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Matrimonios para toda la Vida

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  1. INTRODUCCIÓN

    Introducción
  2. SEMANAS
    1) El Pacto
    5 Temas
  3. 2) Una Sola Carne
    5 Temas
  4. 3) Las Funciones
    5 Temas
  5. 4) La Siembra y la Cosecha
    3 Temas
  6. 5) El Perdón
    3 Temas
  7. 6) La Visión de Fe y Confianza
    3 Temas
  8. 7) Orando Juntos
    4 Temas
  9. 8) Vivir de Común Acuerdo
    3 Temas
  10. 9) Fluyendo Juntos en el Espíritu
    4 Temas
  11. 10) Intimidad Sexual
    4 Temas
  12. 11) Guerra Espiritual
    4 Temas
  13. 12) Patrones de Vida
    3 Temas
  14. 13) El Ministerio de una Sola Carne
    3 Temas
Progreso de Leccion
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Fe

1) Para que nuestros matrimonios se conforme al plan de Dios, necesitamos comenzar a ver las cosas tal como El las ve.

  • Generalmente estamos lejos de lo que Dios ha establecido.
  • La Fe es lo que nos sostiene mientras Dios completa los cambios.

2) Definición

  • De acuerdo a la Concordancia de Strong Fe es “asegurado, convencido, persuadido, o confiado (en Dios)”
  • “Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1)

3) Los dos componentes de la Fe. “Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.” (Romanos 10:10)

  • Creer con el Corazón.
  • Confesar con la boca. (La fe es activada por la voz)

4) Secuencia de fe en operación.

  • Primero hay que creer, y después hablar.
    • “Creí; y por lo cual hablé” (2 Corintios 4:13).
    • ” … sino que creyere que será hecho lo que dice, lo que digas será hecho” (Marcos 11:23)
  • Hay diferencias entre fe y aquello de “conseguir lo que dices” o “nómbralo y reclámalo”.
    • Estar dispuestos a citar la palabra sin creer en el corazón no es fe, no importa cuántas veces se repita.
    • Muchas veces la repetición constante se basa en el temor y no en la fe.
    • A veces aquellos que están citando la palabra constantemente, están tratando de convencer a otros, y no a sí mismos, de la verdad de Dios en esa situación.

La Fe requiere Visión

1) Para poder vencer, tenemos que ver las cosas tal como Dios las ve.

  • “Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena” (Proverbios 29:18, Biblia de las Américas).
  • Debemos conocer lo que Dios ha prometido al manifestarse la fe que da vida.
  • La visión da vida.

2) Dios tiene una visión de fe para cada persona y situación.

  • Está esperando que aceptemos Su voluntad y estemos se acuerdo con Su visión.
  • Cuando estamos de acuerdo con Dios y su Palabra, hacemos que Su voluntad se cumpla en la tierra
  • “Además les digo que, si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo. “ (Mateo 18:19)
  • “Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.” (Mateo 6:10).

3) El enemigo desea la destrucción de cada persona y situación.

  • Estar de acuerdo con las circunstancias (lo que puede ser visto con ojos naturales) es estar de acuerdo con el enemigo (cuando esas circunstancias son contrarias a la voluntad de Dios)
  • Duda e incredulidad son fe en las mentiras de Satanás.

4) Escogemos con quien estaremos de acuerdo.

Recibiendo la Visión de Dios

  1. Busca al Señor respecto a la persona o situación y pide Su visión
  • No es una búsqueda egoísta o manipuladora.
  • No es: “Señor, hazlo como yo quiero que sea.”
  1. Cuando recibas la visión de Dios, comienza a mirar a la persona o la situación tal cual Dios las ve.
  • “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos dijo Jehová. “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.” (Isaías 55:8-9).
  • “No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; …. ” (2 Corintios 4:18a).

Si falta fe para creer en Dios:
1) Citar la Palabra renueva la mente.

  • Proclamar Escrituras que tratan con un asunto en particular.
    a) Por ejemplo, la sanidad:
    “Él es Quien perdona Todas tus iniquidades, El que sana Todas tus Dolencias” (Salmos 103:3)
    “Quien llevó el mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados” (1 Pedro 2:24)
    b) No es una repetición vana de la Palabra.
    • Estamos citando la Palabra para edificar la fe.
    • Esta repetición no es todavía fe, pero renovando nuestra mente.
    “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios.” (Romanos 10:17)
    • Cuando nuestra mente es renovada a la verdad, causa que la Palabra entre a nuestro corazón convirtiéndose en convicción (esto es fe).
    “… Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2)
    c) Cuando las Escrituras se vuelven realidad en nosotros, comenzamos a CREER que Dios desea sanarnos.
    • Podemos entonces, citar la Escritura con fe.

