
Una vez que el discĆpulo ha madurado dentro del Grupo de Vida, completó el entrenamiento en la Escuela de LĆderes, y estĆ” listo para multiplicarse y dirigir una nueva CĆ©lula, surge la siguiente pregunta:
¿Cómo conservar la relación de discipulado luego de la multiplicación de la Célula?
– En Renacer discipulamos a los miembros en el Grupo de Vida.
– Pero a los LĆderes que ya estĆ”n dirigiendo sus propios Grupos, los discipulamos en el Grupo de Discipulado.
¿Qué es un Grupo de Discipulado?
Es un grupo donde un LĆder que pertenece a una Red de Discipulado, y que tambiĆ©n es un GuĆa de CĆ©lula, estĆ” discipulando hasta tres LĆderes que son GuĆas de CĆ©lula, y que pertenecen a su misma Red (Ej: Jóvenes, matrimonios, mujeres).
– Idealmente esos discĆpulos pertenecĆan a la cĆ©lula madre, y luego de la multiplicación empezaron a liderar cĆ©lulas hijas.
– En otros casos, cuando se abre una cĆ©lula desde cero, se le asignarĆ” un discipulador al lĆder del nuevo Grupo de Vida, incluyĆ©ndolo en un Grupo de Discipulado perteneciente a una Red.
Esquema de los Grupos de Discipulado dentro de una Red:

Lo ideal y mĆ”s natural es que los lĆderes de las cĆ©lulas madre discipulen a los lĆderes de las cĆ©lulas hijas de su propio Grupo de Discipulado.
– La razón de esto es porque ya existe una relación entre el lĆder de la cĆ©lula madre y el lĆder de la cĆ©lula hija.
– Como una madre que cuida de sus hijos, el lĆder de una cĆ©lula madre tiene una afinidad especial por el nuevo lĆder del equipo y lo mĆ”s probable es que tendrĆ” un mayor cuidado en visitarlo y asegurar el Ć©xito de su grupo.
Sin embargo, a veces el lĆder de la cĆ©lula madre no puede supervisar al lĆder de la cĆ©lula hija por falta de tiempo, o alguna otra situación particular.
– En estos casos, lo mejor es asignar un discipulador al nuevo lĆder del equipo.
– La clave es que cada nuevo lĆder tenga un discipulador que estĆ© orando, visitando, y sirviĆ©ndole.
– Los mejores discipuladores idealmente estĆ”n dirigiendo sus propios grupos celulares y los han multiplicado en mĆ”s de una ocasión.
Base BĆblica para los Grupos de Discipulado
Cuando Jetro, el suegro de Moisés, lo visitó y vio que desde temprano en la mañana hasta la tarde se sentaba a juzgar al pueblo de Israel él solo, tratando de resolver todos los problemas de la gente, le dijo:
Ā«Esto que haces no estĆ” bien, pues te cansarĆ”s tĆŗ, y tambiĆ©n se cansarĆ” este pueblo. Este trabajo es demasiado pesado para ti, y no vas a poder hacerlo tĆŗ solo. PresĆ©ntate ante Dios en lugar del pueblo, y somete a su juicio todos los problemas. EnsƩƱales a ellos las ordenanzas y las leyes, e indĆcales cómo deben conducirse, y quĆ© deben hacer. AdemĆ”s, escoge de entre el pueblo algunos hombres respetables y temerosos de Dios, confiables y nada ambiciosos, y ponlos al frente de grupos de mil, cien, cincuenta y diez personas. Que se ocupen ellos de juzgar al pueblo en todo momento, que dicten sentencia en cuestiones menores, y que a ti te remitan todo asunto de gravedad. AsĆ aligerarĆ”s tu carga, pues ellos la llevarĆ”n contigo. Si haces esto, y Dios asĆ te lo ordena, podrĆ”s resistir; ademĆ”s, todo el pueblo volverĆ” tranquilo a su casa.Ā» Ćxodo 18.13ā23 (RVC)
Podemos resumir este consejo BĆblico en los siguientes pasos:
– Formar grupos (de 10, 50 y 100 personas).
– Reconocer lĆderes
– Delegarles autoridad
– Trabajar en equipo
Este mismo principio se aplicó en el Nuevo Testamento, cuando los apóstoles nombraron a los diÔconos para que les ayudaran en las tareas de liderar la Iglesia.
