1) Tiempo íntimo entre tú, tu cónyuge y Dios.
a) No critiques las oraciones del cónyuge, ni discutas la validez bíblica de las mismas.
- Puede ser que tu cónyuge no se sienta dispuesto a orar en voz alta.
- Si eres culpable de haber hecho esto, arrepiéntete.
- Tomen la determinación de buscar sólo la unidad durante el tiempo que pasen juntos en oración.
- Permite que Dios produzca crecimiento en la vida de oración de tu cónyuge.
b) La atención prestada a las inquietudes de oración del cónyuge, proporcionará una mayor comprensión de su relación con Dios.
- Aprende a conocer mejor el corazón de tu cónyuge.
- Privilegio especial de escuchar esa conversación con Dios. No abuses de él.
2) Juntos sigan el ejemplo de Pablo para la oración: “Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento” (1 Corintios 14:15).
a) Existe un tiempo para orar en el espíritu (lenguas) y un tiempo para orar en su idioma natal (con el entendimiento).
b) Orando en su idioma natal juntos.
- Requiere de más madurez que orar en el Espíritu juntos.
- Puede haber una tendencia de manipular o corregir. (“Oh Señor, ayúdale a dejar de fumar. Tú sabes cómo me molesta eso”).
- Un cónyuge podrá desear orar largamente; el otro podrá sentir que sólo son necesarias unas cuantas palabras.
3) Entren en Su presencia con alabanza y adoración.
a) “Entren por sus puertas con acción de gracias; vengan a sus atrios con himnos de alabanza. ¡Denle gracias, alaben su nombre!” (Salmos 100:4) “Pero tú eres santo y te sientas en tu trono; habitas en la alabanza de Israel.” (Salmos 22:3)
b) Sin formalidades; alábenle de corazón.
4) Orando con el entendimiento (su idioma natal).
a) Utilicen Filipenses 4:6 como una guía. “No se preocupen por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.”
- Den gracias a Dios por lo que ha previsto y por cómo ha tenido cuidado de ustedes.
- Preséntenle necesidades y deseos
- La Palabra dice que presentemos nuestras peticiones.
- Es bueno escribir nuestras peticiones para ver las respuestas a nuestras oraciones
- Al orar juntos, limiten las oraciones a cosas que les interesan en calidad de una sola carne.
- Utilicen el tiempo de oración personal para cubrir los intereses individuales.
- Ejemplos: Uno siente carga por un funcionario de la policía en particular. Uno siente carga por los hambrientos de Etiopía.
b) Oren la Palabra. “Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido.” (1 Juan 5:14-15)
- Sabemos que estamos orando la voluntad de Dios.
- Mantiene las opiniones propias fuera de la oración.
- El Señor vela sobre su Palabra (“«Has visto bien —dijo el Señor— porque yo estoy vigilando para que se cumpla mi palabra».” Jeremías 1:12); no volverá vacía (“así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos.” Isaías 55:11).
5) Orando con el Espíritu (lenguas)
a) Una de las cosas más significativas que un esposo y esposa pueden hacer para su matrimonio.
- “Edifica y mejora” la vida en una sola carne. “El que habla en lenguas se edifica a sí mismo; en cambio, el que profetiza edifica a la iglesia.” (1 Corintios 14:4).
- Experimentando un crecimiento espiritual más rápido (espíritu).
- Mejoramos la comunicación (alma).
- Mejoramos la comunicación sexual (cuerpo).
- Cuando estamos de acuerdo con Dios, estamos de acuerdo el uno con el otro.
b) Sometan su miembro más ingobernable, la lengua, a la dirección del Espíritu Santo. “pero nadie puede domar la lengua. Es un mal irrefrenable, lleno de veneno mortal.” (Santiago 3:8).
c) Conforme nos sometemos juntos al Espíritu le permitimos que nos moldee y una como Él desea. “Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios. Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman,[a] los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” (Romanos 8:26-29).
d) Puede ser que haya resistencia al orar en lenguas juntos porque “suena raro”.
- Sobrepónganse a la vergüenza e intérnense en la plenitud del plan de Dios para ustedes.
- Practiquen frecuentemente su idioma de oración a fin de que puedan orar en él libremente.
6) Como pareja, hagan una cita diaria a Jesús y cumplan con ella diligentemente.
- El enemigo odia que las parejas oren juntas; utilizará toda artimaña para evitar que lo hagan.
- No lo hablen, no lo piensen, no lo dialoguen; ¡SIMPLEMENTE HAGANLO!
- Las parejas que están demasiado lastimadas como para hablar pueden orar en el espíritu y lograr que su matrimonio sea sanado.
- El crecimiento en una sola carne fluye de la fuerza del tiempo en oración que pasen juntos.
7) El bautismo o plenitud del Espíritu Santo.
- A fin de orar juntos en el espíritu, tenemos que recibir las lenguas del Espíritu Santo.
- La Palabra de Dios es clara en cuanto el deseo de Dios.
- NOTA: El siguiente tema es un estudio apoyado en las Escrituras sobre la base para el bautismo en el Espíritu Santo.
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