiempo para que la cosecha muera por completo.
      • Aun podĆ­a parecer que haya un crecimiento repentino.
      • No te desanimes.
    • No recibas sentimientos de culpa de parte del enemigo.
    • Permite que Dios restaure aquellas Ć”reas de cosechas no deseadas, conforme siembres semillas buenas. “Ā«Yo los compensarĆ© a ustedes por los aƱos en que todo lo devoró ese gran ejĆ©rcito de langostas que enviĆ© contra ustedes: las grandes, las pequeƱas, las jóvenes y los saltamontes.” (Joel 2:25).
    • ArrepiĆ©ntete de inmediato toda vez que te descubras sembrando semillas equivocadas
      • “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonarĆ” y nos limpiarĆ” de toda maldad.” (1 Juan 1:9)
      • “Cuando plantes en tu viƱa, no mezcles dos clases de semillas; si lo haces, tendrĆ”s que consagrar a Dios tanto el producto de lo plantado como el fruto total de la viƱa.”(Deuteronomio 22:9).

Sembrando Buenas cosechas

  1. Escojan semillas de la bolsa de Dios. “Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tĆŗ y tus descendientes.” (Deuteronomio 30:19).
    • Escoge la Palabra para hablar, y las caracterĆ­sticas santas para sembrar.
    • Pide a Dios que dĆ© semillas para sembrar. “El que le suple semilla al que siembra tambiĆ©n le suplirĆ” pan para que coma, aumentarĆ” los cultivos y harĆ” que ustedes produzcan una abundante cosecha de justicia.” (2 Corintios 9:10)
  2. Prepara la tierra. “AsĆ­ dice el SeƱor a los habitantes de JudĆ” y de JerusalĆ©n: Ā«Abran surcos en terrenos no labrados y no siembren entre espinos.” (JeremĆ­as 4:3).
    • Para ti mismo, dedica tiempo a la oración y la Palabra.
    • Para otros, dedica tiempo a la intercesión y en la guerra espiritual.
  3. Tienes que hablar la Palabra para sembrarla y actuar.
    • Aun Dios habla su Palabra para que se realice.
    • Y dijo Dios: «”Que haya luz!Ā». Y la luz llegó a existir. Y dijo Dios: «”Que haya una expansión en medio de las aguas y que las separe!Ā». Y dijo Dios: «”Que las aguas debajo del cielo se reĆŗnan en un solo lugar y que aparezca lo seco!Ā». Y asĆ­ sucedió. Luego dijo Dios: «”Que haya vegetación sobre la tierra; que esta produzca hierbas que den semilla y Ć”rboles que den fruto con semilla, todos segĆŗn su especie!Ā». Y asĆ­ sucedió.” (GĆ©nesis 1:3, 6, 9,11)
    • “AsĆ­ es tambiĆ©n la palabra que sale de mi boca: No volverĆ” a mĆ­ vacĆ­a, sino que harĆ” lo que yo deseo y cumplirĆ” con mis propósitos.” (IsaĆ­as 55:11)
  4. Fertiliza la semilla con acciones correspondientes a la cosecha. “Pues, como el cuerpo sin el espĆ­ritu estĆ” muerto, asĆ­ tambiĆ©n la fe sin obras estĆ” muerta.” (Santiago 2:26).
  5. Date cuenta que el enemigo busca plantar su semilla en tus pensamientos.
    • Vigila tus pensamientos. “Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo.” (2 Corintios 10:5).
    • Piensa en aquellas cosas que Dios te ha dado. “Por Ćŗltimo, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.” (Filipenses 4:8).