2 Entonces los doce convocaron a todos los discĆpulos y les dijeron: āNo estĆ” bien que desatendamos la proclamación de la palabra de Dios por atender a las mesas. 3 AsĆ que, hermanos, busquen entre todos ustedes a siete varones de buen testimonio, que estĆ©n llenos del EspĆritu Santo y de sabidurĆa, para que se encarguen de este trabajo. 4 AsĆ nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabraā.5 Esta propuesta fue del agrado de todos los creyentes, y eligieron a Esteban, que era un varón lleno de fe y del EspĆritu Santo, y a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y NicolĆ”s, un prosĆ©lito de AntioquĆa. 6 Luego los llevaron ante los apóstoles, y oraron por ellos y les impusieron las manos. Hechos 6:2ā6 (RVC)
Las Reuniones del Grupo de Discipulado
Recomendamos que las reuniones de discipulado sean por lo menos una vez al mes en un contexto de grupo (el discipulador con todos aquellos lĆderes que Ć©l o ella estĆ© discipulando), y ademĆ”s que el discipulador se reĆŗna individualmente con cada lĆder que estĆ” discipulando segĆŗn necesidad (cuando el discĆpulo lo solicite, o cuando el discipulador lo considere necesario).
– El discipulado grupal pone de manifiesto los problemas comunes y alienta a los lĆderes a interactuar los unos con los otros.
– Mientras que el discipulado individual ayuda al discipulador a cubrir las necesidades mĆ”s profundas de cada lĆder (por ejemplo: de familia, las necesidades personales, el trabajo y la vida espiritual).
– Algunos lĆderes necesitan reunirse con mĆ”s frecuencia con sus discipuladores. Otros lĆderes necesitan menos frecuencia.
– Por eso el discipulador deberĆa evaluar cada caso, y reunirse con sus discĆpulos individualmente segĆŗn la necesidad. Y procurar hacerlo con todo el Grupo de Discipulado, al menos una vez al mes.
Reuniones Grupales de Discipulado
De alguna manera los Equipos de Liderazgo de la mayorĆa de las Redes de Discipulado ya se estĆ”n reuniendo al menos una vez al mes para planificar una actividad de Matrimonios, una nueva serie de Jóvenes, o un acantonamiento de Preadolescentes.
Lo que deberĆamos hacer siempre, de manera proactiva y antes entrar a los temas de la planificación, es incluir la visión celular en el temario de esas reuniones con preguntas como:
– ĀæCómo estĆ”n queridos hermanos? ĀæHabrĆ” alguna necesidad por la que podamos orar o ayudar?
– ĀæCómo estĆ”n sus CĆ©lulas? ĀæHay alguna situación especial que quieran comentarnos para que oremos, o algĆŗn consejo que podamos dar?
– ĀæY las CĆ©lulas de tus discĆpulos? ĀæEstĆ”n creciendo? ĀæSe estĆ”n preparando para multiplicar?
Recordemos siempre que el SeƱor no nos mandó a hacer reuniones, sino discĆpulos. Por eso los Programas y Actividades que planificamos nunca deberĆan ser un fin en sĆ mismos, sino un medio para seguir alcanzando a mĆ”s personas con el Evangelio, y hacerlos discĆpulos de Jesucristo.
Reuniones Individuales de Discipulado
SegĆŗn necesidad, cuando el lĆder lo solicite, o su discipulador lo considere necesario (pero al menos una vez cada 3 o 6 meses) se deberĆan reunir de manera individual para seguir creciendo en la relación de discipulado.
En esas reuniones el discipulador deberĆa comenzar con preguntas como estas:
– ĀæCómo estĆ”s? ĀæCómo estĆ” tu relación con el SeƱor?
– ĀæHabrĆ” alguna situación que quieras comentar conmigo?
– ĀæCómo estĆ” tu familia, matrimonio, trabajo?
– ĀæCuĆ”les son los desafĆos que estĆ”s enfrentando en tu Grupo de Vida, y en los lĆderes que estĆ”s discipulando?
– ĀæEn quĆ© te puedo ayudar u orar por vos?
En esta primera parte, el discipulador deberĆa estar mĆ”s predispuesto a escuchar que a āsermonearā a su discĆpulo. Y luego de haberlo escuchado con atención, y con la guĆa del EspĆritu Santo, podrĆ” compartirle una palabra o reflexión de Ć”nimo, para finalmente orar por Ć©l o ella y sus necesidades.
