
Introducción
Esta mañana vimos la importancia de estar con Jesús antes de hacer cosas para Jesús.
Comenzamos leyendo cómo fue el RE-ENCUENTRO del SeƱor con sus discĆpulos, luego que ellos habĆan ido a predicar por las ciudades y aldeas. Y JesĆŗs los llamó a solas a un lugar tranquilo para descansar.
Ahora vamos a ver cómo continuó esa historia.
Un DĆa con JesĆŗs
30Ā Los apóstoles se reunieron con JesĆŗs y le contaron todo lo que habĆan hecho y enseƱado.Ā 31Ā JesĆŗs les dijo: Ā«Vengan conmigo ustedes solos, a un lugar apartado, y descansen un poco.Ā» Y es que tanta gente iba y venĆa, que ellos no tenĆan tiempo ni para comer.Ā 32Ā AsĆ que se fueron solos en una barca a un lugar apartado.Ā 33Ā Pero muchos que los vieron partir los reconocieron y los siguieron a pie desde las ciudades. Llegaron antes que ellos, y se reunieron con Ć©l.Ā 34Ā Cuando JesĆŗs salió de la barca yĀ vio a tanta gente, tuvoĀ compasiónĀ de ellos, porque parecĆanĀ ovejas sin pastor, y comenzó entonces aĀ enseƱarlesĀ muchas cosas.Ā (Marcos 6:30ā34 – RVC)
- ParecerĆa que JesĆŗs tiene una idea de descanso un poco diferente a la nuestra.
- ĀæCómo te imaginas un dĆa de descanso con JesĆŗs?
- Ellos se encontraron con una multitud.
- āCuando JesĆŗs vio tanta gente, tuvo compasión de ellos, porque parecĆan ovejas sin pastor.ā
- Las personas sin Dios, andan sin rumbo, sin propósito en la vida.
- Cuando pasamos tiempo con JesĆŗs, aprendemos a ver a las personas como Ćl las ve: āovejas sin pastor.ā
- Como el Buen Pastor, Jesús comenzó a enseñarles muchas cosas.
Denles de Comer
35Ā El tiempo pasó y se hizo tarde, asĆ que sus discĆpulos se acercaron a Ć©l y le dijeron: Ā«Ya es muy tarde, y en este lugar no hay nada.Ā 36Ā Despide a esta gente, para que vayan a los campos y aldeas cercanas, y compren algo de comer.» 37Ā JesĆŗs les respondió: Ā«Denles ustedes de comer.Ā» Pero ellos le dijeron: «¿Quieres que vayamos a comprar pan y les demos de comer? Ā”Eso costarĆa como un aƱo de trabajo!» 38Ā JesĆŗs les dijo: Ā«Vayan a ver cuĆ”ntos panes tienenĀ ustedes.Ā» Cuando lo averiguaron, le dijeron: Ā«Tenemos cinco panes y dos pescados.» (Marcos 6:35ā38 – RVC)
- Hoy en dĆa muchas personas estĆ”n buscando a JesĆŗs con un corazón sincero.Ā
- La mayorĆa no saben dónde encontrarlo.
- Son capaces de hacer grandes sacrificios con tal de encontrarlo. (Ejemplo: Caminatas, peregrinaciones, viajes, invertir tiempo y dinero)
- En estos tiempos finales, las multitudes tienen hambre de Dios.
āVienen dĆas en que habrĆ” en la tierra unaĀ gran hambre, pero no de pan ni de agua, sino hambre deĀ oĆr mi palabra.āĀ (Amós 8:11 – RVC)Ā Ā Ā
- ¿CuÔntos dicen amén a esta Palabra?
- Las personas estƔn cansadas de escuchar las palabras de los hombres. Ellos necesitan escuchar la Palabra de Dios.
- JesĆŗs al ver esta multitudes, con una genuina hambre de Dios, le dijo a sus discĆpulos: āDenles ustedes de comerā
- Nadie puede dar lo que no tiene.
- Si Jesús les pidió que alimentaran a las multitudes, es porque consideró que ellos estaban en condiciones de hacerlo.
- Si JesĆŗs, que te llamó para estar en con Ćl, te envĆa a alimentar a las personas con Su Palabra, es porque considera que estĆ”s en condiciones de hacerlo.
- Ejemplos: Grupos de Vida y Ministerios.
