Leccion 3 de 4
En Progreso

3. Discipulado en la Red

Una vez que el discípulo ha madurado dentro del Grupo de Vida, completó el entrenamiento en la Escuela de Líderes, y estÔ listo para multiplicarse y dirigir una nueva Célula, surge la siguiente pregunta:

– En Renacer discipulamos a los miembros en el Grupo de Vida.
– Pero a los LĆ­deres que ya estĆ”n dirigiendo sus propios Grupos, los discipulamos en el Grupo de Discipulado.


Es un grupo donde un Líder que pertenece a una Red de Discipulado, y que también es un Guía de Célula, estÔ discipulando hasta tres Líderes que son Guías de Célula, y que pertenecen a su misma Red (Ej: Jóvenes, matrimonios, mujeres).
– Idealmente esos discĆ­pulos pertenecĆ­an a la cĆ©lula madre, y luego de la multiplicación empezaron a liderar cĆ©lulas hijas.
– En otros casos, cuando se abre una cĆ©lula desde cero, se le asignarĆ” un discipulador al lĆ­der del nuevo Grupo de Vida, incluyĆ©ndolo en un Grupo de Discipulado perteneciente a una Red.

Esquema de los Grupos de Discipulado dentro de una Red:

Lo ideal y mƔs natural es que los lƭderes de las cƩlulas madre discipulen a los lƭderes de las cƩlulas hijas de su propio Grupo de Discipulado.
– La razón de esto es porque ya existe una relación entre el lĆ­der de la cĆ©lula madre y el lĆ­der de la cĆ©lula hija.
– Como una madre que cuida de sus hijos, el lĆ­der de una cĆ©lula madre tiene una afinidad especial por el nuevo lĆ­der del equipo y lo mĆ”s probable es que tendrĆ” un mayor cuidado en visitarlo y asegurar el Ć©xito de su grupo.

Sin embargo, a veces el líder de la célula madre no puede supervisar al líder de la célula hija por falta de tiempo, o alguna otra situación particular.
– En estos casos, lo mejor es asignar un discipulador al nuevo lĆ­der del equipo.
– La clave es que cada nuevo lĆ­der tenga un discipulador que estĆ© orando, visitando, y sirviĆ©ndole.
– Los mejores discipuladores idealmente estĆ”n dirigiendo sus propios grupos celulares y los han multiplicado en mĆ”s de una ocasión.

Cuando Jetro, el suegro de Moisés, lo visitó y vio que desde temprano en la mañana hasta la tarde se sentaba a juzgar al pueblo de Israel él solo, tratando de resolver todos los problemas de la gente, le dijo:

Podemos resumir este consejo BĆ­blico en los siguientes pasos:
– Formar grupos (de 10, 50 y 100 personas).
– Reconocer lĆ­deres
– Delegarles autoridad
– Trabajar en equipo

Este mismo principio se aplicó en el Nuevo Testamento, cuando los apóstoles nombraron a los diÔconos para que les ayudaran en las tareas de liderar la Iglesia.

Recomendamos que las reuniones de discipulado sean por lo menos una vez al mes en un contexto de grupo (el discipulador con todos aquellos líderes que él o ella esté discipulando), y ademÔs que el discipulador se reúna individualmente con cada líder que estÔ discipulando según necesidad (cuando el discípulo lo solicite, o cuando el discipulador lo considere necesario).

– El discipulado grupal pone de manifiesto los problemas comunes y alienta a los lĆ­deres a interactuar los unos con los otros.
– Mientras que el discipulado individual ayuda al discipulador a cubrir las necesidades mĆ”s profundas de cada lĆ­der (por ejemplo: de familia, las necesidades personales, el trabajo y la vida espiritual).
– Algunos lĆ­deres necesitan reunirse con mĆ”s frecuencia con sus discipuladores. Otros lĆ­deres necesitan menos frecuencia.
– Por eso el discipulador deberĆ­a evaluar cada caso, y reunirse con sus discĆ­pulos individualmente segĆŗn la necesidad. Y procurar hacerlo con todo el Grupo de Discipulado, al menos una vez al mes.

Reuniones Grupales de Discipulado

De alguna manera los Equipos de Liderazgo de la mayoría de las Redes de Discipulado ya se estÔn reuniendo al menos una vez al mes para planificar una actividad de Matrimonios, una nueva serie de Jóvenes, o un acantonamiento de Preadolescentes.
Lo que deberíamos hacer siempre, de manera proactiva y antes entrar a los temas de la planificación, es incluir la visión celular en el temario de esas reuniones con preguntas como:

– ĀæCómo estĆ”n queridos hermanos? ĀæHabrĆ” alguna necesidad por la que podamos orar o ayudar?
– ĀæCómo estĆ”n sus CĆ©lulas? ĀæHay alguna situación especial que quieran comentarnos para que oremos, o algĆŗn consejo que podamos dar?
– ĀæY las CĆ©lulas de tus discĆ­pulos? ĀæEstĆ”n creciendo? ĀæSe estĆ”n preparando para multiplicar?