Este tipo de reuniones periódicas sin duda van a permitir que la relación entre ambos crezca, y juntos sigan creciendo en su relación con el Señor Jesús. Y obviamente se verÔn los frutos en sus propias vidas, familias y ministerios. ”Amén!
Maneras prĆ”cticas de discipular a un LĆder de CĆ©lula
1) Discipular a través de la Oración
Los discipuladores eficaces cubren a sus lĆderes en oración, sabiendo que Dios da la victoria y contesta la oración. Pablo dijo a la iglesia en la casa de Colosas:
āAunque estoy fĆsicamente ausente, los acompaƱo en espĆritu, y me alegro al ver su buen orden y la firmeza de su fe en Cristoā Colosenses 2:5
– A pesar de que Pablo no estaba fĆsicamente presente con la iglesia, estaba allĆ en espĆritu. Es posible estar presente en espĆritu con el lĆder a travĆ©s de la oración.
– Los discipuladores van a la batalla en nombre de los lĆderes bajo su cuidado y proporcionan una protección espiritual contra los ataques de SatanĆ”s.
– Los discipuladores eficaces cubren a los lĆderes con un escudo de oración y luego, cuando hablan personalmente, hay una unidad que ya se ha desarrollado a travĆ©s de la oración.
2) Discipular Escuchando
A menudo, el discipulador se siente inadecuado para discipular a los lĆderes que estĆ”n bajo su cuidado, porque siente que no sabe lo suficiente ni conoce realmente sus necesidades.
– Nunca te olvides que el elemento mĆ”s importante es un oĆdo atento.
– Un buen discipulador sabe cuĆ”ndo callarse y dejar que la otra persona hable.
– La preparación para escuchar requiere una cierta tarea previa a la reunión. Esta tarea implica pensar en las circunstancias y necesidades de cada lĆder. Es una gran idea escribir notas y reflexiones sobre el lĆder que pueden ser examinadas antes de la próxima reunión. Esto ayuda al discipulador a recordar conversaciones pasadas y a prepararlo para escuchar con mĆ”s atención.
– Los grandes discipuladores no sólo escuchan lo que tiene lugar en la cĆ©lula, sino que tambiĆ©n se preocupan por el corazón y la vida del lĆder en general (por su matrimonio, problemas emocionales, sus hijos, la vida devocional, y el trabajo).
– A menudo hay cargas que deben ser compartidas para que el lĆder pueda hacer un mejor trabajo.
– Al escuchar atentamente, el discipulador crearĆ” el ambiente propicio para que el lĆder se abra con confianza y le comparta sus necesidades y desafĆos.
3) Discipular con Palabras de Ćnimo
BernabĆ© es conocido como el āhijo de consolaciónā. Animó a Pablo muchas veces y le ayudó a convertirse en un discĆpulo eficaz de Jesucristo, que se multiplicó en otros discĆpulos. BernabĆ© vio mĆ”s allĆ” de la mala fama y debilidades de carĆ”cter de Pablo, se acercó personalmente, lo animó y luego lo acompañó en sus viajes misioneros.
¿Por qué es tan importante el dar Ônimo?
– Porque los LĆderes de Grupos de Vida a menudo no se sienten que estĆ”n haciendo un buen trabajo.
– Ellos se comparan a sĆ mismos con los demĆ”s y se sienten frustrados. Escuchan sobre el otro lĆder del equipo que ya multiplicó su cĆ©lula y ganó a varias personas para JesĆŗs, y pueden sufrir fĆ”cilmente de sentimientos de incapacidad. āĀæPor quĆ© no vienen mĆ”s personas a mi grupo celular?ā, se preguntan.
– Los discipuladores eficaces utilizan cualquier oportunidad para alentar al lĆder. āDaniel, valoramos mucho tu esfuerzo y dedicación liderando tu CĆ©lula. Ā”Buen trabajo! Gracias por tanto amor y persistencia. No te desanimes⦠pronto verĆ”s los resultados.ā
Aunque el lĆder del grupo pequeƱo estĆ” trabajando en el ministerio para el SeƱor, el discipulador puede ser el instrumento de Dios para dar aliento. Es JesĆŗs diciendo directamente al lĆder: āTe quiero mucho, seguĆ adelante, tu recompensa estĆ” en el cieloā.
4) Discipular con Amor
El Equipo Pastoral discipula a los LĆderes de Red. Ellos discipulan a los LĆderes de Grupos de Vida. Y el LĆder, a su vez, discipula a los miembros de su Grupo.