2) La fe debe descansar en Dios y no en nuestra propia capacidad.
” … para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, si no en el poder de Dios” (1 Corintios 2:5)
• Es el poder de Dios, y no una fórmula, lo que funcionar la fe.

3) Comienza a confesar lo que Señor ha mostrado de su Palabra como una realidad en el reino de lo natural
• Ve las promesas de Dios a través de los ojos de la fe. “Ahora bien, la fe es tener confianza en lo que esperamos, es tener certeza de lo que no vemos.” (Hebreos 11:1)
• La visión de fe no significa ignorar las circunstancias, significa vencerlas. “Su fe no se debilitó, aunque reconocía que su cuerpo estaba como muerto, pues ya tenía unos cien años, y que también estaba muerta la matriz de Sara. Ante la promesa de Dios no dudó como un incrédulo, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios tenía poder para cumplir lo que había prometido.” (Romanos 4:19-21)
• Abraham enfrentó circunstancias adversas (sus 100 años de edad y el vientre estéril de Sara), pero continuó creyendo en Dios y sus promesas.

4) Dios ” … llama las cosas que no son como si fueran” (Romanos 4:17)
• El no llama a las cosas que son como si no existieran.
• Por ejemplo, cuando estamos enfermos:
– “No estoy enfermo” es llamar algo como si no existiera.
– “He sido sanado” es llamar lo que no es como si fuera.
• La fe no ignora la realidad, cree que la Palabra de Dios es más poderosa.

¿Qué es la realidad?
1) Cuando Dios revela su voluntad, debemos mantener nuestros ojos fijos en la realidad de su Palabra y no en las circunstancias naturales. “Ahora bien, la fe es tener confianza en lo que esperamos, es tener certeza de lo que no vemos.” (Hebreos 11:1)
2) Esto puede ser difícil porque hemos sido entrenados incorrectamente por el mundo.
• Hemos sido enseñados que lo real debe afectar los sentidos y ser realizado primeramente en el reino de lo natural. Caminamos así ” … en la vanidad de la mente” (Efesios 4:17).
• Tenemos que aprender que la realidad verdadera es vista y realizada en el espíritu antes de que sea manifestada en el plano natural. “Su fe no se debilitó, aunque reconocía que su cuerpo estaba como muerto, pues ya tenía unos cien años, y que también estaba muerta la matriz de Sara. Ante la promesa de Dios no dudó como un incrédulo, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios tenía poder para cumplir lo que había prometido.” (Romanos 4:19-21).
• Para creer en cambios para nuestro cónyuge, matrimonio, hijos, debemos creer lo que Dios dice respecto a ellos, no importa lo que las circunstancias estén diciendo.

La importancia de la Palabra de Dios.
1) La Palabra de Dios es Su voluntad.

  • Es la visión de fe de Dios para nosotros y nuestras vidas.
  • Estar de acuerdo con la Palabra y hablarla, hace que la voluntad de Dios se cumpla en la tierra. “Además les digo que, si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo.” (Mateo 18:19) “Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.” (Mateo 6:10)

2) La Palabra de Dios es el idioma natal de aquellos que han nacido de nuevo.

  • De la misma forma como enseñamos a hablar a nuestros hijos, nuestro Padre nos enseña Su Palabra.
  • Tal como nos emocionamos cuando nuestros hijos aprenden a hablar, así, se emociona nuestro Padre cuando nosotros comenzamos a hablar su idioma.
  • Así como nos sorprenderíamos si nuestros hijos hablan un idioma extraño, que no es el que le hemos enseñado, así la duda y la incredulidad deberían ser un idioma desconocido para nosotros.
  • Los niños aprenden a hablar pasando tiempo con sus padres.
  • El tiempo pasado con nuestro Padre determinará cómo hablamos.
  • Tenemos comunión con nuestro Padre por medio de su Palabra. 1 Pedro 3:12 ” … Sus oídos atentos a sus oraciones.”
  • Él que quiere escucharnos hablar Su Palabra con respecto a nuestro cónyuge y matrimonio.

3) La Palabra contiene el poder de Dios.

  • La Palabra no es un ritual religioso o una fórmula manipuladora.
  • El vigila sobre su Palabra. “«Has visto bien —dijo el Señor— porque yo estoy vigilando para que se cumpla mi palabra».” (Jeremías 1:12).
  • Nunca regresa a Él sin antes cumplir para lo que fue enviada. “Así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos” (Isaías 55:11).
  • Dios manda a sus ángeles que ejecuten su Palabra. “Bendigan al Señor, ustedes sus ángeles, paladines que ejecutan su palabra y obedecen a su voz.” (Salmos 103:20).
  • El hablar la Palabra hace que la visión de fe se manifieste.
  • Hay poder en estar de acuerdo. Cuando oramos la Palabra, estamos de acuerdo con la voluntad de Dios. “Además les digo que, si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo.” (Mateo 18:19).

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