Recordemos siempre que el Señor no nos mandó a hacer reuniones, sino discípulos. Por eso los Programas y Actividades que planificamos nunca deberían ser un fin en sí mismos, sino un medio para seguir alcanzando a mÔs personas con el Evangelio, y hacerlos discípulos de Jesucristo.

Reuniones Individuales de Discipulado

Según necesidad, cuando el líder lo solicite, o su discipulador lo considere necesario (pero al menos una vez cada 3 o 6 meses) se deberían reunir de manera individual para seguir creciendo en la relación de discipulado.
En esas reuniones el discipulador deberĆ­a comenzar con preguntas como estas:
– ĀæCómo estĆ”s? ĀæCómo estĆ” tu relación con el SeƱor?
– ĀæHabrĆ” alguna situación que quieras comentar conmigo?
– ĀæCómo estĆ” tu familia, matrimonio, trabajo?
– ĀæCuĆ”les son los desafĆ­os que estĆ”s enfrentando en tu Grupo de Vida, y en los lĆ­deres que estĆ”s discipulando?
– ĀæEn quĆ© te puedo ayudar u orar por vos?

En esta primera parte, el discipulador deberĆ­a estar mĆ”s predispuesto a escuchar que a ā€œsermonearā€ a su discĆ­pulo. Y luego de haberlo escuchado con atención, y con la guĆ­a del EspĆ­ritu Santo, podrĆ” compartirle una palabra o reflexión de Ć”nimo, para finalmente orar por Ć©l o ella y sus necesidades.
Este tipo de reuniones periódicas sin duda van a permitir que la relación entre ambos crezca, y juntos sigan creciendo en su relación con el Señor Jesús. Y obviamente se verÔn los frutos en sus propias vidas, familias y ministerios. ”Amén!

Maneras prƔcticas de discipular a un Lƭder de CƩlula

Los discipuladores eficaces cubren a sus líderes en oración, sabiendo que Dios da la victoria y contesta la oración. Pablo dijo a la iglesia en la casa de Colosas:

– A pesar de que Pablo no estaba fĆ­sicamente presente con la iglesia, estaba allĆ­ en espĆ­ritu. Es posible estar presente en espĆ­ritu con el lĆ­der a travĆ©s de la oración.
– Los discipuladores van a la batalla en nombre de los lĆ­deres bajo su cuidado y proporcionan una protección espiritual contra los ataques de SatanĆ”s.
– Los discipuladores eficaces cubren a los lĆ­deres con un escudo de oración y luego, cuando hablan personalmente, hay una unidad que ya se ha desarrollado a travĆ©s de la oración.

A menudo, el discipulador se siente inadecuado para discipular a los lƭderes que estƔn bajo su cuidado, porque siente que no sabe lo suficiente ni conoce realmente sus necesidades.

– Nunca te olvides que el elemento mĆ”s importante es un oĆ­do atento.
– Un buen discipulador sabe cuĆ”ndo callarse y dejar que la otra persona hable.
– La preparación para escuchar requiere una cierta tarea previa a la reunión. Esta tarea implica pensar en las circunstancias y necesidades de cada lĆ­der. Es una gran idea escribir notas y reflexiones sobre el lĆ­der que pueden ser examinadas antes de la próxima reunión. Esto ayuda al discipulador a recordar conversaciones pasadas y a prepararlo para escuchar con mĆ”s atención.
– Los grandes discipuladores no sólo escuchan lo que tiene lugar en la cĆ©lula, sino que tambiĆ©n se preocupan por el corazón y la vida del lĆ­der en general (por su matrimonio, problemas emocionales, sus hijos, la vida devocional, y el trabajo).
– A menudo hay cargas que deben ser compartidas para que el lĆ­der pueda hacer un mejor trabajo.
– Al escuchar atentamente, el discipulador crearĆ” el ambiente propicio para que el lĆ­der se abra con confianza y le comparta sus necesidades y desafĆ­os.

BernabĆ© es conocido como el ā€œhijo de consolaciónā€. Animó a Pablo muchas veces y le ayudó a convertirse en un discĆ­pulo eficaz de Jesucristo, que se multiplicó en otros discĆ­pulos. BernabĆ© vio mĆ”s allĆ” de la mala fama y debilidades de carĆ”cter de Pablo, se acercó personalmente, lo animó y luego lo acompañó en sus viajes misioneros.

¿Por qué es tan importante el dar Ônimo?