– Todos necesitamos ser discipulados y amados.
– El discipulado ayuda a que en la visión celular todo fluya naturalmente, como en la iglesia primitiva.
A menudo, la mejor manera de mostrarle aprecio a un lĆder es siendo su amigo.
– Muchas personas pasan por alto este simple, pero potente principio, pero es una de las claves para el discipulado con Ć©xito de lĆderes de grupos pequeƱos.
– JesĆŗs, el mĆ”ximo discipulador, reveló este sencillo principio cuando dijo a sus discĆpulos:
āYa no los llamo siervos, porque el siervo no estĆ” al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oĆ decir se lo he dado a conocer a ustedesā. Juan 15:15
5) Discipular visitando el Grupo de Vida
La visita a un grupo celular es una de las mejores maneras para que el discipulador pueda observar los patrones del lĆder de la cĆ©lula. Para eso el discipulador que estĆ” de visita no deberĆa dirigir Ć©l la reunión del grupo, sino dejar que sea el lĆder quien lo haga, para poder participar y observar lo siguiente:
– ĀæHabla demasiado el lĆder del grupo? ĀæNo lo suficiente?
– ĀæCómo hace el lĆder con los que hablan mucho? ĀæY con los callados?
– ĀæĆl o ella siguió el plan de la lección de la cĆ©lula? ĀæTerminaron a tiempo?
Al hablar luego personalmente con el lĆder sobre la reunión de cĆ©lula, deberĆas comenzar con los aspectos positivos y luego destacar las Ć”reas que necesita mejorar. Esto le ayudarĆ” en el proceso de discipulado y lo animarĆ” a acercarse mĆ”s a JesĆŗs.
6) Discipular Entrenando
Los discipuladores desarrollan lĆderes en ambas maneras, tanto formales como informales.
– El discipulador ayuda a su discĆpulo en el desarrollo de su liderazgo conectĆ”ndolo con los recursos necesarios, tales como el entrenamiento en el Instituto BĆblico RHEMA, artĆculos sobre liderazgo y apoyo en oración.
– AdemĆ”s de invitar a tus discĆpulos que estĆ”n liderando cĆ©lulas a estudiar en el Instituto BĆblico, es posible que quieras leer un libro y comentarlo juntos, o al menos recomendar uno.
Los buenos recursos ayudarĆ”n a tus discĆpulos que estĆ”n liderando cĆ©lulas a crecer en su liderazgo y ser mĆ”s efectivos en la Obra.
– Por ejemplo, le podrĆas decir: āJuan, aquĆ hay un enlace a un artĆculo acerca de cómo escuchar. Por favor, revĆsalo y vamos a repasar esto la próxima vez que nos veamosā.
– O si Juan no es del tipo que irĆa a Internet para revisarlo, podrĆas simplemente imprimirlo y dĆ”rselo al lĆder. MĆ”s tarde, le podrĆas preguntar al lĆder lo que Ć©l o ella piensa.
– Si el lĆder no estĆ” dispuesto a comprometerse a hacerlo por su cuenta, puede ser una buena idea leer el artĆculo entero con el lĆder.
Los lĆderes nunca dejamos de aprender ni de crecer, sólo asĆ tendremos siempre contenido para transmitir y recursos para compartir.
– Un discipulador puede ponerse en contacto con los lĆderes en lĆnea, enviĆ”ndoles artĆculos por email, citas y Ć”nimo a travĆ©s del WhatsApp.
– La comunicación con tus lĆderes en lĆnea es una manera rĆ”pida y eficaz para proporcionar los recursos.
– Puedes enviar solicitudes instantĆ”neas de oración, actualizaciones en tiempo real sobre el ministerio celular, y material Ćŗtil que los anime a seguir adelante en tiempos desalentadores.
– La información enviada a travĆ©s de correo electrónico o WhatsApp es grandiosa porque tus lĆderes pueden procesar la información de forma privada hasta que puedan compartirla juntos y ver maneras prĆ”cticas de implementarla.
7) Discipular Planificando la Multiplicación
Los discipuladores pueden ayudar tremendamente a los lĆderes de cĆ©lulas en el proceso de multiplicación del grupo.
– Nunca te olvides que, para que el grupo se pueda multiplicar, primero se tiene que multiplicar el lĆder en sus propios discĆpulos, hasta que ellos estĆ©n listos tambiĆ©n para discipular a otros.