- āVayan a ver cuĆ”ntos panes tienenā
- Si hoy JesĆŗs te preguntara: ĀæCuĆ”ntos panes tienes?… ĀæQuĆ© le responderĆas?
- Ellos fueron, vieron, y descubrieron que tenĆan 5 panes, y 2 pescados.
Alimentando a la multitud en Grupos
39Ā JesĆŗs les mandó entonces que hicieran que la gente seĀ sentara por gruposĀ sobre la hierba verde,Ā 40Ā y ellos asĆ lo hicieron, formando grupos de cien y de cincuenta personas.Ā 41Ā JesĆŗs tomó entonces losĀ cinco panesĀ y losĀ dos pescados, y levantando los ojos al cieloĀ los bendijo. LuegoĀ partió los panes y se los dio a susĀ discĆpulosĀ para que losĀ repartieran entre la gente, y tambiĆ©n repartió entre todos los dos pescados.Ā 42Todos comieronĀ y quedaronĀ satisfechos,Ā 43Ā y con lo que sobró del pan y los pescados llenaron doce cestas.Ā 44Ā Los que comieron fueron comoĀ cinco mil hombres.Ā (Marcos 6:39ā44 – RVC)
- JesĆŗs no hizo āmagiaā, haciendo aparecer comida de la nada. Tampoco cayó manĆ” del cielo.
- Lo que hizo JesĆŗs fue multiplicar lo que los discĆpulos ya tenĆan.
- JesĆŗs les preguntó:Ā āĀæCuĆ”ntos panes tienen? Vayan y veanā
- Hoy el Señor nos hace la misma pregunta: ¿CuÔntos panes tienes? AndÔ y mirÔ.
- Algo tienes. No digas que no tienes nada.
- El secreto de la multiplicación estÔ en tus manos.
- No pienses en lo que te falta. AndƔ y mirƔ lo que ya tenƩs, lo que Dios ya te dio.
- Si has pasado tiempo con JesĆŗs y Su Palabra, en adoración y oración, algo de Ćl te ha quedado.
- Ese āalgoā de Dios que vos y yo teneos, es lo que el mundo desesperadamente estĆ” buscando.
- Por eso hoy JesĆŗs nos dice:Ā ādenles ustedes de comerā
- QuizƔs llegamos a este REENCUENTRO cansados y cargados.
- JesĆŗs nos recibe y nos invita a descansar en Su Presencia.
- Pero al estar con JesĆŗs descubrimos que mira y ve a las multitudes como ovejas sin pastor, y nos envĆa a darles de comer del āPan de Vidaā.
JesĆŗs les dijo: āYo soy el pan de vida. El que a mĆ viene, nunca tendrĆ” hambre; y el que en mĆ cree, no tendrĆ” sed jamĆ”s.āĀ (Juan 6:35 – RVC)
āYo soy el pan vivoĀ que descendió del cielo. Si alguno come de este pan, vivirĆ” para siempre; y el pan que yo darĆ© es mi carne, la cual darĆ© por la vida del mundo.āĀ (Juan 6:51 – RVC)
- JesĆŗs tomó lo āpoquitoā de los discĆpulos, levantó los ojos al cielo, bendijo, los partió, y los volvió a dar a sus discĆpulos. Para que ellos a su vez los entregaran a la gente.
- Vemos aquà una figura hermosa de la Visión Celular.
- Jesús les pidió que hicieran sentar a la multitud en grupos.
- Porque las multitudes pueden venir a escuchar a JesĆŗs. Pero para recibir alimento espiritual necesitan estar en grupos mĆ”s pequeƱos, liderados por un discĆpulo de JesĆŗs.
- En el Grupo Grande cantamos, escuchamos una predicación, y celebramos la victoria del Señor.
- Pero en los Grupos de Vida recibimos el Pan de Vida. Jesucristo y Su Palabra son dosificados para alimentar a cada quien según su necesidad. ”Gloria a Dios!
Conclusión
- JesĆŗs es el āPan de Vidaā que nosotros tenemos, y que el mundo estĆ” buscando con desesperación.Ā
- Si mantenemos la mirada en nosotros mismos: āEstoy cansado y cargadoā
- Si ponemos nuestra mirada en JesĆŗs, y vemos las multitudes como Ćl las ve, escucharemos su dulce invitación: āDenles ustedes de comerā
- Pregunta:
- ¿CuÔntos panes el Señor ya te dio?
- ¿EstÔs listo/a para darles de comer?
- ¿EstÔs listo/a para compartirles de Jesús?
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