Evitando las contiendas

  1. Santiago 3:16: “Porque donde hay envidias y rivalidades, tambiĆ©n hay confusión y toda clase de acciones malvadas.”
  2. Proverbios 20:3: “Honroso es al hombre evitar la contienda, pero no hay necio que no inicie un pleito.”
  3. Se necesita dos para perpetuar la pelea. Si uno no responde, no habrĆ” pelea.
    • Uno de los cónyuges tiene que asumir una actitud activa contra la contienda.
    • No un disimulo pasivo ni un silencio desafiante.
    • Una contienda es muy semejante a una calesita. Es mĆ”s fĆ”cil pararlo al principio que despuĆ©s de
      haber alcanzado mucha velocidad. “La respuesta amable calma la ira, pero la agresiva provoca el enojo.” (Proverbios 15:1)
  4. Es mĆ”s importante evitar la contienda que tener razón. “Porque el que a sĆ­ mismo se enaltece serĆ” humillado y el que se humilla serĆ” enaltecido.” (Mateo 23:12).
    • TĆŗ cónyuge no es ti enemigo, sino SatanĆ”s. “Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.” (Efesios 6:12)
    • Siembra amor cuando el otro siembre desacuerdo, riƱa, oposición, contienda.
      • “No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.” (Romanos 12:21)
      • “No hagan nada por egoĆ­smo o vanidad; mĆ”s bien, con humildad consideren a los demĆ”s como superiores a ustedes mismos.” (Filipenses 2:3)
      • “En efecto, toda la Ley se resume en un solo mandamiento: Ā«Ama a tu prójimo como a ti mismoĀ». Pero si siguen mordiĆ©ndose y devorĆ”ndose, tengan cuidado, no sea que acaben por destruirse unos a otros.” (GĆ”latas 5:14-15).
    • Cuando siembran paz y armonĆ­a, se les garantiza una cosecha abundante de la misma naturaleza. “No se engaƱen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su carne, de esa misma carne cosecharĆ” destrucción; el que siembra para agradar al EspĆ­ritu, del EspĆ­ritu cosecharĆ” vida eterna. No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.” (GĆ”latas 6:7-9).
    • No puede haber contienda si la segunda persona se niega a rendirse al enojo.
  5. Solo el poder de Dios puede cambiar un patrón de contiendas en una relación.
    • Una poderosa fuerza de voluntad y determinación no es suficiente.
    • Un excelente mĆ©todo de rendirse a Dios es una”pausa, intervalo, descanso, etc.”.
  6. Una “pausa” en la contienda, riƱa.
    • ConcĆ©danse uno al otro el permiso para declarar una “pausa” en cualquier momento.
    • Llamar a pausa es reconocer que los dos, estĆ”n molestos (No digas, “tĆŗ estĆ”s provocando una pelea”).
    • Simplemente di, “pausa en la pelea” o “tiempo”.
    • Entrega tu miembro mĆ”s ingobernable (tu lengua) al EspĆ­ritu. “Cuando ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, podemos controlar todo el animal. FĆ­jense tambiĆ©n en los barcos. A pesar de ser tan grandes y ser impulsados por fuertes vientos, se controlan por un pequeƱo timón a voluntad del piloto. AsĆ­ tambiĆ©n la lengua es un miembro muy pequeƱo del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazaƱas. Ā”ImagĆ­nense quĆ© gran bosque se incendia con tan pequeƱa chispa! TambiĆ©n la lengua es un fuego, un mundo de maldad entre nuestros órganos. Contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, prende fuego a todo el curso de la vida. El ser humano sabe domar y, en efecto, ha domado toda clase de fieras, de aves, reptiles y bestias marinas; pero nadie puede domar la lengua. Es un mal irrefrenable, lleno de veneno mortal. Con la lengua bendecimos a nuestro SeƱor y Padre, y con ella maldecimos a las personas, creadas a imagen de Dios. De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos mĆ­os, esto no debe ser asĆ­.” (Santiago 3: 3-10).
    • Si estĆ”n bautizados en el EspĆ­ritu Santo, les recomendamos que oren juntos en el EspĆ­ritu
      durante unos minutos. No mƔs, no menos.
      • Si es mĆ”s, tu estarĆ”s reacio a hacerlo.
      • Si es menos, no serĆ” eficaz para acabar con la disputa.
    • Si no estĆ”n familiarizados con el orar en el EspĆ­ritu, aprenderemos mas sobre esto en lecciones mas
      adelante. Si la pelea es un problema en su relación diríjanse a sus líderes.
    • Al orar en el EspĆ­ritu, estarĆ”n sembrando para el EspĆ­ritu y no para la carne (GĆ”latas 6:8).
    • Su cosecha vendrĆ” de lo que han sembrado.

Comentarios