Matrimonios para toda la Vida
-
INTRODUCCIÓN
Introducción -
SEMANAS1) El Pacto5 Temas
-
2) Una Sola Carne5 Temas
-
3) Las Funciones5 Temas
-
4) La Siembra y la Cosecha3 Temas
-
5) El Perdón3 Temas
-
6) La Visión de Fe y Confianza3 Temas
-
7) Orando Juntos4 Temas
-
8) Vivir de Común Acuerdo3 Temas
-
9) Fluyendo Juntos en el Espíritu4 Temas
-
10) Intimidad Sexual4 Temas
-
11) Guerra Espiritual4 Temas
-
12) Patrones de Vida3 Temas
-
13) El Ministerio de una Sola Carne3 Temas
Participantes 2159
1) Identifiquen algunas maneras que ustedes como pareja han utilizado para llegar a un
acuerdo en el pasado.
2) ¿ Cuáles han sido los resultados de estos métodos?
3) Consideren una cosa sobre de la que necesitan llegar a un acuerdo actualmente. ¿Qué dice la Palabra de Dios sobre este asunto? Si no pueden encontrar nada específico sobre este asunto en la Palabra, comiencen a orar juntos en el Espíritu a fin de buscar la voluntad de Dios para la situación. Recuerden que tienen que hacer a un lado toda noción preconcebida de cuál es la respuesta “correcta” y orar en el Espíritu hasta que reciban la misma respuesta del Espíritu Santo. Esto podrá llevar varias sesiones de oración antes de que lleguen al momento en que los dos oigan la misma cosa. No se desanimen. Bien vale la pena el tiempo que se requiere para proceder en la perfecta voluntad de Dios.
Pueden anotar si así lo desean:
- Asunto que requiera acuerdo.
- Fecha en que la oración comenzó.
- Respuesta final recibida tanto por el esposo como la esposa en acuerdo con el Señor.
- Fecha en que se recibió la respuesta final.
- Resultados.
Cuando hayan llegado a un acuerdo en el primer asunto, prosigan con otros. ¿Sobre que otro asunto desean conocer la perfecta voluntad de Dios? Recuerden, siempre busquen la voluntad de Dios juntos. No supongan que uno de los dos ha oído de parte de Dios y simplemente “sigan la corriente”. El poder del enemigo en contra de su toma de decisiones como pareja, disminuye grandemente cuando los dos están unidos en acuerdo con Dios.
“y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se
rompe pronto” (Eclesiastés 4:12)
Comentarios