– Porque los LĆ­deres de Grupos de Vida a menudo no se sienten que estĆ”n haciendo un buen trabajo.
– Ellos se comparan a sĆ­ mismos con los demĆ”s y se sienten frustrados. Escuchan sobre el otro lĆ­der del equipo que ya multiplicó su cĆ©lula y ganó a varias personas para JesĆŗs, y pueden sufrir fĆ”cilmente de sentimientos de incapacidad. ā€œĀæPor quĆ© no vienen mĆ”s personas a mi grupo celular?ā€, se preguntan.
– Los discipuladores eficaces utilizan cualquier oportunidad para alentar al lĆ­der. ā€œDaniel, valoramos mucho tu esfuerzo y dedicación liderando tu CĆ©lula. Ā”Buen trabajo! Gracias por tanto amor y persistencia. No te desanimes… pronto verĆ”s los resultados.ā€

Aunque el lĆ­der del grupo pequeƱo estĆ” trabajando en el ministerio para el SeƱor, el discipulador puede ser el instrumento de Dios para dar aliento. Es JesĆŗs diciendo directamente al lĆ­der: ā€œTe quiero mucho, seguĆ­ adelante, tu recompensa estĆ” en el cieloā€.

El Equipo Pastoral discipula a los LĆ­deres de Red. Ellos discipulan a los LĆ­deres de Grupos de Vida. Y el LĆ­der, a su vez, discipula a los miembros de su Grupo.
– Todos necesitamos ser discipulados y amados.
– El discipulado ayuda a que en la visión celular todo fluya naturalmente, como en la iglesia primitiva.

A menudo, la mejor manera de mostrarle aprecio a un lĆ­der es siendo su amigo.
– Muchas personas pasan por alto este simple, pero potente principio, pero es una de las claves para el discipulado con Ć©xito de lĆ­deres de grupos pequeƱos.
– JesĆŗs, el mĆ”ximo discipulador, reveló este sencillo principio cuando dijo a sus discĆ­pulos:

La visita a un grupo celular es una de las mejores maneras para que el discipulador pueda observar los patrones del líder de la célula. Para eso el discipulador que estÔ de visita no debería dirigir él la reunión del grupo, sino dejar que sea el líder quien lo haga, para poder participar y observar lo siguiente:

– ĀæHabla demasiado el lĆ­der del grupo? ĀæNo lo suficiente?
– ĀæCómo hace el lĆ­der con los que hablan mucho? ĀæY con los callados?
– ¿Él o ella siguió el plan de la lección de la cĆ©lula? ĀæTerminaron a tiempo?

Al hablar luego personalmente con el líder sobre la reunión de célula, deberías comenzar con los aspectos positivos y luego destacar las Ôreas que necesita mejorar. Esto le ayudarÔ en el proceso de discipulado y lo animarÔ a acercarse mÔs a Jesús.

Los discipuladores desarrollan lĆ­deres en ambas maneras, tanto formales como informales.

– El discipulador ayuda a su discĆ­pulo en el desarrollo de su liderazgo conectĆ”ndolo con los recursos necesarios, tales como el entrenamiento en el Instituto BĆ­blico RHEMA, artĆ­culos sobre liderazgo y apoyo en oración.
– AdemĆ”s de invitar a tus discĆ­pulos que estĆ”n liderando cĆ©lulas a estudiar en el Instituto BĆ­blico, es posible que quieras leer un libro y comentarlo juntos, o al menos recomendar uno.

Los buenos recursos ayudarƔn a tus discƭpulos que estƔn liderando cƩlulas a crecer en su liderazgo y ser mƔs efectivos en la Obra.
– Por ejemplo, le podrĆ­as decir: ā€œJuan, aquĆ­ hay un enlace a un artĆ­culo acerca de cómo escuchar. Por favor, revĆ­salo y vamos a repasar esto la próxima vez que nos veamosā€.
– O si Juan no es del tipo que irĆ­a a Internet para revisarlo, podrĆ­as simplemente imprimirlo y dĆ”rselo al lĆ­der. MĆ”s tarde, le podrĆ­as preguntar al lĆ­der lo que Ć©l o ella piensa.
– Si el lĆ­der no estĆ” dispuesto a comprometerse a hacerlo por su cuenta, puede ser una buena idea leer el artĆ­culo entero con el lĆ­der.

Los líderes nunca dejamos de aprender ni de crecer, sólo así tendremos siempre contenido para transmitir y recursos para compartir.
– Un discipulador puede ponerse en contacto con los lĆ­deres en lĆ­nea, enviĆ”ndoles artĆ­culos por email, citas y Ć”nimo a travĆ©s del WhatsApp.
– La comunicación con tus lĆ­deres en lĆ­nea es una manera rĆ”pida y eficaz para proporcionar los recursos.
– Puedes enviar solicitudes instantĆ”neas de oración, actualizaciones en tiempo real sobre el ministerio celular, y material Ćŗtil que los anime a seguir adelante en tiempos desalentadores.
– La información enviada a travĆ©s de correo electrónico o WhatsApp es grandiosa porque tus lĆ­deres pueden procesar la información de forma privada hasta que puedan compartirla juntos y ver maneras prĆ”cticas de implementarla.