– Si eres un discipulador, es muy recomendable que ayudes a tus discĆpulos que estĆ”n liderando cĆ©lulas a vislumbrar futuros hacedores de discĆpulos, animando al lĆder a desarrollar la planificación para que todos participen en el grupo y asĆ se puedan multiplicar.
– Como discipulador podrĆas decir: āRaquel, Āæhas notado a MarĆa en tu grupo?ā āĀæPor quĆ© no la consideras para ser una futura lĆder?ā
El discipulador tambiĆ©n le debe recordar al lĆder de la cĆ©lula que su planificación debe incluir animar a todos los miembros a tomar el entrenamiento en la Escuela de LĆderes, haciĆ©ndoles saber que nadie podrĆ” dirigir un nuevo grupo sin haber completado esta capacitación de un aƱo de duración.
8) Discipular Mediante el DesafĆo
Cuando un lĆder de cĆ©lula se estanca, los miembros lo perciben. Se preguntan quĆ© pasa con el grupo. Falta vitalidad, la lección no estĆ” preparada, y el lĆder transmite una cierta apatĆa o desinterĆ©s.
– Los discipuladores eficaces estĆ”n lo suficientemente cerca para detectar la falta de vida del lĆder de grupo.
– El discipulador debe estar dispuesto a hablar directamente con el lĆder, sabiendo que la condición espiritual negativa del lĆder o falta de motivación afectarĆ” a los que estĆ”n en el grupo.
Pablo, en su mensaje a la iglesia Ćfeso, les dijo:
āMĆ”s bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristoā. Efesios 4:15.
Los buenos discipuladores tratan de modelar este desafĆo para la acción, por medio de la interacción honesta y haciendo las preguntas difĆciles.
– PodrĆas comenzar una charla personal de discipulado con la frase: āĀæMe das permiso para compartirte algo?ā.
– El lĆder debe saber que el discipulador le hablarĆ” de una manera franca y directa, y no se irĆ” por las ramas.
Sin embargo, debido a que el discipulador quiere lo mejor para el lĆder, en la charla le pondrĆ” una buena dosis de amor.
– Es una buena prĆ”ctica no aplicar la corrección hasta dar las gracias y reconocimientos sinceros. Pues siempre habrĆ” algo positivo que observar y destacar.
– El estĆmulo positivo permitirĆ” al lĆder recibir el desafĆo para ser corregido y mejorar.
9) Discipular a través de la Supervisión
Jim Egli y Dwight MĆ”rmol, en su libro āGrupos pequeƱos, gran impacto.ā llevaron a cabo su investigación entre tres mil lĆderes de grupos pequeƱos en veinte paĆses, y querĆan saber por quĆ© algunos grupos crecen y se multiplican, y otros no. Y por quĆ© algunas iglesias celulares hacen un mejor trabajo que otras en cuanto al discipulado de sus miembros y la multiplicación de los grupos.
– Descubrieron que las iglesias basadas en grupos pequeƱos que mĆ”s crecen priorizan la oración, practican la supervisión proactiva, y establecen una cultura de la multiplicación.
– Sin embargo, cuando se analizaron estas tres actividades juntas, resultó la supervisión el factor clave.
Jim Egli escribe:
āDe todas las preguntas de la encuesta, una emergió como la mĆ”s importante. Esa pregunta se hace a los lĆderes de grupos pequeƱos: āĀæMi supervisor, discipulador o pastor se reĆŗne conmigo para animarme personalmente como lĆder?ā. Ā”Los lĆderes que respondan con āa menudoā o āmuy a menudoā, tienen grupos que son mĆ”s fuertes en todas las medidas de salud y crecimiento!ā
La mayorĆa de las iglesias fracasan porque no ven la supervisión como algo importante.
– Ellos no dan prioridad a la supervisión en su presupuesto, ni tienen tiempo para aprender cómo supervisar.
– La investigación de Egli y MĆ”rmol nos recuerdan que un sistema sano de supervisión mantiene a la iglesia celular sana y moviĆ©ndose hacia adelante.
– Las Iglesias celulares saludables supervisan a los hacedores de discĆpulos.
Al reunirte con tus discĆpulos, luego de preguntarles por su vida personal, la relación con el SeƱor, familia, trabajo, etc. deberĆas consultarles por el estado de sus respectivos Grupos, y cómo ayudarles a que sigan creciendo y multiplicĆ”ndose.
Comentarios