1) Tal como Dios es responsable para cumplir Su Palabra, nosotros tambiƩn tenemos responsabilidad cuando nos paramos en fe.
a) Tenemos que permanecer en comunión con el Señor y guardar su Palabra en nuestros corazones.
- Convivir con el SeƱor. “Si permanecen en mĆ y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederĆ”.” (Juan 15:7)
- Mantener tu corazón en la Palabra de Dios. “Camada de vĆboras, Āæcómo pueden ustedes que son malos decir algo bueno? De la abundancia del corazón habla la boca.” (Mateo 12:34).
- Esta es la clave para pararte en fe.
b) El pasar tiempo con el SeƱor aumenta el deseo de ver Su voluntad cumplida.
- ¿EstÔs teniendo problemas en creer algo con respecto a tu cónyuge o a tu matrimonio?
- Pasar mÔs tiempo con Jesús edificarÔ tu fe.
2) Necesitas estar seguro de que no hay falta de perdón en tu corazón.
- “Por lo tanto, si estĆ”s presentando tu ofrenda en el altar y allĆ recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allĆ delante del altar. Ve primero y reconcĆliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.” (Mateo 5:23-24)
- “Y cuando estĆ©n orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que tambiĆ©n su Padre que estĆ” en el cielo perdone a ustedes sus ofensas.” (Marcos 11:25)
- Recuerda que necesitas iniciar el perdón, ya sea que tú hayas ofendido o que te hayan ofendido a ti.
- Si continĆŗas reteniendo la falta de perdón, serĆ” difĆcil que te pares en fe.
3) QuizƔs lo mƔs importante por sobre todas las cosas para que te pares en fe, es que debes tener la seguridad de que Dios te ama.
a) Si no es el caso, primero tienes que establecer firmemente esta verdad en tu corazón.
b) Es difĆcil creer que Dios quiere bendecirnos si no tenemos la seguridad de que Ćl nos ama.
- Todas sus promesas son para sus hijos. “Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes āafirma el SeƱorā, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” (JeremĆas 29:11) “āDeja que primero se sacien los hijos ārespondió JesĆŗsā, porque no estĆ” bien quitarles el pan a los hijos y echĆ”rselo a los perros.” (Marcos 7:27) “El monte Sión se alegra, las aldeas de JudĆ” se regocijan por causa de tus juicios.” (Salmos 48:11)
- ĀæEres su hijo? Como sĆ lo eres, Sus promesas son para Ti.
- Cuando vemos que alguien mƔs es bendecido por Dios, necesitamos regocijarnos con ellos porque Dios desea bendecir a todos sus hijos.
c) Su amor por nosotros debe permanecer inconmovible en nuestros corazones.
- Si no estĆ”s seguro de su amor, busca pasajes bĆblicos que hablen del tema.
- Cita constantemente esas Escrituras para que tus oĆdos puedan oĆr de su amor. “AsĆ que la fe viene como resultado de oĆr el mensaje y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.” (Romanos 10:17)
- Permite que Su amor se convierta en una realidad para ti.
d) Una vez que estemos seguros de Su amor, podemos estar firmes creyendo que sus promesas son para nosotros.
La confianza es compaƱera de la fe
1) Definición de Confianza
- De acuerdo a la concordancia de Strong: “Convencer, depender de (mediante certeza interna), ceder, obedecer, persuadir”.
- Diccionario: “Dependencia en la integridad, justicia, etc., de una persona, o de una cualidad o atributo de una cosa; fidedignidad”.
2) Confianza en el hombre
a) A veces es casi imposible confiar en las personas.
- Ellas hieren, desilusionan y lastiman.
- Muchas veces nuestro cónyuge es quien nos ha lastimado mÔs que los demÔs.
b) La mayorĆa de las parejas comienzan el matrimonio confiando el uno en el otro, pero la confianza se puede perder conforme pasan los aƱos.
- La confianza puede ser erosionada por desilusiones y fracasos repetidos.
- La confianza puede ser quebrantada por situaciones tales como adulterio, abuso o abandono.
c) Cuando la confianza se pierde, hay celos, dudas, temores y sospechas constantes.
