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Matrimonios para toda la Vida

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  1. INTRODUCCIÓN

    Introducción
  2. SEMANAS
    1) El Pacto
    5 Temas
  3. 2) Una Sola Carne
    5 Temas
  4. 3) Las Funciones
    5 Temas
  5. 4) La Siembra y la Cosecha
    3 Temas
  6. 5) El Perdón
    3 Temas
  7. 6) La Visión de Fe y Confianza
    3 Temas
  8. 7) Orando Juntos
    4 Temas
  9. 8) Vivir de Común Acuerdo
    3 Temas
  10. 9) Fluyendo Juntos en el Espíritu
    4 Temas
  11. 10) Intimidad Sexual
    4 Temas
  12. 11) Guerra Espiritual
    4 Temas
  13. 12) Patrones de Vida
    3 Temas
  14. 13) El Ministerio de una Sola Carne
    3 Temas
Progreso de Leccion
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El Fruto del Espíritu “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre y templanza; contra tales cosas no hay ley”
(Gálatas 5:22-23)

1) Es “fruto”, no “frutos”.

  • Este es una singular obra del Espíritu Santo.
  • Produce cualidades de carácter y madurez espiritual.

2) Cualidades del fruto del Espíritu Santo:

  • Amor- el amor incondicional de Dios. (1 Juan 3:16)
  • Gozo – más profundo que la felicidad. (Juan 15:11)
  • Paz – confianza, seguridad y tranquilidad. (Juan 14:27)
  • Paciencia – resistencia y firmeza. (Santiago 1:4)
  • Benignidad – amabilidad e integridad. (2 Samuel 22:36)
  • Bondad – rectitud de corazón y vida. (Romanos 15:14)
  • Fe – guardador de pacto. (Romanos 10:17)
  • Mansedumbre – fortaleza bajo el control de Dios. (Salmos 18:35)
  • Templanza – dominio de deseos y pasiones. (Proverbios 25:28)

3) El Fruto del Espíritu Santo es para las relaciones tanto con Dios como con los demás.

  • Jesús nunca sanó milagrosamente las relaciones.
  • Jesús nunca fue mediador de los problemas en las relaciones.
  • Jesús retó los problemas en el corazón para sanar problemas en las relaciones.
    • La madre de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo. “—Ustedes no saben lo que están pidiendo —respondió Jesús—. ¿Pueden acaso beber el trago amargo de la copa que yo voy a beber? —Sí, podemos. Les aseguro que beberán de mi copa —dijo Jesús—, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde concederlo. Eso ya lo ha decidido mi Padre.” (Mateo 20:22-23); “Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás” (Mateo 20:26-27)
    • Pedro y Juan. “—¡La paz sea con ustedes! —repitió Jesús—. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.” (Juan 20:21)

4) Los problemas del matrimonio están directamente relacionados a situaciones en nuestro propio corazón.

  • Frecuentemente buscamos en donde sea para mejorar nuestra relación matrimonial.
  • El Señor quiere que veamos nuestro propio corazón, no el de nuestro cónyuge.
    • Necesitamos rendirnos a la obra del Espíritu Santo.
      • El producirá la cosecha en nuestra relación de una sola carne.
      • No hay atajos.
    • El matrimonio es una de las mejores relaciones para probar el Fruto del Espíritu en nuestra vida.
      • Si el fruto no es real, vamos a aparentar tenerlo en nuestras relaciones casuales.
      • No podemos fingir con nuestro cónyuge, quien nos conoce mejor.
    • Hay una perspectiva equivocada de que supuestamente el matrimonio saca lo mejor de nosotros, pero lo contrario es la verdad.
      • El matrimonio está diseñado para sacar lo peor a la superficie.
      • El pacto en el matrimonio provee seguridad para nosotros como individuos y como pareja durante este proceso de cambio, sanidad y madurez.
    • Claves para una relación sana fuerte.
      • No mires lo malo en tu cónyuge sino ríndele a la obra del Espíritu Santo en ti.
      • No intentemos ser el Espíritu Santo para nuestro cónyuge regañando, controlando o manipulando.
      • Solamente podemos ser obedientes al Espíritu Santo por nosotros mismos.

El Espíritu Santo produce el fruto.

1) El fruto es el resultado natural de la morada del Espíritu Santo en nosotros.

  • Es tan natural como un manzano produciendo manzanas.
  • No debería ser una lucha.
  • Comienza cuando Él mora en nosotros.
  • Manifestaremos el fruto del Espíritu al grado que nos rindamos y seamos obedientes a la obra del Espíritu Santo en nosotros.

2) La madurez del fruto es la meta.

  • En lo natural la fruta madura es más dulce y más deseable.
  • En lo espiritual nosotros deseamos lo mismo.
  • La madurez se mide por el grado en que nos hemos rendido a las obras del Espíritu Santo en nuestras vidas.

3) Una lucha constante se da entre nuestra carne y el Espíritu Santo.

  • Jesús fue tentado. “Porque nada de lo que hay en el mundo —los malos deseos de la carne,[a] la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida—, proviene del Padre, sino del mundo.” (1 Juan 2:16)
  • Jesús fue habilitado por el Espíritu Santo
  • Nosotros somos habilitados por el Espíritu Santo.
  • Él transformara nuestros corazones y producirá el fruto.

4) Las debilidades en nuestro carácter son detectadas mejor por nuestro cónyuge.

  • Necesitamos rendir nuestras acciones y deseos carnales al Espíritu Santo
  • Los cambios no se dan por nuestra fuerza de voluntad.
  • Esta obra sobrenatural del Espíritu Santo trae cambios.

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