Los discipuladores pueden ayudar tremendamente a los líderes de células en el proceso de multiplicación del grupo.
– Nunca te olvides que, para que el grupo se pueda multiplicar, primero se tiene que multiplicar el lĆ­der en sus propios discĆ­pulos, hasta que ellos estĆ©n listos tambiĆ©n para discipular a otros.
– Si eres un discipulador, es muy recomendable que ayudes a tus discĆ­pulos que estĆ”n liderando cĆ©lulas a vislumbrar futuros hacedores de discĆ­pulos, animando al lĆ­der a desarrollar la planificación para que todos participen en el grupo y asĆ­ se puedan multiplicar.
– Como discipulador podrĆ­as decir: ā€œRaquel, Āæhas notado a MarĆ­a en tu grupo?ā€ ā€œĀæPor quĆ© no la consideras para ser una futura lĆ­der?ā€

El discipulador también le debe recordar al líder de la célula que su planificación debe incluir animar a todos los miembros a tomar el entrenamiento en la Escuela de Líderes, haciéndoles saber que nadie podrÔ dirigir un nuevo grupo sin haber completado esta capacitación de un año de duración.

Cuando un líder de célula se estanca, los miembros lo perciben. Se preguntan qué pasa con el grupo. Falta vitalidad, la lección no estÔ preparada, y el líder transmite una cierta apatía o desinterés.
– Los discipuladores eficaces estĆ”n lo suficientemente cerca para detectar la falta de vida del lĆ­der de grupo.
– El discipulador debe estar dispuesto a hablar directamente con el lĆ­der, sabiendo que la condición espiritual negativa del lĆ­der o falta de motivación afectarĆ” a los que estĆ”n en el grupo.

Pablo, en su mensaje a la iglesia Ɖfeso, les dijo:

Los buenos discipuladores tratan de modelar este desafío para la acción, por medio de la interacción honesta y haciendo las preguntas difíciles.
– PodrĆ­as comenzar una charla personal de discipulado con la frase: ā€œĀæMe das permiso para compartirte algo?ā€.
– El lĆ­der debe saber que el discipulador le hablarĆ” de una manera franca y directa, y no se irĆ” por las ramas.

Sin embargo, debido a que el discipulador quiere lo mejor para el lĆ­der, en la charla le pondrĆ” una buena dosis de amor.
– Es una buena prĆ”ctica no aplicar la corrección hasta dar las gracias y reconocimientos sinceros. Pues siempre habrĆ” algo positivo que observar y destacar.
– El estĆ­mulo positivo permitirĆ” al lĆ­der recibir el desafĆ­o para ser corregido y mejorar.

Jim Egli y Dwight MĆ”rmol, en su libro ā€œGrupos pequeƱos, gran impacto.ā€ llevaron a cabo su investigación entre tres mil lĆ­deres de grupos pequeƱos en veinte paĆ­ses, y querĆ­an saber por quĆ© algunos grupos crecen y se multiplican, y otros no. Y por quĆ© algunas iglesias celulares hacen un mejor trabajo que otras en cuanto al discipulado de sus miembros y la multiplicación de los grupos.

– Descubrieron que las iglesias basadas en grupos pequeƱos que mĆ”s crecen priorizan la oración, practican la supervisión proactiva, y establecen una cultura de la multiplicación.
– Sin embargo, cuando se analizaron estas tres actividades juntas, resultó la supervisión el factor clave.

Jim Egli escribe:
ā€œDe todas las preguntas de la encuesta, una emergió como la mĆ”s importante. Esa pregunta se hace a los lĆ­deres de grupos pequeƱos: ā€˜ĀæMi supervisor, discipulador o pastor se reĆŗne conmigo para animarme personalmente como lĆ­der?’. Ā”Los lĆ­deres que respondan con ā€˜a menudo’ o ā€˜muy a menudo’, tienen grupos que son mĆ”s fuertes en todas las medidas de salud y crecimiento!ā€

La mayoría de las iglesias fracasan porque no ven la supervisión como algo importante.
– Ellos no dan prioridad a la supervisión en su presupuesto, ni tienen tiempo para aprender cómo supervisar.
– La investigación de Egli y MĆ”rmol nos recuerdan que un sistema sano de supervisión mantiene a la iglesia celular sana y moviĆ©ndose hacia adelante.
– Las Iglesias celulares saludables supervisan a los hacedores de discĆ­pulos.

Al reunirte con tus discípulos, luego de preguntarles por su vida personal, la relación con el Señor, familia, trabajo, etc. deberías consultarles por el estado de sus respectivos Grupos, y cómo ayudarles a que sigan creciendo y multiplicÔndose.

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