Progreso de Leccion
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El Perdón es fundamental en el Camino Cristiano
1. No tenemos problemas con el concepto; es fácil comentar sobre el tema.
2. Lo difícil es ponerlo en práctica.
- Tenemos falta de perdón “justificamos”.
- Buscamos señales de “verdadero” arrepentimiento.
- Con frecuencia, les recordamos su necesidad de arrepentirse, antes de que nosotros estemos dispuestos a perdonar.
3. Con frecuencia nos justificamos a nosotros mismos y somos rápidos para encontrar faltas en otros.
Definición del Perdón
- Otorgar perdón gratuito para la remisión de cualquier ofensa o deuda; renuncia a todo reclamo!
- Dios perdona gratuitamente.
- Jesús pagó el precio.
- Nosotros también hemos de perdonar gratuitamente, sin “cobrar” por el perdón.
El Perdonar Es un Mandamiento de Dios
- Si perdonamos, somos perdonados. “Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre perdonará a ustedes las suyas.” (Mateo 6:14-15).
- Dios establece las reglas.
- Dios nos puede perdonar sólo en la medida en que nosotros estemos dispuestos a perdonar a otros.
- El no perdonar nos mantiene en esclavitud
- “»Por eso el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al comenzar a hacerlo, se presentó uno que le debía diez mil monedas de oro. Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos y todo lo que tenía, para así saldar la deuda. El siervo se postró delante de él. “Tenga paciencia conmigo —rogó—, y se lo pagaré todo”. El señor se compadeció de su siervo, perdonó su deuda y lo dejó en libertad. »Al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y comenzó a estrangularlo. “¡Págame lo que me debes!”, exigió. Su compañero se postró delante de él. “Ten paciencia conmigo —rogó—, y te lo pagaré”. Pero él se negó. Más bien fue y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. Cuando los demás siervos vieron lo ocurrido, se entristecieron mucho y fueron a contarle a su señor todo lo que había sucedido. Entonces el señor mandó llamar al siervo. “¡Siervo malvado! —le dijo—, te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, así como yo me compadecí de ti?”. Y enojado, su señor lo entregó a los carceleros para que lo torturaran hasta que pagara todo lo que debía. »Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano».” (Mateo 18:23-35)
- Buscamos ser perdonados, pero retenemos las ofensas de quienes nos han ofendido.
- Si no perdonamos, somos entregados a los “verdugos” (Mateo 18:34).
- Con frecuencia la falta de perdón se manifiesta en enfermedad Física y mental.
- La falta de perdón habitualmente puede ser la raíz de fortalezas demoniacas o de amargura.
- La falta de perdón afecta tanto al que rehúsa perdonar como al que no es perdonado.
- El no perdonar estorba las promesas de Dios .
- “»Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.” (Mateo 5:23-24)
- “Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo perdone a ustedes sus ofensas.” (Marcos 11:25)
- Dios nos indica que perdonemos a nuestro prójimo antes de orar.
- Para que podamos movernos en fe, nuestros corazones tienen que estar bien con los demás.
- La palabra abarca tanto a aquellos que hemos ofendido (Mateo 5:23-24) como a aquellos que nos
han ofendido (Marcos 11:25).- Si nosotros hemos ofendido: nosotros hemos de iniciar el perdón.
- Si nosotros hemos sido ofendidos: nosotros hemos de iniciar el perdón.
- Normalmente, juzgamos a otros por sus acciones, pero a nosotros mismos por nuestras intenciones.
- Queremos juicio para otros, pero misericordia para nosotros.
- La justificación sólo perpetua el pecado y mantiene el vacío que existe entre los dos y entre aquel que nos ha ofendido.
- Es importante que no hables con otros acerca de la ofensa. “El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos.” (Proverbios 17:9).
- Esto no es válido cuando estás recibiendo consejos, dado que al hacerlo estás buscando ayuda.
- Tiene que ver directamente con esas situaciones en que compartes una ofensa con otros sólo para obtener simpatía y comprensión.
- El arrepentimiento de nuestro cónyuge (o de otra persona) no es necesario antes de que los podamos perdonar.
- El acto de perdonar libera al ofensor hacia el arrepentimiento. “¿No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarte al arrepentimiento?” (Romanos 2:4).
- Tanto Jesús (“Por fin Pilato decidió concederles su demanda:” Lucas 23:24) como Esteban (“Luego cayó de rodillas y gritó: —¡Señor, no les tomes en cuenta este pecado! Cuando hubo dicho esto, murió.” Hechos 7:60) pidieron que Dios perdonara aun cuando los estaban matando. No existía arrepentimiento alguno de parte de aquellos que los asesinaban al momento en que los perdonaron.
- No existe límite al número de veces que debemos de perdonar
"—No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete —contestó Jesús—." (Mateo 18:22)
- El amor no guarda un registro de errores. “No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.” (1 Corintios 13:5).
- El amor cubre multitud de pecados. “Sobre todo, ámense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre muchísimos pecados.” (1 Pedro 4:8).
- Si el cónyuge está cometiendo un pecado repetitivo
- Perdona como Dios perdona:
- “Soy yo, sólo yo, el que por amor a mí mismo borra tus transgresiones y no se acuerda más de tus pecados.” (Isaías 43:25)
- “Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente.” (Salmos 103:12).
- Dios no se acuerda de un pecado perdonado.
- Cuando perdonamos, no tenemos por qué recordar el pecado pasado!
- Perdonar significa no recordar activamente.
- Traten cada nueva ofensa como si nunca antes hubiera sucedido.
- Nunca menciones de nuevo las ofensas pasadas que han sido perdonadas.
- Esto no es posible sólo con nuestra capacidad y poder humano.
- Solamente es posible por medio del poder de Dios.
- Su naturaleza morando en nosotros nos capacita para perdonar y volver a confiar.
- Perdona como Dios perdona:
- El perdonar es un acto de la voluntad, no un sentimiento.
- Tienes que (decidir) perdonar y los sentimientos vendrán después.
- Pon tu voluntad de acuerdo con la voluntad de Dios, y sé dirigido por el Espíritu. “Alaba, alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te corona de gran amor y misericordia” (Salmos 103:2-4).
- Pide a Dios que te muestre cómo Él ve al ofensor.
- Sólo mediante Su corazón amoroso y compasivo seremos capaces de perdonar a quienes nos han lastimado.
- Nuestros sentimientos de dolor e ira son superados por el gran amor de Dios por los ofensores.
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