- La contienda trae confusión y toda obra mala. “Porque donde hay envidias y rivalidades, tambiĆ©n hay confusión y toda clase de acciones malvadas.” (Santiago 3:16)
- El confiar en el hombre siempre desilusiona. “AsĆ dice el SeƱor: «”Maldito aquel que confĆa en los hombres, que se apoya en fuerzas humanas y aparta su corazón del SeƱor!” (JeremĆas 17:5)
3) Sólo existe una manera de restablecer la confianza dentro de un matrimonio.
a) Cuando la confianza en el cónyuge se ha erosionado o roto, tenemos que poner nuestra confianza en Dios y no en dicho cónyuge.
b) Perdonar el pecado y las desilusiones que han provocado la falta de confianza.
c) Confiar en Dios para que cambien las circunstancias.
- Ćl es mĆ”s grande que el problema y Ćl es capaz de cambiar nuestro corazón.
- Ćl nunca falla. “Ā”Pero gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro SeƱor Jesucristo!” (1 Corintios 15:57).
- Ćl estĆ” obrando en aquello que nos concierne y completarĆ” esa obra. “El SeƱor cumplirĆ” en mĆ su propósito. Tu gran amor, SeƱor, perdura para siempre; Ā”no abandones la obra de tus manos!”(Salmos 138:8) “Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irĆ” perfeccionando hasta el dĆa de Cristo JesĆŗs.” (Filipenses 1:6)
d) Confiar en Dios para que se produzcan los cambios quita la presión de ambos cónyuges.
- La confianza en lo natural no es posible si nuestro cónyuge no es digno de confianza.
- Jesús puede reconstruir la confianza en nuestro corazón aún antes de que nuestro cónyuge sea de fiar porque confiamos en Dios, y no en nosotros mismos, por los resultados.
e) La confianza en que Dios obra en nuestro cónyuge le libera a él o ella para crecer y madurar.
- La confianza no estƔ basada en el desempeƱo.
- Cada cónyuge es libre incluso para cometer errores, sabiendo que Dios es mĆ”s grande que el problema. “Ā”Pero gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro SeƱor Jesucristo!” (1 Corintios 15:57)
4) Creyendo la visión de Dios para nuestro cónyuge
- Lo que la Palabra de Dios dice acerca del cónyuge es mÔs real que las circunstancias que se ven.
- Busca en la Palabra la visión que Dios tiene de tu cónyuge. “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. AsĆ podrĆ”n comprobar cómo es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2)
- Escribe la visión de Dios. “Y el SeƱor me respondió: Ā«Escribe la visión y grĆ”bala claramente en las tablillas, para que se lea de corrido. Pues la visión se realizarĆ” en el tiempo seƱalado; marcha hacia su cumplimiento y no dejarĆ” de cumplirse. Aunque parezca tardar, espĆ©rala; porque sin falta vendrĆ”. (Habacuc 2:2-3)
- Habla la Palabra de Dios para tu cónyuge. “asĆ es tambiĆ©n la palabra que sale de mi boca: No volverĆ” a mĆ vacĆa, sino que harĆ” lo que yo deseo y cumplirĆ” con mis propósitos.” (IsaĆas 55:11)
- Medita en la Palabra dĆa y noche. “sino que en la Ley del SeƱor se deleita y dĆa y noche medita en ella.” (Salmos 1:2) “Mis ojos estĆ”n abiertos en las vigilias de la noche, para meditar en tus promesas.” (Salmos 119:148)
- Cree lo que la Palabra dice respecto a tu cónyuge. “Has visto bien ādijo el SeƱorā porque yo estoy vigilando para que se cumpla mi palabraĀ».” (JeremĆas 1:12)
- El hablar la Palabra de Dios cambia las circunstancias. “Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estĆ©n pidiendo en oración y lo obtendrĆ”n.” (Marcos 11:24)
- ConfĆa en que Dios cumplirĆ” su Palabra en nuestra vida, en la de nuestro cónyuge y en nuestro matrimonio. “AsĆ dice la Escritura: Ā«Todo el que confĆe en Ć©l no serĆ” defraudadoĀ».” (Romanos 10:11)
Comentarios